César Millán: guía para un perro feliz

Ingrid López, especialista en periodismo y marketing,  esta semana nos trae  un interesante resumen que atrapará a todos los amantes de los perros… “Les va el resumen de un libro buenísimo para que ambos tengamos una vida feliz”, dice.

“Es uno de los libros de César Millán, el encantador de perros, pero que a mí también me encantó. Un abrazo para todos”, dice.

Resumen:

César Millán, el encantador de perros. Foto tomada de Internet.

César Millán, el encantador de perros. Foto tomada de Internet.

La mente canina La clave para un adiestramiento canino exitoso es canalizar la energía e instintos naturales del perro hacia una conducta positiva. Por ejemplo, si usted se queja de que su Schnauzer escarba excesivamente en el patio, debe saber que schnauze significa “Hocico” en alemán. La raza se creó para buscar ratas y tiene un potente olfato. Entonces ¿Por qué no crearle un sitio donde él pueda excabar?

Estimule la mente de su perro. Trabaje en un truco nuevo. Juegos o juguetes interactivos, por ejemplo esconda una golosina en su mano y hágalo descubrir en cuál está.

Cambie la rutina de paseo para que siempre sea interesante. Póngalo a trabajar. Juegue con él y póngale tareas que correspondan a su raza. Haga citas para jugar con otros perros.

Las leyes naturales caninas

1. Los perros son instintivos.

2. La energía lo es todo.

3. Los perros son primero animales, luego especie, luego raza y finalmente un nombre.

4. Los sentidos conforman la realidad del perro.

5. Los perros son animales sociales, de manada, con un líder y seguidores.

 1. Ley Uno

No se debe humanizar al perro ni atribuirle emociones humanas. Humanizarlo es permitirle que actúe como ser humano, que coma en la mesa o duerma en la cama, vestirlo, esperar que comprendan nuestro lenguaje, aplicar soluciones humanas a sus problemas como consolar a un perro ansioso o saludar con entusiasmo a uno sobreexcitado.

2. Ley Dos

Los perros están más en sintonía con nuestra energía y conductas no verbales de lo que pudiéramos imaginar.

3. Ley Tres

Los perros son mamíferos, luego perros, luego raza y finalmente tienen un nombre que nosotros les ponemos y que a ellos no les importa.

Como animales, viven en presente y la vida es simple. Sus necesidades básicas son techo, comida, agua y reproducción. Como especie descienden de los lobos lo que hace que estén enfocados en la orientación de la manada, en comunicarse y experimentar el mundo por medio de los sentidos, y comprender la posición y liderazgo de la manada. Todos los perros necesitan desempeñar un papel en la manada, sea de perros o de perros y humana.

Luego tienen una raza, que es creación humana, y según la raza, diversos niveles de energía y diferencias en inteligencia. Por último les ponemos un nombre y se debe estar claro que el nombre NO hace la personalidad del perro.

4. Ley Cuatro

Los perros son olfato, vista, oído y tacto en ese orden. Los humanos somos vista, tacto oído y olfato en ese orden. Entonces todo nuevo encuentro con un perro, ya sea de otro animal o de un humano debe aplicar el método de “No tocar, no hablar, no mirar a los ojos” lo que dará al animal la oportunidad de olfatearlo y conocerlo primero antes de permitirle a usted entrar en su espacio personal. Si el perro se acerca, extiéndale el puño cerrado con los dedos hacia arriba para que lo olfatee. Si no muestra señales de ansiedad o agresividad, entonces podrá acariciarle y es mejor hacerlo rascándole el pecho o el costado de su hombro. El toque sobre su cabeza o cuello puede ser interpretado como una agresión.

Esta es una regla básica que aplica siempre que el perro tiene una conducta que no es adecuada: No tocar, no hablar, no mirar a los ojos… es decir ignórelo hasta que esté tranquilo.

5. Ley Cinco

Como los perros son de manada, es importante que usted desempeñe el papel de líder de la manada y que proyecte una energía tranquila y asertiva.

