Chikunguña: fiebre con escritura enfermiza

Por: Jairo Cala Otero / Asesor en redacción – Corrector de estlo

mundodepalabras@gmail.com

Chikunguña.

Chikunguña.

No solamente la fiebre chikunguña (sí, escrito así, con eñe) causa alarma en Colombia. También provoca una reacción enfermiza la forma como algunos colombianos (médicos, enfermeros y periodistas, en especial) discuten por la escritura y la pronunciación de tal nombre. Supe que algunos cucuteños también entraron en esa discusión. Pero lo hacen desde su percepción extralingüística; es decir, sin saber de dónde sale ese nombre ni por qué no se escribe como ellos dicen que debe escribirse.

Bien. Con ajuste a la normativa de nuestro precioso y preciso idioma español aplico en este artículo la «medicina lingüística» para aclarar la confusión que, entre la citada población, ha surgido en esa materia.

El vocablo que les tiene las cabezas con alta temperatura pertenece a la lengua makonde, que se habla y se escribe en el sur de Tanzania y en el norte de Mozambique (África). Chikunguña significa «doblarse», debido a que quienes padecen esa fiebre se encorvan por el fuerte dolor que sienten en sus articulaciones.

Ninguna relación tiene esa palabra con el español, ¡ninguna! Luego es un extranjerismo; y los extranjerismos son o censurados, o castellanizados  ─según sea el caso─ por los miembros de la Real Academia Española ─RAE─. La segunda opción es la que cabe en este caso: castellanizar esa palabra.

Es preciso hacer notar que la pronunciación del vocablo en Colombia (empezando por la que hace el ministro de Salud) es errada. El final no debe sonar como la sílaba ‘ya‘, sino como un diptongo: nya. Así funciona en la lengua makonde (africana, como ya escribí). En nuestro idioma cuando se da esa formación fonológica (ny) se pronuncia como eñe (ñ). Desde el latín (del cual se formaron muchas palabras en español) el componente ‘ni’ dio origen a eñe  (ñ). Ejemplo claro: somnium, término latino que engendró la palabra española sueño.

Los africanos bautizaron esa enfermedad con el nombre chikungunya por el efecto que produce en quienes la padecen (doblarse). No porque sea un término técnico o científico, como alegan algunos médicos; por razón eminentemente semántica, así se llama. Pero los hispanohablantes debemos pasar el vocablo makonde chikungunya al castellano: chikunguña, por la formación fonológica ya citada. Repito: como no hablamos ni escribimos makonde, la grafía de ese extranjerismo debe adaptarse al español: chikunguña. Y se escribe en minúscula inicial porque es nombre o sustantivo común. (Si con él se comienza oración se escribirá en mayúscula inicial: C).

Entre los respetados médicos y los no menos respetados periodistas colombianos (y ahora algunos cucuteños) hay duda, y hasta alegatos, según he sabido, por la escritura del nombre de esa fiebre. Unos se sostienen en el uso de chikungunya, y otros, en chikunguña. Lamento mucho aguarles la fiesta a los primeros.

Sobre el uso de la letra eñe (ñ), cuya eliminación algunos europeos se atrevieron a proponer hace un par de años, vale citar aquí al fallecido literato colombiano Gabriel García Márquez, quien defendía tal consonante: «Es escandaloso que la Comunidad Europea (CE) se haya atrevido a proponer a España la eliminación de la eñe (…) solo por razones de comodidad comercial (…). Los autores de semejante abuso y de tamaña arrogancia deberían saber que la eñe no es una antigualla arqueológica, sino todo lo contrario: un salto cultural de una lengua romance que dejó atrás a las otras, al expresar con una sola letra un sonido que en otras lenguas sigue expresándose con dos».

Gabo ya no está entre nosotros, pero para este caso es como si estuviera. Porque lo que él sabía sobre el origen de la eñe no lo saben hoy periodistas, enfermeros, médicos y muchos más colombianos. Por eso lo cito, con todo respeto. Además, cabe preguntar ¡qué sentido tiene mezclar con el español una palabreja africana que ni sabemos pronunciar!

