Uribe, un despierta pasiones

Santos y Uribe, frente a frente.

Santos y Uribe, frente a frente.

Por Mary Stapper – El pasado domingo Héctor Aponte me invitó a participar del análisis sobre elecciones legislativas en Colombia que se emitió en Tu Kanal noticias,  donde tuve oportunidad de sacar mi “bolita de cristal” y vaticiné que Uribe podría sacar entre 19 y 25 Senadores. Acerté por la cifra más baja.

Ese quiere decir que el olfato aún funciona aunque he recibido varios insultos en redes sociales porque el día de elecciones dije, había visto, incluyéndome, 4 pelagatos votando. Perdón por lo de «pelagatos», queridos votantes.

Acerté también cuando aseguré, Peñaloza ganaría la consulta de los verdes. Y acerté también al asegurar, el voto en blanco no sería tan numeroso como sus promotores lo esperaban.

En la noche, me reuní con mi amigo y contradictor secreto, quién preguntó cómo me parecieron  los resultados electorales y le contesté,  hubo sorpresas y dos grandes ganadores: Peñaloza y Uribe quien de no tener senador alguno, terminó con 19. Y ganó Colombia. ¿Imagina esos debates con Uribe, Robledo y Serpa en el Congreso? Serán de mucha altura y para tomar palco. Además, Uribe puede ser de mucha ayuda para la oposición venezolana.

“Un decoroso segundo lugar. ¿Ganó Uribe? ¿De ningún Senador a 19 Senadores?” increpó mi interlocutor, más esponjado que un pavo real.

Le recordé todo lo que hicieron para acallarlo los del de partido del tomate, los liberales, los de la U y los de Polo y de cómo en la Registraduría le rechazaron su logo en varias oportunidades. Y no le incluyeron el logo en la cartilla electoral.

Mi amigo, como buen abogado, parece no escuchar y se sienta en su punto de vista, diciendo “yo creo que perdió”

¿Por qué perdió? respondí.

“De creer que era el presidente pasó a ser senador” y soltó una carcajada que me sacó de quicio. Sobra decir, mi amigo es liberal y uno de esos a los cuales se les aguanta todo.

Eso no es perder. Nunca dejará de ser ex presidente de Colombia, le increpé.

“Se bajó del pedestal”, respondió con sorna.

Y para un hombre inquieto como Uribe, no cabe la quietud en la política, repliqué.

“Se igualó. No es lo mismo opinar como ex presidente que como senador”

Sigue siendo ex presidente y con un título más, el de Senador, le recordé.

Noooooooo. Ahora es senador y lo van a confrontar y lo van a contar, y va a sufrir derrotas, anotó con burla.

Claro. Carlos Andrés Pérez y Caldera también fueron Senadores cuando dejaron la Presidencia.

“Es que la Constitución de Venezuela así lo establecía, no eran elegidos, asistían por derecho propio”. Bueno, en eso tiene la razón mi amigo.

Creo que el país ganó con Uribe,  con Serpa y con Robledo en el Congreso, contesté para congraciarme.

“Lo mismo de siempre, puro caudillismo, se siguen personas, no ideas. Hay caudillos y caciques, no programas. No hay partidos”, señaló

No hay que hablar con el deseo, ni por ojerizas…

En tono ceremonial respondió. “No, por realidades. Yo hablo y critico porque voto y el votar me da derecho a hablar. ¿O no? Esto tiene que cambiar algún día. Ojala a mi nieto le toque un país mejor. Nos hemos jodido mucho para lograrlo. Mucha sangre nos ha costado”…

Sí, pero toda la culpa no se la pueden echar a Uribe. Sino a gobierno de liberales y conservadores,  quienes tuvieron el poder por muchos años.

“Pero tampoco podemos continuar con la guerra que es lo que él quiere… ¿y Uribe no estuvo en esos gobiernos? Espetó.

Yo creo que Uribe no está en contra de la paz sino a favor. De lo que está en contra es de hacer tantas concesiones.

No olvide que él empezó como director de la Aeronáutica Civil en el gobierno de Turbay. ¿No se acuerda? Comentó, tratando de convencerme de sus argumentos.

Los políticos colombianos, todos, tienen su pecadito. Mi amigo insiste en atacar a Uribe, quien despierta muchas pasiones entre quienes lo quieren y los que le temen como político e insistió en que fue un buen Alcalde de Medellín por decreto y Gobernador elegido por los politiqueros como Guerra Serna

“Es lo mismo. La misma clase. Que no venga a creerse el mesías. La historia es reciente. Y le aseguro que pierde las elecciones y no es que Santos sea lo mejor, nooooo, es lo menos malo”…

Claro que con Óscar Iván, es difícil que Uribe gane la presidencia, no porque no tenga capacidades sino porque le falta ese no sé que le sobra a su jefe político… Pero votamos por Peñaloza quien sería un excelente presidente para Colombia aunque no es político de oficio, señalé y le recordé, Santos fue Ministro de Pastrana y de Uribe. Y ha sido ingrato con los dos.

Por Óscar Iván, es botar el voto, contestó y prosiguió: ¿y qué quería que hiciera? ¿Lo que ellos ordenaran? Una cosa es la ingratitud y otra el servilismo. Yo soy muy agradecido con usted…pero discrepo de lo que usted piensa…. ¿o no? Y no dejamos de ser amigos. Uribe pretendió gobernar en cuerpo ajeno y como no lo pudo hacer se emberracó. ¿O no?

(Risas). Santos prometió seguir con la seguridad democrática unida a la prosperidad democrática y no hizo  ni lo uno ni lo otro.

Una cosa es una cosa y otra cosa es otra cosa Uribe quería guerra y Santos la quiere acabar. Y no me salga con el cuento de las concesiones a la guerrilla…

Santos lo que quiere es ser Presidente nuevamente a costa de lo que sea. Entregando el país al castro chavismo.

No olvide lo que siempre le digo: la paz se hace y no con los amigos. O del castro chavismo es el manido cuento de los furibistas, replicó.

Bueno y por qué no hablamos de los otros. Por ejemplo, de Serpa.

La renovación» del partido liberal. Y soltó una sonora carcajada.

¿No le parece interesante ese trío de Serpa, Robledo y Uribe en el Senado?

El único que se salva es Robledo; inteligente y capaz, aunque muy mamerto.

Esbocé una sonrisa como la del acacio que tengo frente a mi oficina y reconocí que Robledo sí es muy inteligente aunque no me gusta su estilo de hacer política como esa de alborotar a los campesinos del Catatumbo para ganar adeptos, como en efecto los logró.

Mary Stapper, periodista y columnista.

Mary Stapper, periodista y columnista.

;i contradictor reconoció, Robledo es sectario como todos los de la izquierda colombiana quienes funcionan muy bien con el debate pero a la hora de administrar como Lucho, Moreno y Petro, lo hacen mal. Y que el Alcalde de Bogotá lo único que ha hecho es “atornillarse” en el puesto, porque según sus propias palabras, es “populista, engaña tontos y embaucador”… Mi amigo se despidió porque su mujer le tenía una suculenta cena.

Espero, la próxima vez el tema que plantee, no sea para hablar mal Uribe.

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