En nuestra vecina Venezuela, la ROBO-LUCIÓN hizo de Guayana un milagro al revés

Ocapa Montebello, marzo 17 de 2019 – Especial para Somos la revista

            La profunda crisis que viene afectando a nuestro vecino país de Venezuela no es sólo de carácter político, sino, lo más grave, de gestión pública, de gerencia gubernamental, de conducción del Estado, de uso honrado de los recursos que pertenecen a todos los venezolanos. Pareciera, o lo es, que una cuerda de bandidos se ha apoderado de un país que, hasta hace no mucho tiempo, era icono de riqueza y bienestar en toda América Latina.

Sidor no volvió a ser la misma de hace una década. Foto tomada de Internet.

            Con relación al caso del grave y largo apagón eléctrico
que durante más de dieciséis días ha venido afectando a todo el territorio
venezolano, empiezan a producirse, lo que en periodismo se llama la información
de segundo día, que no es otra cosa que lo que ese gran periodista
norteamericano Tom Wolf, identificó, a partir de los años de 1960, como Nuevo
Periodismo, hoy, también, llamado Periodismo de Investigación.  

Represa del Guri. Foto tomada de Internet.

            Ha llegado a mis manos un excelente trabajo del
reconocido periodista venezolana Damián Prat C, caraqueño de nacimiento, pero
guayanés de corazón y sentimientos, que quiso titular: “La robo-lución hizo de Guayana
un Milagro al Revés”
. Es
decir, en vez de ser constructivo, el mundo del chavismo, con su intrincada
estrategia de la maldad, lo ha consolidado como mecanismo de destrucción que ha
llevado al vecino país a una situación de indignación y lastima. Este trabajo
fue publicado, inicialmente, en el semanario venezolano Tal Cual, que en su
época de diario fuera fundado por el político e intelectual de la izquierda
venezolana Teodoro Pekof, hoy lamentablemente fallecido.

Apagón en Venezuela.

            He conversado con mi estimada amiga Mary Stapper,
directora de Somos la Revista, sobre el referido trabajo de Damián Prat para
que lo publicara en este importantísimo medio digital y me ha brindado su apoyo
pleno después de haberlo leído ella. En razón de la importancia que este tipo
de documento podrá tener para la historia de Venezuela, así como para América
Latina y el resto del mundo, en función de que se pueda, en el futuro, contener
la aparición de aventureros de la política como el caso de Hugo Chávez, Fidel
Castro, Adolf Hitler, Benito Mussolini, y paremos de contar, sin dejar de recordar
gran parte de la sátrapa de gobernantes en Suramérica, fundamentalmente, de origen
militar que vienen apareciendo desde nuestra época independentista. 

Damián Prat C. Periodista venezolano.

            Apreciados lectores, espero no defraudarlos con la insistencia por publicar esta breve presentación y el magnífico reportaje interpretativo del periodista venezolano Damián Prat C. Creo que los venezolanos y su historia se van a sentir muy reivindicados.  Sólo me queda expresar: ¡Buena lectura!

Lea, aquí, el análisis de Damián Prat C.

El apagón madurista es el
remate “robolucionario” de la destrucción de Venalum y Alcasa

Reconstruir a Ferrominera,
Bauxilum, Sidor, Sidetur, Alcasa y Venalum como empresas base de una enorme
cadena productiva y económica en todo el país, también será fundamental.  Indispensable.  Sin acero y aluminio no hay desarrollo

@damianprat

Aquella tarde del 23 de
diciembre de 2009, en una de sus habituales cadenas de radio y TV, Hugo Chávez
no pudo seguir evadiendo la gravedad del problema que asolaba al país por la
crisis de energía eléctrica que en realidad, mucho mas allá de la sequía del
“Niño” de aquel momento, la había causado su gobierno al no ejecutar las obras
de inversión en plantas termoeléctricas para equilibrar y complementar el
aporte del maravilloso sistema hidroeléctrico del Caroní (Guri y las Macaguas
más Caruachi y el proyecto Tocoma) diseñado, construido y administrado con
altísima calidad técnica y gerencial por CVG y Edelca a lo largo de 40 años y 8
gobiernos en continuidad administrativa.

