Infierno o paraíso: una lucha que no termina

  • El antropólogo colombiano, Germán Piffano, nacido en Cúcuta, se despoja de todo prejuicio y narra la razón por la cual se interesó en José Iglesias, un ingeniero español que terminó en la calle del Cartucho de Bogotá.
Infierno y paraíso.

Infierno y paraíso.

Por Germán Piffano – Hace 11 años, mientras hacía la tesis de antropología y trabajaba con el DABS, actual Secretaría Distrital de Integración Social de la Alcaldía Mayor de Bogotá en la Estrategia de Intervención Social para Santa Inés-El Cartucho, iba con mi pequeña cámara digital filmando las cosas que veía en mi trabajo de etnografía visual, por una de las calles más tristes que se puedan imaginar: el producto que los desechos del negocio de la drogas va dejando en el corazón de mi país y que llamábamos la “calle del Cartucho”. Un lugar donde paradójicamente se podían mezclar la miseria más absoluta con gestos de ternura y solidaridad que no se ven con frecuencia en esta parte del mundo donde he vivido.

Y de en medio de aquellas imágenes, de aquel lugar a la vez atrayente y aterrador, apareció un hombre que mientras consumía droga luchaba ferozmente con la adicción que le producía el bazuco al que llamaba “un dragón lleno de mentiras”.

Era José Iglesias, quien en un principio me interesó por su forma vehemente de defender el estilo de vida que llevaba como adicto entre la basura de las calles. El ñero, el adicto, el homeless, el clochard, el “desechable”, el habitante de la calle, se ha convertido en una figura común en las ciudades contemporáneas, en el símbolo…del desafortunado que cayó en desgracia.

Deseamos profundamente que esté lejos de nosotros… y a veces lo logramos. Hasta que alguno de nuestros amigos o familiares “cae” o incluso hasta que nosotros mismos lo hacemos. Entonces la adicción y la indigencia se convierten, quizás demasiado tarde, en un fenómeno incomprensible al que quisiéramos poder controlar, en una sombra de la que no es fácil deshacerse.

Luego, José me dijo un día en cámara, que quería dejar atrás 11 años de adicción y emprender el camino de regreso: “Tengo el agua al cuello”. Y a mí me pareció interesante acompañar a este hombre en su travesía, suponiendo que con toda seguridad, sucumbiría en el intento. Las estadísticas así lo hacían ver. Y con el apoyo del Departamento de Bienestar Social del Distrito, estuvimos juntos por dos años, de manera intermitente: José se limpiaba mientras el Cartucho, que había albergado cerca de 12 mil adictos cada noche, era demolido por la alcaldía.

Cuando nos dimos cuenta que José Antonio estaba saliendo de la parte más difícil del síndrome de abstinencia, ya llevábamos más de 30 horas de imágenes que mostraban esta odisea y comprendimos que podíamos mostrarle al mundo que ese camino tan improbable, era posible.

Infierno o paraíso, una lucha que no termina

Infierno y paraíso.

Infierno y paraíso.

Germán Piffano. Director de Infierno y paraíso.

Germán Piffano. Director de Infierno y paraíso.

 

Germán Piffano, el director: Antropólogo, documentalista y cineasta, dedicado a la realización audiovisual. Desde 1999 inició una investigación etnográfica a partir de la cual diseñó diez largometrajes cinematográficos documentales que actualmente desarrolla con Fílmico producciones. En ellos se abordan temas latinoamericanos: migrantes latinos en Europa, la situación contemporánea de grupos indígenas en el continente y la exclusión social.

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