Apuntes de paz en la frontera y los 15 años de la MAPP OEA en Norte de Santander

Somos la revista  

Quienes tuvimos oportunidad de ir al Teatro Zulima de Cúcuta y asistir al Conversatorio “Apuntes de Paz en la Frontera” para celebrar los 15 años de la Misión de Apoyo al Proceso de Paz en Colombia cuyas siglas son MAPP OEA, Norte de Santander, escuchamos con detenimiento lo dicho por Carlos González, representante del organismo internacional en esta zona de frontera.

15 años de la MAPP OEA

Cronológicamente fue narrando cómo, desde 2004, la Organización de Estados Americanos OEA, decidió comprometerse para apoyar un proceso de paz con las Autodefensas de Colombia.

Ha corrido mucha agua bajo el puente.

El acto se cumplió en el Teatro Zulima,  en apoyo a la Fundación Juntos Aparte que realiaza el II encuentro de arte, paz y pensamiento que preside Alex Brahim, con la intención de concentrar las miradas del mundo en Cúcuta, Colombia,  frontera con Venezuela y mostrar una dinámica de ciudad fronteriza desde otro ángulo, “el de una ciudadanía activa, crítica y abierta al mundo”, como señala González.

Somos la revista grabó lo dicho por González y aquí transcribimos la totalidad del texto de su discurso porque es un documento que vale la pena tener para no olvidar la historia. Nuestra historia.

Tómese
el tiempo necesario para leer este documento y compátalo. Vale la pena.

Antes
que nada, agradecer a cada uno de ustedes por atender la invitación en esta
tarde y en tan majestuoso lugar /Teatro Zulima). A los colegas de la Comisión
para el Esclarecimiento de la Verdad, y de la Academia de Historia de Norte de
Santander, por permitirnos articular un ejercicio reflexivo de cara a un
público amplio, con el motivo de los XV años de la Misión.  Asimismo, a la Fundación Juntos Aparte por el
esfuerzo de concentrar las miradas en la capital de Norte de Santander y
mostrar una dinámica de ciudad fronteriza desde otro ángulo, el de una
ciudadanía activa, crítica y abierta al mundo.

A finales de 2003 el Gobierno colombiano, solicitó a la Secretaria General de la OEA designar una Misión que hiciese presencia en el país con el fin de apoyar el proceso de paz en aquel entonces con las extintas Autodefensas Unidas de Colombia. Con esta solicitud, a la OEA le quedó claro que no se estaba requiriendo iniciar un proceso, sino que se necesitaba una presencia cercana para acompañar un proceso ya en marcha y transitar el camino hacia la paz, respetando las decisiones, los tiempos y las formas que los colombianos y las colombianas consideraran adecuadas y oportunas.

Fue
así como en el año 2004 la Organización de los Estados Americanos decidió
comprometerse, de forma activa y solidaria, con los esfuerzos de paz que en ese
momento emprendía el Estado en su conjunto. El Consejo Permanente de la OEA
autorizó la conformación e instalación de la MAPP/OEA con el fin de trabajar en
las regiones más afectadas por el conflicto armado interno, la inequidad y la
insuficiente presencia estatal, monitoreando y acompañando las dinámicas
territoriales, las políticas y las iniciativas de paz, con estricta observancia
de los principios de soberanía de los Estados y de autonomía e independencia de
la Misión. Vale destacar que esta es la primera misión de carácter internacional
y multilateral que acompaña al Estado colombiano en sus esfuerzos de paz.

Bajo
esta lógica, la Misión comenzó a hacer presencia en Norte de Santander en
agosto de 2004, con la disposición de aprender de su historia, de su diversidad
étnica y cultural, de sus particularidades como región, como frontera con un
país hermano, de aprender de las diferentes formas de organización social y de
su larga resistencia a las múltiples formas de violencia. Esta aproximación ha
sido clave para poder desarrollar adecuadamente sus labores y no cometer graves
equivocaciones o imponer estándares distintos a las necesidades que las
realidades locales demandaban. De entender que los verdaderos protagonistas,
los artífices de sus propios destinos son los colombianos y las colombianas.
Una regla institucional que ha dado fortaleza para servir en esas veredas,
corregimientos y cabeceras municipales, ha sido trabajar con la más amplia,
inclusiva y plural representación de sectores relevantes, lo hacemos con:
comunidades, organizaciones sociales, y de víctimas, autoridades
etnoterritoriales, políticas, comunales, instituciones públicas e iglesias,
entre otros sectores.

