Santos y Timochenko firmaron el nuevo acuerdo final de paz

El nuevo acuerdo final ya fue firmado por las partes y ya fue presentado al Congreso para su refrendación. Al son de sí se pudo, sí se pudo, Juan Manuel Santos y Rodrigo Londoño se dieron la mano antes de firmar el nuevo acuerdo.

En un sobrio acto, que poco tuvo que ver con la vistosa ceremonia de Cartagena en la cual se suscribió el acuerdo de paz con las Farc que fue derrotado en las urnas por apenas 53.894 votos, el presidente Juan Manuel Santos y el jefe de esa guerrilla, Rodrigo Londoño alias ‘Timochenko’, firmaron este jueves el acuerdo definitivo en el teatro Colón, en el centro de Bogotá.

El nuevo Acuerdo Final de Paz, que contiene alrededor de 190 ajustes, entre modificaciones y precisiones pedidas y sugeridas por quienes votaron ‘No’, se firma justamente 53 días después del plebiscito.

firma nuevo acuerdo de paz. foto cortesía Presidencia.

firma nuevo acuerdo de paz. foto cortesía Presidencia.

No tuvo cambios tan solo en 3 de los 57 ejes temáticos en los que se dividieron las propuestas del ‘No’.

Lo extraordinario ha dejado de asombrar a la mayoría de los colombianos después de cuatro años de un proceso repleto de anuncios ‘históricos’, cuatro apretones de manos entre Santos y Timochenko, dos acuerdos y firmas, fechas incumplidas y una polarización exacerbada. Una suerte de anestesia general parece haber afectado al país, incluso ante la presencia en la capital, a pocos metros del Congreso y el Palacio Presidencial, del líder de las FARC y toda la cúpula guerrillera. De hecho, llevan varios días en la capital del país, protegidos por la seguridad del Estado que tanto han atacado. Para poner fin, esta vez sí, a 52 años de guerra.

La nueva firma llega en un momento de absoluta fractura política entre las élites que han gobernado este país desde hace décadas. El rechazo al nuevo acuerdo de los líderes del no, encabezados por el expresidente Álvaro Uribe, ha provocado que el camino que viene a partir de ahora sea menos luminoso del que se antojaba cuando se pensó en poner fin al conflicto. El uribismo había convocado protestas para este jueves, que en el transcurso de la jornada no tuvieron mayor eco.

Pese a los reclamos de la oposición para que Santos celebrase otro plebiscito, el presidente ha decidido refrendar el acuerdo mediante el Congreso, donde quiere llevar la discusión política. La polarización marcará, sin duda, la implementación del nuevo pacto.

Como en el anterior se escuchó el Himno Nacional interpretado a capela por la cantante cartagenera Cecilia Silva Caraballo. El segundo momento fue el apretón de manos entre el Presidente Juan Manuel Santos y timochenko, aupados por el grupo de asistentes que gritaban Sí se pudo, sí se pudo, sí se pudo. Y habló Timochenko, quien recalcó, este sí sería el acuerdo final definitivo.

Y Santos anunció que la implementación podrá arrancar tan pronto el Congreso de la República lo refrende, lo cual puede ser en el curso de la próxima semana y ese será el Día D.

El Presidente de la República, Juan Manuel Santos Calderón, convocó a todos los colombianos a participar en un gran acuerdo nacional para implementar la paz en Colombia.

“Convocaré a todos los partidos, a todos los sectores de la sociedad a que participen, contribuyan y logremos así un gran acuerdo nacional para la implementación de la paz”, expresó el Jefe del Estado durante la firma del Acuerdo Final con las Farc, en un acto efectuado en el Teatro Colón, de Bogotá.

El Presidente informó que el nuevo acuerdo firmado hoy “será discutido en el Congreso, para que sean los representantes elegidos por los colombianos quienes lo refrenden y lo implementen, bajo el control de la Corte Constitucional”.

Recordó que “en nuestra democracia, como dice la Constitución, el pueblo ejerce su soberanía directamente o a través de sus representantes elegidos por el voto”.

Explicó que este procedimiento se adoptó también por la urgencia de la paz. “Había comenzado a desmoronarse el cese al fuego por cuenta de la incertidumbre sobre el futuro. No podíamos dilatar un minuto más la implementación”, advirtió.

Añadió que firmado hoy el nuevo acuerdo, la implementación podrá arrancar tan pronto el Congreso de la República lo refrende.

“Espero que, según el procedimiento establecido, la refrendación sea aprobada en el curso de la próxima semana. Ese día será el día D”, dijo.

Señaló que cinco días después se iniciará el movimiento de las Farc hacia las zonas veredales transitorias, a los 90 días se iniciará la dejación de las armas y en 150 días todas las armas de las Farc estarán en manos de las Naciones Unidas y esa organización desaparecerá como grupo armado.

“Ese mismo día iniciará el proceso de implementación de todos los demás elementos del nuevo acuerdo en el Congreso”, puntualizó.

