Isabel Preysler

Pasión Nobel

Pasión Nobel

Ricardo Escalante En la vida privada del hombre público siempre hay aspectos que despiertan curiosidad y siempre habrá encumbrados que fracasen en el intento de perpetuar secretos, tal como una vez le ocurrió a Bill Clinton mientras era todo poderoso, al sucumbir a enredos nunca bien satisfechos con aquella gordita Mónica Lewinsky de ciertos encantos. […]