Mujeres con mucha corriente

  • A juzgar por e trabajo que realizan algunas mujeres en el campo de instalación de líneas de electricidad, no hay campo vedado para las mujeres, como Luz Celina Roa Cárdenas quien se forma gracias a la alianza entre el SENA, y Centráles Eléctricas de Norte de Santander CENS  y el Programa Formación para el futuro.  
Mujeres eléctricas en Norte de Santander.

Mujeres eléctricas en Norte de Santander.

Luz Celina Roa Cárdenas nació hace 31 años en Santa Rosa del Sur, municipio del departamento de Bolívar. Desde muy pequeña, y como si su nombre hubiese marcado su destino, Luz sintió una gran fascinación por los cables, las conexiones, el funcionamiento de los electrodomésticos y la electricidad.

Su pasión por los circuitos la llevó a graduarse como Bachiller Técnico con Énfasis en Electricidad Domiciliaria en el Colegio Industrial 20 de Julio de Puerto Wilches, Santander. Aunque estudió 4 semestres de Ingeniería Electrónica en la Universidad Industrial de Santander UIS, no pudo culminar la carrera, por los elevados costos de la educación universitaria.

Luz Celina encontró en el SENA la posibilidad de hacer su sueño realidad. Hace dos años se graduó como Auxiliar Eléctrico en Construcción y Montaje, en Tibú, Norte de Santander, y actualmente se está capacitando como Técnico en Montaje y Mantenimiento de Redes de Distribución de Energía Eléctrica.

Diariamente Luz recorre más de 15 kilómetros, desde la vereda Los Lirios hasta la zona urbana de Tibú (Norte de Santander), para continuar con su formación.

La meta es convertirse en liniera, un oficio de alto riesgo que realizan por lo general hombres, que sostenidos por cuerdas, instalan y reparan cables de alta tensión a más de diez metros de altura. Gracias a su trabajo millones de empresas y hogares cuentan con el servicio de energía eléctrica en todo el país.

«Se dice que el ser liniero es únicamente para los hombres, pero nosotras también somos capaces de hincar un poste, realizar puestas a tierra, hacer un templete o incluso instalar la red eléctrica en una vivienda, así como lo he hecho yo», cuenta.

Diariamente Luz recorre más de 15 kilómetros, desde la vereda Los Lirios hasta la zona urbana de Tibú (Norte de Santander), para continuar con su formación. Y es que según cuentan sus instructores, lo que caracteriza a las escazas mujeres de este programa de formación es su compromiso.

«Ellas son las más organizadas. Siempre aparecen en el campo de entrenamiento con sus botas, overol, casco y guantes impecables, y cuando se les asigna una actividad, ellas son las primeras en tomar la iniciativa», asegura su instructor Mauricio Ricardo Santiago.

A la hora de trabajar eso de que las mujeres son el sexo débil no existe, incluso han llegado han llegado a superar a varios de sus compañeros hombres cuando de ponerse la pretina y subir amarradas al poste se trata.

Como Luz Celina, cuatro mujeres más hacen parte de este grupo de aprendices que hacen parte de esta formación, gracias a la alianza entre el SENA, la Compañía Eléctrica de Norte de Santander (CENS) y el Programa Formación para el futuro.

Gracias a su tenacidad y entrega, estas cinco mujeres participaron en el Rodeo Eléctrico, un evento que se llevó a cabo en Cúcuta, y en el que aprendices de ésta tecnología provenientes de Ocaña (Norte de Santander) y Tibú pusieron a prueba todas sus habilidades.

Para Luz y sus compañeras ser linieras no implica renunciar a su feminidad. El hecho de trepar un poste, no les impide a estas madres y esposas cargar el labial al lado de los alicates, o cambiar el overol y el casco por tacones y faldas en sus días de descanso.

La formación de Técnico en Montaje y Mantenimiento de Redes de Distribución de Energía Eléctrica, en Tibú, culminará su etapa lectiva el 28 de agosto.

(Crónica publicada por el SENA)

 

 

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