Madre hay más que una

Por Mary Stapper

En la vida aprendí que madre hay más que una.

La que vio nacer y se desveló por mí hasta el último día de su vida, me dio ejemplo de coraje, de espíritu de sacrificio, de lucha por lograr objetivos y decía “no les dejo plata a mis hijos sino una buena educación”.

La misma cuyos refranes nos hacía reflexionar como “el que con lobos anda a aullar aprende” con los cuales señalaba quienes eran los “amigos” y quienes eran nocivos.

Mary Stapper

Por Mary Stapper

La misma con quien rezábamos el Rosario en familia y quien mantenía una velita prendida a Dios para que a sus hijos les fuera bien todo el tiempo.

La misma que lloraba de emoción con nuestras alegrías o de tristeza cuando algo nos pasaba.

La misma que junto a mi padre nos regalaba  libros para que leyéramos.

La misma que cuando nació mi primer hijo se quedaba dormida con él, sentada en la mecedora, arrullándolo.

Esa señora fue María Emma Vargas de Stapper, o doña Emmita como le decían mis amigos a quienes les encantaba conversar con mi madre porque era sabia. Gracias mamá.

Otras madres, mis hermanas Bertha, Leonor y Tere quienes, desde la muerte de mi esposo,  tanto a mis hijos Karl Joseff y Andrés Camilo como a mí, nos han arropado siempre.

La otra madre, la que aguanta los “quines” y los “madrazos” cuando escribo algo molesto para algunos es la de caucho, la que rebota y no siente.

En fin, quería escribir una crónica dedicada a las madres y estos pensamientos afloraron a mi mente.

Sin embargo, es bueno recordar a quién le debemos el día de la madre.

Una mujer en Grecia, comenzó la tradición. Sin embargo, la historia es muy antigua  según cuenta Manuel Waldo Carrero y se inicia la celebración del día de la madre en honor a Rhea, la madre de los dioses Zeus, Poseidón y Hades. (Júpiter, Neptuno y Plutón).

Ya en la modernidad, señala Carrero, en una recopilación hecha por Gastón Bermúdez: “El moderno “día de la madre o día de las madres” se inicia en los Estados Unidos en 1872, cuando Julia Ward había sugerido una fecha especial para honrar a las madres.

Pero quien la creó fue Anna Marie Jarvis, a quien Dios no le dio hijos pero el “diablo” le dio sobrinos, comenzó la tradición, nacida en Filadelfia y quien trabajaba como maestra de escuela en Grafton, West Virginia y había demostrado mucha devoción durante la enfermedad de su madre, que murió el martes 9 de mayo de 1905.

Anna Marie después comenzó con la costumbre de regalar cada mes de mayo “claveles rojos” a las madres que asistían a misa. Tradición que tuvo eco en el Presidente de los Estados Unidos, Woodrow Wilson, quien el sábado 9 de mayo de 1914, oficializó esta fecha especial, “como expresión de amor y reverencia a todas las madres”.

Pero aquí en Cúcuta, cuentan algunos historiadores, se trasladó la fiesta para el último domingo de mayo porque las mercancías que venían de Europa por el Lago de Maracaibo, no llegaron a tiempo. Desde entonces, los comerciantes quedaron amañados porque tenían 3 semanas más para vender sus productos.

Sin embargo, Manuel Waldo Carrero le atribuye esta celebración, en contravía con el resto del mundo, al día la Visitación de la Virgen Madre de Dios, en el mes dedicado a ella, porque así se originó en Chinácota, como una fiesta religiosa desde 1926.

Lo cierto es que hoy se celebra el día de la madre en todo el departamento Norte de Santander donde sí sabemos, en efecto, madre hay más que una, incluída la de caucho. De ello dan fe los del Cúcuta Deportivo, los alcaldes, los sindicalistas, los maestros y hasta, vendedores ambulantes.

Feliz día a todas las madres. También a esos padres muy madres.

 

 

 

 

Un comentario para "Madre hay más que una"

  1. José Gilberto Donado Grimaldo  mayo 30, 2016 at 3:07 am

    Con-versando………Por Don Grim.

    A PROPÓSITO :FALTÓ UN SER MUY “EMBLEMÁTICO” El árbitro de Fútbol.

    Bajo de su chaquetilla,
    que es NEGRA, generalmente,
    la PORTA, muy contundente,
    cual degada FRANELILLA,
    con CAUCHO y con ESPONJILLA,
    y que mucho no se note
    o identifique el bojote,
    para que ante la ANDANADA
    de MADRAZOS de la HINCHADA,
    desde su cuero REBOTE.

    Durante todo el partido
    sin JUICIO ni CONDICIÓN,
    le nombran sin COMPASIÓN,
    a ése SER TAN QUERIDO.,
    y como va PREVENIDO,
    para que “EL DIÁLOGO” FLUYA
    en medio de tanta BULLA,
    en esa fibra interior,
    se lee, sin ESTUPOR
    en mayúsculas,, “LA SUYA”.

    .

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