De lado de las comunidades vulnerables

Estar al lado de las comunidades más vulnerables describe la razón de ser y es el rasgo distintivo de esta Misión. Estar donde se debe de estar cuando se debe de estar, para disuadir y generar entornos seguros para escuchar y para acompañar, para convocar la atención de las autoridades, para servir de puente, para prevenir desencuentros o procurar escenarios de diálogo y entendimiento, y para contribuir a la mejor toma de decisiones de las autoridades.

Mapp OEA y la comunidad.

La
capacidad no solo de llegar, sino de compenetrarse e identificarse con las
distintas realidades, nos ha permitido ser más eficaces, describir los
fenómenos de manera más aguda a partir de una mirada objetiva y entender sus
motivaciones, para luego formular recomendaciones de manera respetuosa y sin
buscar la tribuna pública, para ser un elemento de apoyo confiable, transparente
e imparcial.

Durante
estos 15 años se han producido una serie de ajustes y adaptaciones al Mandato y
al trabajo de la MAPP con el fin de responder de la manera más adecuada a las
necesidades producidas por los cambios del contexto colombiano y su impacto en
la realidad territorial.

Las actividades

En
este sentido, la amplitud del Mandato ha llevado a la MAPP/OEA a desarrollar
sus actividades sobre temas clave para la construcción de la paz en el país,
como, por ejemplo:

–           La verificación de procesos de
Desarme, Desmovilización y Reintegración de miembros de grupos armados
ilegales.

–           El monitoreo a las condiciones de
seguridad y a las afectaciones a las comunidades.

–           El monitoreo a conflictos sociales y
el acompañamiento y apoyo al diálogo social en el marco de la referida
conflictividad.

–           El monitoreo de los impactos en los
territorios de la implementación de las diversas políticas de paz del Estado
colombiano como la reparación a víctimas y restitución de tierras, la reducción
de cultivos de uso ilícito, seguridad, estabilización y desarrollo territorial,
entre otras.

–           El apoyo a iniciativas locales en
zonas de conflicto, a través de medidas y acciones encaminadas a mitigar
riesgos, generar entornos protectores, cimentar la confianza, empoderar a las
comunidades y generar puentes entre la institucionalidad y las comunidades.

–           El monitoreo y acompañamiento a la
implementación de herramientas de justicia transicional que promueven y buscan
la verdad, la justicia, la reparación y las garantías de no repetición.

–           El monitoreo de las condiciones
carcelarias en el marco de la Justicia Transicional.

–           El fortalecimiento de la
participación de las mujeres y sus organizaciones en la construcción de Paz
Territorial.

En
Norte de Santander, la MAPP-OEA tuvo la oportunidad de ser parte del proceso de
desmovilización del Bloque Catatumbo de las AUC en el corregimiento de Campo 2,
Tibú, el 10 de diciembre de 2004. Previo a ese acto protocolario, se realizaron
distintos recorridos en la región, estableciendo contacto con actores y
comunidades, lo que nos permitió identificar tensiones y pugnas al interior de
las AUC, además de casos de violaciones al cese unilateral de hostilidades,
generando las condiciones para la inmediata emergencia de nuevos grupos:
Águilas Negras y Águilas Azules, así como el reagrupamiento en nuevos, y el
fortalecimiento de ya existentes (como el EPL), factores de violencia. Después
de la desmovilización de Bloque Catatumbo, en el ejercicio de verificación
durante 2005, en la región del Catatumbo se identificaron dos estructuras más
de AUC que aún no se desmovilizaban, y una más que intentó ejercer control
territorial sobre el corredor de economías ilegales de la región. El asesinato
de desmovilizados comenzó a ser alertada a las autoridades. En el caso de
Cúcuta y su área metropolitana, en 2008 se alertó sobre la incursión y
posicionamiento de Los Rastrojos, absorbiendo en gran parte a miembros de AANN.

La salida del Bloque de las AUC

La
salida de este Bloque de AUC representó un momento de ruptura en la continuidad
del fenómeno del paramilitarismo en el Catatumbo, y tras este hecho se observó
la reconfiguración de grupos armados en tres vertientes:

–           Reposicionamiento territorial de
parte de las FARC y el ELN.

–           Comienza la visibilización de una
disidencia histórica del EPL ligada al narcotráfico.