Por supuesto, el intríngulis de gran importancia es la nueva enfermedad emergente en el continente americano; los efectos que produce en los humanos y la atención que deben prestar las autoridades sanitarias para evitar que se propague por todo el territorio colombiano. Como ella se transmite por la picadura del mosquito Aedes aegypti (transmisor del virus), que es el mismo del dengue, lo recomendable es que nos cuidemos.

Jairo Cala Otero / Asesor en redacción – Corrector de estilo.

Jairo Cala Otero / Asesor en redacción – Corrector de estilo.

Y en materia lingüística pongámonos también a salvo del «doblamiento» o «encorvadura» (o encorvamiento) que nos quieren imponer aquellos que no se ocupan de averiguar cómo funciona el español. Que los tercos dejen, pues, la «fiebre» de alegar sin razón sustentable; hablen y escriban en español.

Mi sano saludo para usted, amigo lector; es decir, ¡sin fiebre chikunguña!

 

 

4 comentarios para "Chikunguña: fiebre con escritura enfermiza"

  1. José Gilberto Donado Grimaldo  octubre 1, 2015 at 2:09 am

    Con-versando……… Por Don Grim

    Agreguémosle la ÑAPA
    al TEMA que se repite:
    más BUÑUELO y más convite
    y mas LEÑA a la fogata.
    Si al AÑADIR algo escapa,
    que el lector lo complemente,
    y sin AÑASCOS comente
    al terminar esta HAZAÑA,
    en medio de la MARAÑA
    si la EÑE no existiese.

    Las mano sería incompleta
    pues no existiera el MEÑIQUE,
    y sin TAÑIDO el repique
    la campana no interpreta;
    la dama sin PAÑOLETA
    y no el idioma ESPAÑOL,
    sin AÑIL el overol
    y las casas en bahareque,
    pues ni siquiera el PAÑETE
    tuvieran en su exterior.

    Políticos no pudieran
    CONSTREÑIR al elector,
    ni MAÑAS a su favor
    en CAMPAÑAS «virulentas».
    En los mercados y tiendas
    el ÑAME ni se vendiera.
    el ÑANDÚ, pues no existiera
    ni el ÑU del tiempo pasado,
    y ni PONZOÑA y picado
    de la abeja se supiera.

    Responder
  2. José Gilberto Donado Grimaldo  octubre 1, 2015 at 2:43 am

    .Con-versando……… Por Don Grim

    ..Nuestro amigo Beto YÁÑEZ
    con apellido mejor;
    y nuestro libertador,
    sin conocer las IBÁÑEZ.
    Carlos PEÑA y Jorge AÑEZ,
    con CAÑAS y Pedro RIAÑO,
    y don Alberto CAAMAÑO
    serían unos «DESTEÑIDOS»,
    y tal vez desconocido
    Roberto Gómez BOLAÑOS.

    Responder
  3. José Gilberto Donado Grimaldo  octubre 1, 2015 at 11:23 am

    Conversando…… Por Don Grim

    Muchas SEÑORAS contentas
    por no sufrir de MIGRAÑA;
    nuestro amigo PEÑARANDA
    sin PIÑÓN ni bicicletas;
    estaciones incompletas,
    imposible es el OTOÑO;
    menos mal que sin BISOÑOS
    ni MIÑANGOS a tropel
    soldados en el cuartel,
    y los regalos sin MOÑO.

    Responder
  4. José Gilberto Donado Grimaldo  octubre 1, 2015 at 1:16 pm

    Con-versando…….. Por Don Grim

    El boxeo no existiera,
    pues no habría PUÑETAZOS;
    ni mucho menos COÑAZOS
    en las RIÑAS callejeras.
    La PUÑALADA «trapera»
    nunca DAÑOS causaría,
    y las malas COMPAÑÍIAS
    de ÑEROS y vagabundos
    sin AMAÑOS en el mundo
    que la EÑE escribiría.

    Responder

Comentar

Su correo electrónico se mantendrá en privado.

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.