Una sociedad maltratada es una sociedad debilitada

 

Por JORGE EDUARDO HARTMANN PAZ para Somos la revista

¿Qué podemos decir de las instituciones en Colombia dirigidas por sus respectivos empleados públicos, capacitados, con un objetivo proyectado a la responsabilidad social, con recursos propios a los que acuden usuarios de todo nivel, confiados en recibir atención adecuada con el interés de mejorar su calidad de vida?

Drogadicción: La sociedad es el reflejo de lo enferma que está la familia. Foto tomada de Internet

Me voy a referir de manera puntual al problema nacional que nos preocupa a todos los colombianos, que además de manera incontrolada avanza vertiginosamente.

La adicción a sustancias toxicas es uno de los azotes que más desatendido está, teniendo en cuenta que personas vulnerables por la presión de las bandas criminales, micro tráfico y venta al menudeo, aborda y bombardea con la oferta de dichas sustancias a la población para posicionarse en el “negocio”, que aparte de generarles incalculables ganancias, intenta extender la adicción.

Por falta de prevención,  por falta de atención, desintoxicación y rehabilitación, el consumidor se ve obligado a robar, a expender la sustancia para finalmente hacer parte de algún grupo de expendedores, convirtiéndose en delincuente y engrosando el “recurso humano” de la banda.

La Señora Ministra de Relaciones Exteriores doctora María Ángela Holguín, reconoce los resultados frustrantes ante la Comisión de Estupefacientes de Naciones Unidas por la incidencia de carteles extranjeros en Colombia y porque estamos lejos de eliminar  y reducir la adicciones.

El tema de la corrupción en el sistema de salud impide al adicto tener la posibilidad de cambio,  se siente impotente de manejar su ansiedad y se hunde más  en su obsesión de consumo.

En Colombia se diseñó un plan de prevención que deben desarrollar los Alcaldes pero tiene un obstáculo: los pocos recursos para hacerlo realidad.

La Ley 1566 del 2012 dice claramente que el consumo de sustancias tóxicas es un asunto de Salud Pública.

Drogadicción. La sociedad es el reflejo de lo enferma que está la familia. Foto tomada de Internet.

Colombia desde la época de Pablo Escobar se convirtió en un país productor, este año no fue la excepción, nos convertimos en el país con más hectáreas de coca sembradas 180.000 que procesadas, serían suficientes para satisfacer la necesidad de adicción en el mundo, mucha droga que sale del país al exterior es incautada por los controles de las autoridades y otra parte la consume el mercado interno bastante alto, que incluye la adicción en los establecimientos educativos, que manejan los propios compañeros de pupitre adictos que expenden la sustancia, para calmar su propia ansiedad que disminuye solo sintiendo el efecto de la droga; ni siquiera este escenario ha despertado ninguna sensibilidad en las autoridades competentes.

El uso y el abuso de las sustancias psicoactivas es un fenómeno presente de una u otra forma en todos los grupos sociales de la población y esta conclusión tiene su propio responsable y es el desprestigio económico que por su pésima administración tienen la mayoría de las EPS  que los inutiliza para responder económicamente a la atención integral del adicto.

Y esta es solo una responsabilidad social del Estado incumplida, que perturba a la persona consumidora que supone que está bien lo que hace, pero su vida se deteriora, afectando su entorno y llevando a su familia por el camino del precipicio al abismo.

Ante la negación persistente y generalizada en los drogodependientes a ser atendidos, y con más razón ahora, debido al  aumento de químicos en las sustancias psicoactivas y las drogas sintéticas, que han activado la dependencia adictiva y la tolerancia, se presenta una gran dificultad, el poder acceder a la atención o ayuda profesional, que a su vez ya ha generado daños irreparables en las familias puesto que desconocen la manera de aportar una respuesta o recurso a la marcada opresión que viven todos los miembros de la familia sin excepción.

La sociedad es el reflejo de lo enferma que está la familia. La solución es la prevención en las instituciones educativas desde muy temprana edad, incluyendo docentes.

Por Jorge Eduardo Hartmann Paz – Analista.

Con la prevención se reduce la adicción y se debilita la delincuencia, pero es la familia quien necesita la máxima atención,  todos los programas referentes al apoyo, la orientación y la educación de la familia en este tema es lo que nosotros como ciudadanos podemos hacer para contribuir a que el flagelo de la droga no siga destruyendo nuestra sociedad.

Si estos programas de educación a la familia se hubieran hecho desde antes y los hacemos como una responsabilidad  URGENTE  de todos ahora,  vamos a reforzar el grupo base  de nuestra sanidad social.

Como facilitadores estamos dando directivas a todo tipo de situaciones familiares para sanar las relaciones del grupo fortaleciéndolas y producir así equilibrio, renovación y proyección, salvando familias sanamos la base de nuestra sociedad.

 

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2 comentarios para "Una sociedad maltratada es una sociedad debilitada"

  1. María Isabel  Marzo 25, 2017 at 3:29 pm

    Salvando familais salvamos la base de la sociedad, dice el autor de esteartículo y no le falta razón.

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  2. INGRID HARTMANN PAZ  Marzo 25, 2017 at 3:58 pm

    Cùcuta 25 de Marzo de 2017

    Se estàn formando grupos de orientadores de las relaciones de la familia e informantes a sus componentes de como prevenir la adicciòn a las drogas. Se ha entendido que sanando la base de la sociedad que es la familia estamos salvando los jòvenes de este flagelo.
    Es importante dejar de criticar y eperar que sea solamente el Estado el culpable del aumento de la drogadicciòn en Colombia. Es importante que comencemos a preguntarnos cada uno de nosotros QUE PODEMOS HACER para proponer estas soluciones y hacernos responsables tambièn de lo que sucede.
    SALVEMOS UNA FAMILIA es cambiar el prisma de la soluciòn al problema. Es informar, prevenir, educar y orientar a todos los miembros para fortalecer al adicto con amor y a cada uno de los miembros del grupo para que se sientan parte en la soluciòn del problema.
    Hay personas que han sufrido el dolor de la adicciòn y con gran esfuerzo salieron de ella. Hoy estàn dedicadas a salvar jòvenes enseñando que pueden recuperarse. Son hoy los mejores orientadores y dedican sus vidas a ser educadores para que no se caiga en este abismo familiar.
    Son testimonio que sì se puede que si la familia està apoyada, informada sobre la prevenciòn y unida la soluciòn se vuelve tambièn responsabilidad de cada uno de nosotros.
    Apoyemos estos esfuerzos que son una soluciòn a un problema que enferma una sociedad de la cual hacemos parte. Apoyemos estos esfuerzos de personas que con su experiencia nos estàn proponiendo como evitar este dolor y como recuperarse es posible.
    Salvando una familia estamos salvando la base de la sociedad.

    INGRID HARTMANN PAZ

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