Nueve principios sencillos para tener un perro equilibrado

1. Su energía, como líder de manada debe ser siempre asertiva y tranquila.

2. Vivir el momento. Los perros no son rencorosos ni recuerdan agravios ni están preocupados por mañana.

3. Los perros no mienten. Ellos reflejan la energía de sus amos.

4. Trabajar con la madre naturaleza, no en su contra.

5. Respete los instintos del perro.

6. Nariz, ojos y orejas en ese orden.

7. Aceptar la posición natural del perro en la manada. El líder siempre debe ir al frente y los demás a su lado o atrás.

8. Usted es quien crea el estado de calma y sumisión.

9. Es necesario que usted sea el líder de la manada. Su trabajo es ofrecer orientación y protección. Debe satisfacer las necesidades de su manada con reglas, fronteras y limitaciones.

 Técnicas para todo líder de manada

1. Proyectar energía tranquila y asertiva.

2. Ejercicio, disciplina y afecto en ese orden! Solo dar afecto hará de él un perro esequilibrado.

En cuanto al ejercicio, aunque su perro tenga jardín, necesita pasear para descargar energía y para estrechar lazos con usted. Después que su perro haya hecho ejercicio, seguido sus órdenes y esté en estado tranquilo y sumiso, solo entonces se le podrá dar afecto. Es el momento ideal para darle de comer pues ha trabajado y seguido reglas. Si juega con él, deténgase cuando comience a mostrarse agresivo o sobreexcitado.

3. Establecer reglas, fronteras y limitaciones y hacerlas cumplir. Cómo mínimo debe enseñarle las órdenes básicas de: siéntate, quieto, suéltalo, ven, abajo, de pie. Cuando cumple, recompénselo con elogio o golosina. Siéntate y quieto con esenciales para establecer fronteras. Si no quiere que entre en una habitación, dígale que se siente y se quede ante la puerta cuando usted entre al lugar y corríjalo si trata de seguirle usando su lenguaje corporal para que retroceda. Sea constante. Si no quiere que entre, no lo deje entrar jamás.

Cuando salga de la casa, usted debe salir primero, y lo mismo al regreso. Use siéntate y quieto para que él espere tranquilamente a que usted pase y lo invite a entrar.

4. La principal actividad es pasear. Con una correa corta. Debe caminar a su lado o detrás, siempre. Puede usar una varita para guiarlo y mantenerlo en su lugar. La mañana es ideal. De 30 minutos a una hora, dependiendo del perro. Para mantener el control, avancen sin parar

durante los primeros 15 minutos, luego recompénselo dejándolo explorar y hacer sus necesidades. No olvide al regresar a casa que usted entra primero y él espera mientras le quita la correa. Es el momento ideal para darle de comer. Debe pasearlo por lo menos dos veces al día.

5. Lea el lenguaje corporal de su perro. Determine si es tranquilo y asertivo, tranquilo y sumiso, agresivo o miedoso y ansioso.

Cuando un perro quiere que lo dejen tranquilo, se dará la vuelta y se alejará de usted. No lo siga.

Su perro. Foto de Ingrid López.

Su perro. Foto de Ingrid López.

No estoy portándome mal

Las malas conductas caninas aparecen de dos maneras: súbitamente o son malos hábitos. Si un día hace sus necesidades dentro de la casa quizás sea porque dejó de pasearlo o cambió algo recientemente en su dieta. Si ocurriera en múltiples ocasiones habría que descartar algún problema de salud o algún cambio reciente en nuestras vidas porque los perros son muy sensibles a los cambios, pero también muy adaptables.

Si está sobreexcitado la causa es energía excesiva y afecto mal orientado. Lo mejor es ignorarlo cuando incurre en la conducta no deseada. Si usted proyecta sobreexcitación, su perro lo reflejará… no olvide eso. La solución es ejercicio y no darle afecto como premio.