–           Posicionamiento de estructuras del
BCB y del Bloque Norte en el territorio. Grupo Emergente “Águilas Negras” y
“Águilas Azules”.

Posterior
a las desmovilizaciones, la Oficina Regional acompañó la conformación del CRO
en la ciudad de Cúcuta, y el Comité Departamental de Evaluación y Seguimiento
al Proceso de Reincorporación como las primeras acciones institucionales para
abordar el proceso de reintegración de aproximadamente 550 desmovilizados. En
2006, 96 desmovilizados del Bloque Catatumbo se acogieron a la Ley 975 de 2005,
de esos 79 fueron recluidos en Centros Penitenciarios. En Cúcuta se instala un
patio especial, la cual estuvo vigente hasta 2017.

Entre
2006 y 2010 se apoyó y acompañó los esfuerzos de la Alta Consejería
Presidencial para la Reintegración, y desde 2011, a la Agencia para la
Reintegración en su enfoque de reintegración basada en comunidades y su
estrategia de prevención del reclutamiento. Esta entidad le dio paso a lo que
conocemos hoy como la Agencia para la Reincorporación y Normalización.

Primeras versiones libres

En
abril de 2007, comienzan las primeras versiones libres ante la Fiscalía de
Justicia y Paz en Barranquilla, y posteriormente se desarrollan versiones
colectivas en Cúcuta. Alrededor de centenares de hechos fueron tratados y
varios de estos imputados ante los jueces y magistrados. En la región se han
emitido más de 5 fallos que esclarecen hechos y establece los respectivos exhortos
para el acceso a la reparación integral de ### casos/víctimas. Estos, son
hechos de paz.

La
Misión impulsó y apoyó espacios como el Comité Interinstitucional de Justicia y
Paz, además de acompañar a instituciones como la CNRR, la Defensoría del Pueblo
y la Procuraduría en las acciones tendientes a facilitar a las víctimas su
acceso a verdad, justicia y reparación. Paralelamente se propendió por un
esfuerzo articulado con autoridades locales para fortalecer a organizaciones de
víctimas en el territorio, con un fuerte énfasis en el enfoque diferencial. En
este sentido, la Misión apoyó decididamente el proceso de concertación para el
Piloto nacional de Sujeto de Reparación Colectiva del corregimiento de La
Gabarra. Apoyando sus diferentes fases y coyunturas. Proceso que hasta la fecha
lleva un poco más del 40% de avance (9 de las 42 medidas cumplidas).

Justicia y paz

En
2009, en el marco de la etapa avanzada a procesos judiciales de Justicia y Paz,
la Misión apoyó la participación decidida de víctimas en esta etapa,
fortaleciendo capacidades de incidencia y de visibilidad de sus casos. A nivel
nacional, una de las primeras sentencias de Justicia y Paz es la de primera
instancia en contra de Jorge Iván Laverde Zapata (dic.2010), y resuelta en
segunda instancia en Junio de 2012. Se establece con ello el plan de reparación
al colectivo de familiares de 32 hechos, agrupado en ASFUCANS, el cual aún no
ha sido cumplido en su totalidad.

En
abril de 2011, se promulga  la Ley de
Víctimas y Restitución de Tierras. Esta ley impulsa y fortalece mecanismos de
participación y de acceso a las víctimas en sus derechos a la verdad, la
justicia y reparación. En 2012, se crean en Norte de Santander la UARIV y la
UART, al igual que el SNARIV. Desaparece la CNRR. En este contexto, la Misión
recibe el mandato de priorizar el monitoreo de las condiciones para la
implementación de la restitución de tierras en los territorios, además de
acompañar en campo a la URT, y se generan conversatorios para el intercambio de
experiencias de la Sala de Tierras del Tribunal de NS con otras zonas del país.
Se acompaña la instalación y puesta en funcionamiento del Comité Departamental
de Justicia Transicional, y sus respectivos Subcomités, así como las Mesas de
Participación de Víctimas.

Inicio de diálogos entre Gobierno y FARC

Delegados de los diálogos de La Habana.

