Gladys Ortiz, invitada especial en el Latin American Art Exhibition 2014 en Ottawa

Gladys Ortiz, artista plástica bogotana.

Gladys Ortiz, artista plástica bogotana.

Por Nohra Ibargüen. Corresponsal en Ottawa. Gladys Ortiz es una artista plástica bogotana que expone actualmente como invitada especial del LATIN AMERICAN ART EXBIHITION 2014 con el apoyo de la embajada de Colombia en Canadá.  Por este fin de semana, sus obras son expuestas en la galería de Saint Brigid’s Centre en Ottawa.  Su taller está situado cerca a la Calera rumbo a Guatavita, pasando las cuatro esquinas, por allá entre montañas, granjas y en medio de la vereda Santuario, en el municipio de Guasca, a pocos minutos del corazón de Bogotá.

Con Gladys Ortiz estuvimos descifrando su trabajo artístico y hablando de manera muy fluida en su paso por la embajada colombiana en Ottawa.

¿Qué impacto le genera el contacto directo con la frescura de la naturaleza y la simplicidad del ambiente donde está asentado su taller?

Mi taller está situado en un entorno campesino que me gusta mucho. Este ambiente de finca me genera mucha tranquilidad. Básicamente el taller es un taller galería. Es un lugar muy bello que me da el espacio que necesito para pintar.

¿Cuando fue su primer contacto con la pintura?

Yo pienso que he sido artista desde siempre porque he sido una soñadora. Yo danzaba y pintaba al mismo tiempo, pero una vez que me retiré del Ballet de Sonia Osorio y con la llegada de los hijos, mi dedicación fue completa. Entré al taller de David Manzur, que era un maestro formidable y bastante exigente y allí aprendí muchas cosas que son fundamentales para un artista.

Siendo David Manzur  maestro suyo durante cuatro años, ¿qué fue lo que aprendió de manera especial con él?

Bueno, de David Manzur aprendi la pasión y el compromiso por el arte.  La idea era alcanzar el dibujo perfecto y aprender de la pintura clásica flamenca. Estos dos aspectos sirven de base para desarrollar el arte que uno quiera.

Obra de Gladys Ortiz.

Obra de Gladys Ortiz.

He visto que a través de sus pinceladas, usted refleja una parte de la naturaleza. Varios de los temas de sus exposiciones tienen que ver con los seres vivos, me refiero especialmente a sus paisajes, a la serie colibrí y ahora a la serie mariposa. Sin embargo, al comienzo de su carrera, usted elaboraba bodegones. ¿Es para la los artistas una obligación pintar bodegones, principalmente al inicio de su carrera?

Me gusta haber pasado por todas las técnicas y por todas sus maneras de expresión entre ellas la elaboración de bodegones y el desnudo. Personalmente, eso me ha dado seguridad para lo que hago actualmente.

¿Cómo ha sido la evolución de sus obras?

En una época estuve trabajando el paisaje impresionista y me fue muy bien. Si pensara solamente en vender, me hubiera quedado allí. Pero uno necesita evolucionar, ir liberando la creatividad. Por eso me acerqué al abstracto – que no es fácil – y eso es lo que hago ahora.

Gladys Ortis.. Obra, efecto mariposa.

Gladys Ortis.. Obra, efecto mariposa.

¿Qué influencias ha tenido?

Hace un tiempo tuve la fortuna de participar en ritos chamànicos de los indígenas colombianos. Pude conocer parte de su sabiduría ancestral  y eso fue una experiencia maravillosa. Por ejemplo, ellos hacen ritos a la madre tierra y uno puede pasar horas y horas danzando con ellos hasta llegar a un momento culminante donde se siente como si la tierra vibrara. De ahí sale mi trabajo con laminilla dorada como símbolo del sol a quien ellos veneran y que está muy presente en la cultura Muisca porque era su dios Sue. Ellos son muy poéticos en su lenguaje, lo podemos observar en sus palabras.