En la ceremonia estuvieron también el jefe de las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (Farc), Rodrigo Londoño, conocido como Timoleón Jiménez; los miembros de los equipos negociadores del Gobierno y del grupo guerrillero, representantes de las víctimas, directivos del Congreso de la República, miembros del Cuerpo Diplomático, dignatarios eclesiásticos, líderes sociales y representantes de las víctimas.

El costo doloroso del conflicto

Durante la primera parte de su discurso, el Jefe de Estado se refirió al costo del conflicto armado.

“Y todos –absolutamente todos— sabemos que la paz nos devolverá la esperanza, la fe en el futuro y la posibilidad de tener un mejor vivir para nosotros y nuestros hijos”, subrayó.

Recordó que ese gran objetivo común ha sido esquivo, a pesar de múltiples intentos hechos a lo largo de más de medio siglo.

“Pero los colombianos somos perseverantes. Insistimos, nos empecinamos en alcanzar las metas que nos proponemos”, enfatizó.

Hizo un recuento de la tarea realizada en los últimos seis años en busca de una nueva oportunidad para acabar la violencia y sembrar las semillas de la reconciliación.

Y luego habló de todo lo hecho después del 2 de octubre, luego del plebiscito, para escuchar en cuarenta días a los distintos sectores colombianos y perseverar y no perder el impulso, estando ya tan cerca de la meta.

Reconoció y agradeció los aportes que hicieron las víctimas, la Iglesia, los jóvenes, los empresarios, los partidos de la coalición para la paz, las Altas Cortes y magistrados, las organizaciones religiosas y sociales, los sindicatos, las comunidades indígenas y afrodescendientes, los militares retirados, los movimientos de mujeres, el propio Centro Democrático y en general los sectores que votaron Sí o No.

“Cada uno de ellos propuso, desde su propia perspectiva, alternativas para avanzar hacia el nuevo acuerdo. Las recibimos con la mejor disposición, con toda humildad. Las hicimos nuestras y las usamos como norte para hacer los cambios necesarios al acuerdo original”, aseguró.

Precisó que todo ello hizo en el entendiendo de que “esos cambios no podían echar para atrás los inmensos logros alcanzados a lo largo de seis años de negociaciones”.

“Lo hicimos con sentido de urgencia, conscientes de que la incertidumbre y el paso del tiempo conspiraban contra la paz y que el peso de las diferencias políticas no podía – o por lo menos no debería— ser superior al anhelo común de todos los colombianos”, dijo.

“Logramos poner fin al conflicto armado con las Farc y sentar las bases para la construcción de una paz estable y duradera, más amplia y más profunda. Logramos parar el desangre y que no haya más víctimas. Logramos que aquellos que perdieron sus tierras, que tuvieron que dejar todo atrás para salvar sus vidas, puedan volver y recuperarlas”, expresó.

El Presidente de Colombia consideró que este nuevo acuerdo es mejor que el que se firmó el pasado 26 de septiembre en Cartagena.

“Es mejor porque recoge las esperanzas y las observaciones de la inmensa mayoría de los colombianos. Del 50% de los que votaron Sí y de un importante porcentaje de los que votaron No”, continuó.

Dijo que “este nuevo acuerdo nos permite trabajar juntos, como nación, para recuperar las regiones más afectadas por el conflicto, para reconciliarnos, para aprovechar nuevas oportunidades de crecimiento y progreso”.

Sin embargo, comentó, “tenemos que unirnos y asumir esa inmensa responsabilidad, aprovechar esta gran oportunidad. Tengo plena confianza que, por nuestro carácter, sabremos responder a este hermoso desafío”, dijo.

“En un mundo convulsionado por los conflictos, ya nos exaltan por haber logrado la paz. Demostremos en un mundo polarizado, que también podemos ser ejemplo y poner el país por encima de los intereses políticos”, concluyó el Presidente de Colombia y Premio Nobel de Paz 2016.

 

 

Un comentario para "Santos y Timochenko firmaron el nuevo acuerdo final de paz"

  1. INGRID HARTMANN PAZ  noviembre 25, 2016 at 1:11 pm

    “Pongamos al paìs por encima de los intereses polìticos” tenemos que dirigir TODOS los esfuerzos de cada uno de los ciudadanos a apoyar LA PAZ EN COLOMBIA tenemos que hacer un mismo camino es la ùnica manera en que seremos màs fuertes. El mundo internacional apoya en pleno el fin del conflicto armado en Colombia se han hecho TODOS LOS TENTATIVOS para que sea un Acuerdo inclusivo ahora nos queda solamente APOYARLO. Colombia necesita URGENTE LA PAZ han muerto demasiados jòvenes como para que no reaccionemos se han gastado tantos tantos recursos que pueden dirigirse a proyectos de desarrollo apoyemos la implementaciòn y refrendaciòn del Acuerdo que sean màs fuertes y màs numerosas las voces de quienes apoyamos la paz. INGRID HARTMANN PAZ

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