La huella de Amparo Díaz: imborrable

Por Mary Stapper. Hay gente que deja huella imborrable de su paso por la vida. Una de esas personas fue la ingeniera Amparo Díaz Álvarez.

Amparo Díaz Álvarez entre Maribel Cuadros y Marcela Rincón. Foto cortesía de Marisol Jaimes para somoslarevista.com

Su inesperada muerte, causa conmoción entre sus allegados, amigos, ex compañeros de trabajo y sociedad cucuteña porque veían en ella a una mujer íntegra, comprometida con la ciudad y el desarrollo, dispuesta a sacar adelante todo lo que emprendía.

Fue baluarte en la administración de Donamaris Ramírez París porque desde el Área Metropolitana y la Secretaría de Planeación, se puso la camiseta de una Cúcuta para grandes cosas.

Según José Gabriel Román, ex director de área Metropolitana de Cúcuta, Amparo Díaz, era una madre incondicional (madre y padre), pendiente de su hijo, feliz, orgullosa de cada logro. Señala  “Amparo, primero, en lo personal, era una madre incondicional, (madre y padre)  siempre pendiente de su hijo feliz y orgullosa de cada logro suyo, que para ella era toda su vida. Siempre estaba pendiente de su familia como si giraran en torno  a  ella sus hermanos, sus sobrinos… En cuanto a sus amigos, dentro de los cuales me distingo puedo decir que siempre estaba pendiente de todos por compartir un tiempo. Por fortalecer la amistad…Porque todos estuvieran  bien.

En el trabajo la califica como estricta, responsable, juiciosa y muy trabajadora. Siempre pendiente no de que las obras se hicieran, sino que se hicieran muy bien.
“Amparo a quien estas tierras la acogieron después de venirse de Herrán (donde fue alcaldesa) además era estudiosa y observadora y tenía la capacidad de planear la región, de estructurar proyectos que redundarían en una mejor ciudad para todos…Tal vez estas cualidades las vio Donamaris cuando se la lleva a la Secretaría de Planeación del municipio y ella decide retirarse del Área Metropolitana de Cúcuta”, sostiene Román.
Prosigue diciendo, “uno podría pensar que había llegado al escaño más alto que le daba su vida pero no. Tal vez allí pudo expresar lo mejor de ella planeando el desarrollo de la ciudad. Sus futuras obras pero actualmente, con los sueños plasmados en el desarrollo del Centro Comercial Plaza Jardín y los proyectos a realizar en el sector,  estaba expresando con obras su grandes calidades como ingeniera y creo yo, estaba en lo más alto de su nivel profesional”.

Cuando le preguntamos a Marisol Jaimes, por Amparo Díaz, no paró de llorar o de sonreír por cada detalle de quien fuera su amiga, confidente, compañera de trabajo…

Por eso afirma, para hablar de Amparo Díaz hay que hablar de una mujer guerrera, luchadora, muy noble pero con carácter.  Fue alcaldesa de Herrán y ganó por un voto. Se desempeñó como  Subsecretaria del área Metropolitana de Cúcuta y secretaria de Planeación Nacional.

Impulsó muchos proyectos de la administración de Donamaris. Ingeniera Civil de profesión, madre de un joven a quien amaba entrañablemente, actualmente separada, trabajaba en la constructora Plaza Jardín.

Marisol considera que fue una mujer brillante, organizada, que no hablaba mucho y tenía el don de escuchar a los demás. Cuando opinaba, lo hacía con mucho criterio.

“Como amiga, puedo decir que era una persona genial, que escuchaba, daba consejos, era muy clara en sus conceptos y en su vida. Con ella no había grises. Sólo blanco y negro”, dice Marisol.

“Elegante en su manera de vestir, prefería los marrones y colores crema y los collares”, opina Jaimes sobre Amparo.

Dice Marisol Jaimes, “Amparo Díaz era tan organizada en todo lo que hacía que mantenía en su escritorio como sus clips de colores para sacar lo importante, o cuando utilizaba el tablero para anotar lo importante y lo prioritario”.

Finaliza diciendo que a Amparo Díaz, le encantaba comer postres. Excelente persona, excelente amiga y excelente mujer.

El ex alcalde Donamaris Ramírez con quien trabajó, la define como una gran profesional, fiel a sus convicciones y espíritu de servicio, leal, íntegra, seria en sus compromisos, ordenada, amable y con metas definidas. Como buena ingeniera era exacta en sus conceptos y hacía valer sus puntos de vista con pocas palabras. “Lo proyectado lo sacaba adelante”.

“Me siento muy orgulloso de haber contado con una profesional como Amparo Díaz en mi administración porque sacaba adelante los proyectos.

En redes sociales escribió: “Mis oraciones por el amor de su vida: su hijo Javier”.

 

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