Propuestas sindicales para la reversión USO insiste en que Ecopetrol debe operar Campo Rubiales

Miguel Ángel Flórez Góngora, director de «Inteligencia Petrolera», cedió este artículo a Somos la revista

El Oleoducto de los Llanos se extiende desde Campo Rubiales hasta el campo Cusiana y  transporta en la actualidad de 250.000 barriles diarios

Edwin Castaño, Presidente USO. Foto tomada de Internet.

Edwin Castaño, Presidente USO. Foto tomada de Internet.

Por Miguel Ángel Flórez Góngora

Desde que Ecopetrol y Pacific Rubiales Energy  informaron el pasado 13 de marzo que habían acordado no extender los contratos de participación de riesgo en campo Rubiales y de Asociación en Pirirí en  Puerto Gaitán,  Meta, los cuales expiran en   junio de 2016, los directivos de la Unión Sindical Obrera de la Industria del Petróleo (USO) y los trabajadores afiliados a esta organización sindical tienen la expectativa de que la petrolera estatal asuma directamente las operaciones de los mismos,  lo que aumentaría la capitalización en el mercado de la compañía nacional, según estima el sindicato.

Los intereses de la USO  para que  Ecopetrol  tome el control  de  las operaciones  sobre Campo Rubiales, se basan en que la empresa  estatal  cuenta con la experiencia, la infraestructura, la tecnología, la capacidad financiera y el personal capacitado para adelantar las actividades técnicas que demanda la producción de ese yacimiento.

Campo Rubiales,  que  representa  para la petrolera canadiense 11% de las reservas y 30% de su producción, mantiene hoy un rendimiento alrededor de 165.000 barriles por día.

Según la USO,  Campo Rubiales cuenta con  un importante potencial que no debe ser desaprovechado y dado que Ecopetrol tiene “el know how (conocimiento y experiencia) y los equipos son modernos, pues se aumentarían las reservas disponibles para Ecopetrol, lo cual impactará positivamente su valor en libros y por tanto el valor de su acción en el corto plazo”, afirmó Edwin Castaño Monsalve, presidente de la USO.

La USO también espera que la declaración el pasado 13 de marzo de la Junta Directiva de Ecopetrol de que “evaluará diferentes alternativas para la operación del campo Rubiales”,  al referirse a  la no extensión del contrato con Pacific Rubiales Energy, la empresa colombiana opte por asumir el control total de las operaciones petroleras,  al finalizar los contratos de Asociación Rubiales-Pirirri.

“Los contratos de asociación  y concesión próximos a terminar como Rubiales, Matachines, Santa Ana, Cusiana deben pasar a ser operados directamente por Ecopetrol e igualmente la empresa debe retomar directamente la operación de campos menores,  así como los procesos de mantenimiento entregado a terceros, lo que permitirá darles confiabilidad y valor agregado”, sostiene Castaño Monsalve.

A partir del 1º julio de 2016,  Ecopetrol que cuenta con una participación de 60% en Campo Rubiales y 40% de Pacific, asumirá las operaciones a través de un nuevo operador o la Junta Directiva de la entidad puede encargárselo a la compañía nacional.

En ese sentido, la propiedad y  las reservas de ese yacimiento revertirán a Ecopetrol en su totalidad, independientemente de quien asuma de nuevo la condición de nuevo operador.

Las propuestas de la USO

Ahora que Ecopetrol y Pacific Rubiales adelantan desde comienzos de julio de 2015 un proceso de empalme en la vereda Rubiales, en la que participan 30 funcionarios de la estatal petrolera a cargo del ingeniero Jimmy Guerrero, Gerente encargado de Operaciones Asociadas de la Orinoquía y 30 empleados de la multinacional canadiense, quienes evalúan en terreno una agenda convenida de temas laborales, ambientales y social,  la USO espera que estas tareas de relevo puedan abrir  el camino hacia una posible decisión por parte de  la Junta Directiva de Ecopetrol para que la empresa opere en forma  directa Campo Rubiales a partir de 2016.

USO ha venido evaluando una serie de iniciativas que ha respaldado con un amplio caudal de datos y bajo la necesidad imperiosa de proponer alternativas prácticas a Ecopetrol, en la posibilidad de que la empresa entre a operar Campo Rubiales, un yacimiento  en  donde se extrae  26 por ciento del crudo nacional y que cuenta con un área exploratoria (Bloque Quifa) de 153.000 kilómetros.