Ciertamente, ese sistema de
presas que todos habitualmente llamamos simplemente Guri, era una maravilla
para generar mas de 14 mil mw de energía, limpia, barata y confiable, que se
distribuían por toda Venezuela mediante una enorme red de transmisión y
distribución y el Sistema Interconectado Nacional al que aportaban algunas
plantas de Cadafe y la también magnífica Electricidad de Caracas.

Y estaba proyectado para
llegar a 17 mil MW al terminar  Tocoma

Ese aporte de Guri, las
Macaguas y Caruachi, podía cubrir aproximadamente entre el 60% y el 70% de la
demanda nacional de energía lo cual es un milagro que muchos países desearían
tener.

Era “La mano de Dios junto a
la mano del hombre” a las que aludió el poeta y escritor Don Pedro Berroeta
algunos años antes en una visita a Guayana.

Termoeléctricas como
complemento

Sin embargo, esa maravilla
requería complementos, sobre todo para épocas de sequía y años “Niño” cuando
era necesario reducir el aporte del lago de Guri para preservarlo

Todo estaba planificado con
minuciosidad en aquella Edelca y en todo el sector eléctrico con Cadafe.

Plantas termoeléctricas en
varias regiones y algunos pequeñas hidroeléctricas en Los Andes

Ya existía la mas grande de
todas:  Planta Centro, cerca de Morón en
Carabobo, para 2 mil MW pero que ya requería refacciones grandes y la original
Tacoa de la Electricidad de Caracas, la pionera eléctrica del país, más algunas
otras.

En 2002, Edelca y la gente de
Opsis entregó a Chávez un informe completo no solo con el análisis, sino con
las soluciones y sus proyectos

Lo mas importante:  ejecutar Tocoma la cuarta hidroeléctrica del
Caroní para 2.700 MW. Refaccionar Planta Centro y disponer de nuevo de sus 2
mil MW para todo el centro norte y centro occidente.  TermoTuy para blindar, junto a Tacoa de EDC,
la gran Caracas y aledaños,  TermoSucre
junto a Cumaná para garantizar toda la energía desde Píritu a Irapa pasando por
Barcelona, Puerto La Cruz, Cumaná y Carúpano.

Y varios proyectos más. En
todos esos sitios seguiría llegando la energía limpia y confiable de Guri y el
Caroní, pero esa energía térmica aportaría el complemento y el “extra”
indispensable.

Mas aporte en épocas de sequía
o de período de alto consumo.  Menos en
temporadas bajas.

Mega corrupción

Entre 2002 y 2009 el gobierno
de Chávez hizo muy poco, casi nada, de todo aquello. Indolencia, indiferencia y
algunos “guisos” fueron lo dominante.

Llegó la crisis de 2009
producto de un severo año Niño que hizo descender gravemente el Lago de Guri
por la sequía y la sobreexplotación de sus aguas debido a que no se ejecutaron
las obras termoeléctricas.

Cuando ya tenía “el agua al
cuello”, fue que Chávez y su “alto mando” (¿?) se ocuparon del asunto.  Guri se acercaba peligrosamente al punto de
colapso.

Entonces implantaron aquel
plan de racionamiento que recordamos. Horas de apagones programados en cada
región.  Pero no bastaba. Todo por haber
sido indolentes durante siete largos años al programa de obras eléctricas que
estaban totalmente planificadas.

Apagón ordenado por Chávez

Chávez, entonces, ordenó
tumbarle cerca de 2.500 MW a la industria de Guayana.  Porque no quería imponer racionamientos en
Caracas por el costo político que conllevaba y sobre todo porque era imposible
ejecutar en meses las obras que ellos dejaron llenar de telarañas por siete
años.

El 23 de diciembre de 2009, en
cadena nacional dio la orden:  apagar más
de la mitad de los hornos eléctricos de Sidor aunque eso significara una grave
escasez de hojalata, cabillas, tubos y laminados de acero con lo cual muchas
industrias en todo el país tendrían que reducir su actividad a casi cero.

Lo más grave:  Chávez dio la destructiva orden de clausurar
y desmantelar las viejas Líneas I y II de Alcasa con sus casi 200 celdas de
reducción electrolíticas.

Y apagar 400 celdas de
reducción en la moderna Venalum, es decir, el 44% de la empresa, aunque ya en
los años previos, la robo-lución venia mermando la productividad y las finanzas
de ambas compañías.