En
2012 se anuncia el inicio de los diálogos entre el Gobierno Nacional y las
FARC. Este hecho de paz impulsa distintas iniciativas, institucionales y de
sociedad civil, para ambientar los diálogos en el territorio. Red Sueños
Catatumbo. Así como la construcción del Plan Piloto de Desarrollo de Pacellí
(Tibú), de Las Mercedes (Sardinata). La creación de la Secretaría Departamental
para la Atención a Víctimas. Se observa en primera línea la movilización social
en el Catatumbo en junio de 2013, y desde ese rol, la Misión genera insumos y
aportes para los escenarios de acercamiento y dialogo con el Gobierno Nacional,
así como posteriores acuerdos alcanzados.

En
el marco de la reintegración y el aportes a la verdad, se apoya la estrategia
de recolección de testimonios a desmovilizados de las AUC, de parte de la
DAV-CNMH, Fiscalía y ACR, enmarcado en la Ley 1424 de 2010 y el decreto 2601 de
2011. Se han entregado más de 400 Certificaciones en Norte de Santander. En el
marco de las alertas, se identifican potenciales escenarios de riesgo frente a
la salida de postulados de Justicia y Paz, así como nuestras primeras
preocupaciones sobre la vulnerabilidad de líderes en la región.

Una manera distinta de ver la frontera

Un
acontecimiento que sin lugar a dudas ha marcado el devenir de la región en los
últimos años, es aquel cierre unilateral de la frontera, a mediados de 2015.
Esta situación reconfigura la manera de ver la frontera desde la comunidad
internacional, a la MAPP a profundizar el seguimiento sobre la configuración de
grupos armados en la frontera, así como los efectos de los retornos masivos y
migración de personas en los esfuerzos de paz territorial. Vale recordar que
bajo esta situación, el SG-OEA ha visitado en distintas oportunidades a la
ciudad.

En marzo de 2016, se da a conocer anuncio de los Diálogos con ELN, que formalmente inician en Febrero de 2017 en Quito, Ecuador. Este hecho de paz motiva un esfuerzo sin precedentes en la región: la estrategia de Dialogo Útil en el territorio. Además de darle impulso en la reactivación del Comité Departamental de Paz y de sus continuos esfuerzos para posicionarse como el referente en la construcción de paz en el territorio. Se monitorea el ejercicio del plebiscito sobre la paz.

Firma Acuerdo final entre Gobierno y las FARC – Foto archivo.

Firma del Acurdo de Paz en el Teatro Colón

En
2016 se Firman de los Acuerdos en el teatro Colón, y en esa coyuntura, la
Misión recibe el mandato de monitorear y alertar sobre los territorios que
dejan las FARC en su camino a las Zonas Veredales de Transición y Normalización.
Se alerta sobre el reposicionamiento del EPL en la región del Catatumbo
mientras las FARC se concentran en la vereda de Caño Indio, Tibú.

Confrontación entre el ELN y EPL

En 2018, después del cese de hostilidades decretado por el ELN, se desata la confrontación entre ELN y EPL, y bajo este contexto, la Misión acompaña los esfuerzos institucionales y de sociedad civil para mitigar los riesgos. Mesa Humanitaria, misiones humanitarias, Comisión por la Vida, la Reconciliación y la Paz. En ese mismo contexto, se acompaña la concertación del PDET en el territorio y su vigente implementación. Se monitorea el proceso de firmas del PNIS en la región.

Desde
ese momento, y durante todo este 2019, se viene apoyando e impulsando la agenda
de acercamiento y de trabajo del SIVJyR en la región. Este mismo año, la Misión
toma la decisión de abrir la Oficina Regional en Ocaña, que permite tener
presencia constante en la parte alta y media del Catatumbo.

En
todo este recorrido de XV años, es política de la Misión reflejar objetiva y
equilibradamente los hallazgos obtenidos que expresan las percepciones de la
población sobre los logros, los avances, los desafíos pendientes y las amenazas
en los territorios. Para sostener este enfoque institucional la Misión se rige
por un sistema de principios que consagran la imparcialidad, la independencia,
el respeto, la flexibilidad, la autonomía, la solidaridad, la pluralidad, y la
no sustitución de actores nacionales.

Vale
señalar, que en esta mañana, nuestro Jefe de Misión, Roberto Menéndez, presentó
a nombre del Secretario General,  el
XXVII Informe de la MAPP-OEA.

15 años de historia

15
años de presencia ininterrumpida en Colombia y un Mandato que ha sido ampliado
y prorrogado cada vez por más tiempo, en siete oportunidades, son para
nosotros, y permítasenos que así lo sintamos, una muestra de la confianza y de
la utilidad de nuestra colaboración a sociedad y gobierno Colombianos

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