Carlos Alberto Montaner, escritor cubano, sobre suicidio de Alan García: «Entre morir y la indignidad de la cárcel, García prefirió morir»

Pareciera que Alan García tenía muy bien reflexionada la situación que estaba viviendo

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Montebello, para 
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           La frase expresada por el escritor cubano Carlos Alberto Montaner y recogida por el importante diario El Comercio de Lima, sobre el reciente suicidio del expresidente peruano Alan García, refleja, con suma profundidad, lo que a un ser humano lo embarga cuando atraviesa por dificilísimas circunstancias que lo llevan a tomar esas, digamos, lamentables decisiones. Si, muy lamentables decisiones ¡Sí, porque la vida es, en esencia, lo más sagrado para el ser humano!

Alan García. Imagen de Google.

            Producto de esta polémica acción del
expresidente peruano, se podrán reflexionar muy diferentes consideraciones,
entre ellas la más extrema, pensamos, la que se pudiera concluir en que fue un
acto de cobardía por no tener la valentía de enfrentar las dificultades que el
avatar de la vida nos impone, unas veces en sentido positivo y otras en planos
muy negativos como en este caso.  Otros
pensarán que fue un acto de invalorable valentía al no permitir que se le
aplique ese indigno castigo de ser procesado y estar preso por un sistema
judicial nada transparente.

            En todo caso, también, se pudiera
considerar lo duro que es el ámbito de la lucha política, de la lucha por el
poder. En estás ambiciones, que muchos consideran que, de pronto, no tienen
límites, cualquier cosa puede pasar. Todo esto tuvo que ser considerado por el
expresidente peruano Alan García, cuando el pasado miércoles 17 de abril se
presentaron los funcionarios judiciales en su casa de Lima, para llevárselo
detenido, inicialmente por un período de 10 días, para completar sus
indagaciones sobre el caso que se le imputaba en relación con pagos recibidos
procedentes de la muy conocida empresa brasileña Odebrech.

            Pareciera que Alan García tenía muy
bien reflexionada la situación que estaba viviendo. Recientemente, había
recurrido a la embajada de Uruguay en Lima para solicitar asilo y protección
diplomática, lo cual le fue denegada por la cancillería y el propio presidente
Tabaré Vásquez.

            Todo ello le fue, seguramente,
sustentando la grave decisión del suicidio al expresidente peruano, tanto que,
como documento póstumo, una de sus hijas lo leyó en público, durante los actos
funerarios que se llevaban a cabo en la sede del partido APRA, en Lima. En esta
carta explica el porqué de su acción suicida.  Hecho consumado, que la historia sea su mejor
juez ¡Paz a sus restos!

Seguidamente
se incluye el texto de la carta póstuma en referencia.

Cúcuta, abril
21 de 2019
.

Carta de Alan García.

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