Solo que ese era un golpe
demoledor, muy destructivo. Era liquidar mas de 250 mil toneladas/año de
aluminio, enviando las finanzas de ambas empresas y las de no menos de un
centenar de empresas transformadoras en todo el país al acabose.

Lo peor es que apagar esas
casi 600 celdas entre ambas empresas era liquidarlas, porque una celda nunca se
puede apagar pues se daña irremisiblemente y hay que reconstruirla totalmente
desde cero a un costo enorme.

Esas celdas deben estar
encendidas y produciendo las 24 horas de los 365 días del año.  O se pierden.

Varios técnicos de Venalum
elaboraron un informe técnico que le entregaron a varios ministros para que
llegara a Chávez.  No solo advertían de
la magnitud del daño sino que ofrecían una solución parcial:   no apagarlas del todo y aunque no usaran
toda la energía eléctrica necesaria para producir se mantuvieran con un
encendido mínimo para no perderlas.

La respuesta de Chávez fue la
del militar autoritario, embebido del poder sin límites. “Cumplan la orden de
apagar todo lo que ordené”,

La noche del 28 de diciembre
de 2009, aprovechando la desmovilización de la fecha y miles de trabajadores en
vacaciones para impedir protestas, los gerentes rojos, casi todos forasteros
impuestos, con algunos sindicalistas psuvistas apagaron todo aquello. Un
verdadero crimen. Mucha gente lloró en Guayana.

En las semanas siguientes se
desmantelaron y “chatarrearon”  con saña,
las maquinas e instalaciones de las Líneas I y II de Alcasa.  Dos enormes galpones quedaron vacíos. Nunca más
podrían rehacerse.

Las 400 celdas de Venalum,
repartidas por grupos entre las 5 líneas de producción, jamás se
reconstruyeron. El declive económico y financiero se hizo indetenible. Fue un
golpe mortal.

Ambas empresas, al pasar los
meses y años siguientes, comenzaron a perder más y más celdas sin tener
finanzas para rehacerlas.

Chávez y su destructor “alto
mando” hicieron anuncios de las obras eléctricas que por siete años habían
abandonado. Ahora “si harían” Tocoma, TermoSucre, Termo Tuy, TermoZulia.  Reconstruir Planta Centro.  Y mucho bla bla.

Pero casi nada se
ejecutó.  Principalmente fueron enormes
“guisos” y contratos donde los jerarcas del régimen, sus testaferros, amigotes
y “enchufados” se enriquecieron groseramente. 
Abrieron jugosas cuentas en cientos de millones de dólares (mientras
cantaban en los “Aló” y las cadenas que ser rico es malo) y compraron fincas,
oficinas y apartamentos de lujo, yates y aviones en “el imperio”, Suiza,
Andorra, España, Punta Cana, los paraísos fiscales, mientras hacían propaganda
contra el “malvado capitalismo” y el “horrendo imperio”.

Instalaron unas inútiles
térmicas en Sidor (hoy desmanteladas y que jamás produjeron nada  Ni siquiera encendieron un bombillito) y casi
dos docenas de miniplantas “de generación distribuida”, en todo el país, que
casi nada aportaban y hoy están en su mayoría cerradas e inservibles pero
fueron tremendo negocio para los Castro en Cuba.

Una empresa de la Cuba
castrista tuvo el contrato de importación de esas miniplantas que en realidad
solo están diseñadas como plantas de emergencia pero Chávez y los cubanos las
“vendieron” como soluciones para las ciudades aunque sus miniaportes eran de
5MW o similares.

Tocoma jamás se terminó y los
amigos lulistas y kirchneristas con sus socios de grandes empresas capitalistas
de allá, hicieron pingües negocios.

En 2011 Chávez anunció en
Tocoma que en septiembre de ese año entraría en servicio la primera
turbina.  Todo fue coba electorera. Casi
nada -salvo malbaratar miles de millones- se hizo en el resto de los proyectos
termoeléctricos.

Los bolichicos y Derwick, pero
no solo ellos, se llenaron de contratos y muchos millones de dólares pero
ninguna obra se terminó.

La crisis eléctrica de hoy no
es peor porque no menos de  cuatro mil MW
no se usan por la destrucción de la industria, tanto la de Guayana como la de
todas las zonas del país.  Empresas
cerradas o semiparalizadas.