Castaño señala que dentro de las propuestas sustanciales de la USO en el proceso de reversión de Campo Rubiales, el sindicato ha sugerido que Ecopetrol mejore sus costos operativos, en particular con los usos de diluyentes, que cuentan con altos precios en el mercado internacional y tienen  un  impacto importante dentro de los gastos de operación por  cada barril de crudo producido por la compañía estatal.

Campo Rubiales produce un crudo pesado de 16.5º API con altos cortes de agua y para el cual Ecopetrol  debe importar altos volúmenes de diluyentes, que permiten obtener un mezcla que luego es transportada  a través  del Oleoducto Central de Ocensa.

La infraestructura de dilución, instalada desde 2013 en el departamento del Casanare, permite mezclar el crudo proveniente de Rubiales con otros combustibles livianos y obtener una mezcla de 18º API que permite  su bombeo por el Oleoducto.

“Este  es un  aspecto en los que Ecopetrol puede bajar costos y  es el relacionado con el transporte de crudo desde Campo Rubiales. La empresa debe  alinear sus campos con el oleoducto de los Llanos, el cual tiene una capacidad de transportar 325 mil barriles diarios de crudo y se encuentra subutilizado en la actualidad”, señala Edwin Castaño Monsalve.

El Oleoducto de los Llanos se extiende desde Campo Rubiales hasta el campo Cusiana y  transporta en la actualidad de 250.000 barriles diarios

USO ha indicado también que para la explotación de Campo Rubiales se deben aplicar  los  procesos de factor de recobro mejorado,  que se usaron con éxito  en los campos de crudo pesado de Chichimene y Castilla, operados por Ecopetrol  en el departamento del Meta,  que elevaron   la producción de 23 mil a 114 mil barriles diarios entre 2000 y 2013, con un incremento de 395%.

El presidente de Ecopetrol, Juan Carlos Echeverry,  ha venido señalando en medios de comunicación  que dentro de sus metas en materia de producción, la compañía busca enfocarse en el desarrollo de “barriles eficientes”, sin un límite volumétrico, generando valor con base en el incremento del factor de recobro. Es decir, incrementar 1-2% anual/, 870.000 barriles meta 2020 y 1.700 millones equivalentes de reservas adicionales.

Otro asunto importante en la agenda de propuestas de la USO sobre la operación de Campo Rubiales,  es que  Ecopetrol debe mirar la viabilidad de instalar la tecnología del Instituto Mexicano del Petróleo (IMP) para el tratamiento de crudos pesados y reconocida internacionalmente como  hidroprocesamiento in situ que busca recuperar el aceite matricial y las densidades del API de los crudos pesados y extrapesados, los cuales incrementan la recuperación y mejoran  la calidad de este recurso,   que se traducen en  una oportunidad técnica y económica en la estructura de costos de la empresa.

Para la USO todas estas propuestas estarían articuladas a la finalización y puesta en operación de los proyectos de modernización de la Refinería de Cartagena,  en la que Ecopetrol  ha invertido hasta la fecha 7,3 mil millones de dólares.

“Las refinerías en cierta medida son la parte contracíclica del negocio petrolero. Un escenario de precios bajos, permite aumentar los márgenes y por lo tanto la rentabilidad de las refinerías, especialmente la de Cartagena, que está recién modernizada y podrá aprovechar plenamente un mercado con precios bajos de materia  prima y precios aún altos de refinados”, anota Castaño Monsalve.

De acuerdo con la USO, la modernización de las refinerías de Cartagena y Barrancamermeja permitirían  aumentar los niveles de refinación que garantizan  un aumento en las utilidades, el retorno de la inversión y el desarrollo de encadenamiento productivos con la industria petroquímica.

“Campo Rubiales es muy importante para la vida petrolera de este país. Allí se producen 250.000 barriles de crudo, de los 320.000 que cargamos diariamente en nuestra refinería. Dado que los crudos livianos que teníamos en el pasado, como los de Caño Limón, se están agotando, la refinería de Barrancabermeja no tendría las mezclas necesarias para el año 2020. Por eso es necesario retomar el campo por parte de Ecopetrol, porque en términos fiscales, no retomarlo significaría  pérdidas entre 5 billones y 6 billones de pesos”, le expresó Fredy Pulecio, Directivo de la USO al diario El Mundo de Medellín.

Además del petróleo en juego que todavía alberga Campo Rubiales,  la cautela institucional y la visión estratégica de la Junta Directiva de Ecopetrol serán las que definirán quien tomará en  2016 el control de este campo de crudos pesados en el departamento del Meta.

Tomado, con autorización, de Inteligencia Petrolera.

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