También estuve en la embajada del Japón en Colombia con el fin de aprender Suibokuga-Zen que es un arte japonés cuya base es el Zen.

Esos estados de meditación han influido bastante en mi obra.

Gladys Ortiz. Serie, efecto mariposa.

Gladys Ortiz. Serie, efecto mariposa.

Esa meditación le ha servido en lo abstracto, no obstante, ¿retoma usted algo del paisajismo o de la realidad cuando por ejemplo hace la serie colibrí o la serie mariposa?

Eso es Zen y toda esa corriente de arte trata el aquí y el ahora. No hay pasado, no hay futuro. No pienso, es el presente que estoy viviendo, sintiendo y que me genera mucha emoción al pintar.

¿Qué le proporciona a usted el arte?

Alguna vez escribí para una revista que mi bastidor es masculino porque siento una rara sensación debajo del ombligo. Esto lo decía, para contar que en el momento de la creación es un momento de comunicación conmigo misma a través de un bastidor.

Para mí la pintura es pasión. Es un compromiso solitario con uno mismo.

Yo leí una de sus entrevistas y decía que para usted pintar es como tener una cita con el amor. Le pregunto, ¿es una cita con el amor romántico, apasionado o filial?

Con el amor a la vida. El amor a la vida lo abarca todo. Es la admiración hacia un atardecer, hacia un objeto, hacia una persona. Es pasión y es ternura hacia la vida, la cotidianidad. Es la sorpresa del día a día.

Usted ha participado en un sinnúmero de exposiciones, ¿qué opina de esta participación suya en Ottawa?

Qué delicia conocer Ottawa! Es maravilloso encontrarme con personas conocidas que han sido coleccionistas de arte, de mis obras y que les gusta lo que hago. Yo veo que aquí la gente es muy solidaria, muy amable.

Usted se ha inspirado en los efectos de las alas de las mariposas, de los colibrís, ¿De dónde viene la inspiración para realizar esta serie efecto Mariposa?

Ese efecto mariposa nace de un pensamiento Zen que se refiere al hecho de que hasta el simple aleteo de una mariposa tiene repercusión en el tiempo y en la distancia. Todo tiene un eco, nada es al azar. Y en ese estado de meditación, viene la inspiración.

Gladys Ortiz. Figura humana.

Gladys Ortiz. Figura humana.

¿Cuál ha sido la galería más bonita donde usted ha participado?

En la Galería de Aldo Castillo en Chicago donde me acogieron de una manera muy especial. Allí ha sido el sitio donde he tenido una mejor vitrina.

¿Y en dónde le gustaría exponer?

Yo no tengo afán, las cosas van sucediendo. Uno como artista no tiene fronteras, uno va para donde lo van llevando las obras.

Hay algo que me encanta en el arte es estar en el filo de la navaja.  Esto quiere decir, todo es incierto y esa incertidumbre me produce un vacio que quiero llenar a través del arte.

¿Algo que quiera pintar y aun no lo haya hecho y qué no pintaría?

Algo que no haría sería algo que me conectara con la violencia.

Y de otro lado, tengo ganas de hacer algo de realismo mágico.  En Colombia hay tantas historias, en cada casa hay una anécdota con las que se pueden hacer trabajos de realismo mágico.

Gladys Ortiz. El pez muere por su boca.

Gladys Ortiz. El pez muere por su boca.

http://www.gladysortiz.com/

Nohra Ibargüen, Comunidadora social y odontóloga.Corresponsal en Canadá.

Nohra Ibargüen, Comunicadora social y odontóloga.Corresponsal en Canadá.

Gladys Ortiz ha participado en varias exposiciones nacionales e internacionales representando a Colombia.  Así mismo, ha recibido varias distinciones entre las que se destacan la mención de honor que le otorgó el Salón Internacional de Artes en Barcelona (España).

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