En Guayana, al llegar el final
de febrero de este 2019, la ruina era casi total. Los años de Maduro han sido
infinitamente destructivos.  Empeoraron
todo a niveles increíbles.  El abandono
fue peor.

Meses de protestas de calle de
miles de trabajadores, en los finales de 2018 no lograron torcer al régimen
aunque lo desnudaron en su ruina anti patria y en su condición del peor
violador de derechos laborales.

Cientos de atropellos y la
prisión ilegal e injusta de Ruben González de Sintraferrominera, resaltan.

Sidor tiene siete meses sin
hacer ni una colada de acero, por lo cual tampoco hay producción en sus trenes
de laminación, de barras, ni de hojalata, tubos ni planchones.  Y ya en 2017 y mitad de 2018 “producía” a
menos del 10%.

Sidetur, planta Casima,
estatizada en 2010, tiene 20 meses en cero. Totalmente paralizada.

Ferrominera produjo en 2018 el
12% de su capacidad habitual.

Bauxilum tiene 19 meses
paralizada. Ni un gramo de alúmina pero los “enchufados” han aprovechado
generosos negocios de importación.

Alcasa tenía para ese final de
febrero, apenas 14 celdas activas de las 386 que le quedaban de las líneas III
y IV. Un 3% aproximadamente  En otras
palabras, la gestión de la robo-lución acabó con el ¡97%! de la capacidad de
producción.

Venalum, la otrora “Gran
Planta” estaba reducida a 59 celdas de sus 905, un 6.5%, o sea, 93% menos.

Todo en ruinas. Nunca tuvimos
menos patria que en estos tiempos del “plan de la patria”. Retrocedimos no
menos de 60 años. La pérdida de soberanía nacional es brutal.

El apagón madurista

La ruina económica y social en
Guayana y en el resto del país, por las cientos de empresas que transformaban
productos de acero y aluminio y a su vez eran los proveedores de muchas más
empresas en áreas tan diversas como alimentos, eléctrico, automotriz,
construcción, electrodomésticos, metalmecánicas y más.

En ese estado de ruina, pero
respirando para sobrevivir, les llegó a las industrias básicas de Guayana el
apagón madurista del jueves 5 de marzo.

El resultado de años de
abandono del mantenimiento tanto en Guri como en las líneas de transmisión.

El resultado de haber acabado
con Edelca para crear el monstruo burocrático centralista de Corpoelec.

El resultado de haber
despedido y/o haber empujado a la emigración a cientos de técnicos y trabajadores
de alta calificación.

El resultado de todas las
obras termoeléctricas e hidroeléctricas complementarias del Sistema Eléctrico
que no se ejecutaron con miles de millones perdidos en corrupción.

El apagón en las industrias
fue de primer momento de unas nueve horas.  
Las celdas de reducción electrolíticas que quedaban en Alcasa y Venalum,
se dañaron.  Ambas empresas quedaron en
cero. Ya no pueden producir nada. La gerencia roja de la empresa ordenó impedir
el ingreso de trabajadores, salvo una lista seleccionada. No quiere reclamos ni
protestas. Suspendió lo poco que queda de transporte de personal.

Es posible que en los próximos
meses en Venalum pudieran entrar en servicio una docena y media de celdas que
estaban en refacción.  Un 2% de la capacidad
de la empresa en el mejor de los casos. Aunque eso es solo una posibilidad dada
la magnitud de los daños en varias áreas complementarias.

Solo por eso quizás no pueda
hablarse de muerte total pero la ruina que inició la robo-lución en aquel
momento decisivo de la orden destructora de Chávez de diciembre de 2009, ha
tenido un nuevo y grave escalón.

Reconstruir el Sistema
Eléctrico y la capacidad de generación de energía hidro y termo eléctricas
serán tareas fundamentales de los nuevos gobiernos a venir en el regreso de la
democracia.

Reconstruir a Ferrominera,
Bauxilum, Sidor, Sidetur, Alcasa y Venalum como empresas base de una enorme
cadena productiva y económica en todo el país, también será fundamental.  Indispensable.  Sin acero y aluminio no hay desarrollo.

Lástima que el daño a la
patria y a la soberanía nacional sean tan hondos

La robo-lución hizo de Guayana
un Milagro al Revés.

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