La agresividad en general la manejan solo hasta que ganan la discusión, sin embargo, un perro en “zona roja” está dispuesto a matar y no cesará hasta lograrlo. La agresividad es provocada por una combinación de frustración y dominación. Frustración por falta de ejercicio y dominación por la falta de liderazgo de los seres humanos que le rodea . Jamás demuestre afecto cuando un perro muestra agresividad, establezca reglas y límites, que nunca sea el primero en pasar por una puerta, siempre debe esperar a que pasen los humanos. No deje que le dé órdenes, si su perro lo hace, ignórelo. Ni siquiera diga no.

En el caso de la ansiedad y temor, está relacionado con tener incertidumbre sobre su estatus. Quizás se lo quitaron a la madre demasiado temprano o fueron víctimas de maltrato. La mejor manera es un adiestramiento estructurado con otros perros. Otra cosa que ayuda es colocarse en la mano unas dos gotas de aceite de lavanda o algún perfume agradable antes de acontecimientos agradables para su perro, como la hora de comer. Luego asocie ese olor con las situaciones que le causan ansiedad.

El afecto no hace sentir mejor a un perro. Ellos lo interpretan como una aprobación de la conducta que han adoptado en ese momento.

En el caso de temor a ruidos intensos, el afecto no logrará otra cosa que reafirmar el estado inestable.

Ellos sienten que el ruido viene de todas partes y no hay lugar donde ocultarse. Para superar esto, descargue en su computador sonidos de fuegos artificiales, truenos, explisiones y otros ruidos intensos y reprodúzcalos a bajo volumen cada vez que su perro esté realizando una actividad agradable como comer y jugar. Vaya incrementando el volumen cada día hasta que el perro parezca cómodo y no le afecten los sonidos. Si se desencadena una tormenta repentina trate de distraerlos con trucos y dándole golosinas. Si ve relámpagos, juegue con él de “allí viene, allí viene” y luego que se escuche celébrelo con él. Si puede prever el ruido, antes dele un paseo más largo, que agote su energía.

Para intentos de fuga considere que los perros castrados son menos propensos a marcar territorio, a fugarse o pelear. Ejercite mucho lo de entrar usted primero y hacerlo que espere hasta que usted le autorice entrar o salir.

Durante el paseo use correa corta para que mantenga erguida la cabeza. Fije límites especialmente en las esquinas antes de pasar la calle. Frene en la esquina y haga que el perro se detenga junto a usted, sentado si es posible, tranquilo y sumiso. Solo cuando usted comience a cruzar él podrá seguirlo. Si es constante, él pronto reconocerá el borde de las aceras. Debe adiestrarlo para que regrese ante su orden. Use para esto una correa larga. Déjelo ir y llámelo. Si no vine hale la correa y así varias veces.

Algunos perros padecen de obsesión (perseguir sombras, correr en círculos, lamerse o mordisquearse a sí mismos). Una de las causas es exceso de energía y otra inseguridad. Para superarlo encuentre la causa y reoriente la obsesión ofreciéndole retos mentales como morder un juguete de goma con golosina dentro.

Si lo que su perro hace es acaparar juguetes o comida, cuando le dé de comer déjele el plato lo más media hora y retírelo. Con los juguetes, no le de muchos juguetes a la vez. Déjelo tener uno o dos, como no tiene más se mantendrá enfocado en el que tiene y combatirá la necesidad de esconderlos porque si lo hace no tendrá más.

Si ladra excesivamente es por falta de energía sin canalizar, frustración, ansiedad por separación o aburrimiento. Entonces ayuda mucho ejercicio, juguetes interesantes, juegos diferentes y un paseo largo antes de que el líder de la manada vaya a salir de casa.

Para la ansiedad por separación, lo mejor que puede hacer es agotar energía. Si lo agota temprano, buscará descansar cuando usted no esté.

Si mordisquea cosas, cuando lo vea haciéndolo mantenga la calma y corríjalo con un toque ligero y suave de sus dedos sobre el cuello o los cuartos traseros. No trate de quitarle el objeto a menos que él lo deje caer mientras lo corrige. Si no lo suelta, reoriente su atención con un juguete o una golosina.

Cómo elegir el perro ideal para usted

Si combinamos la incompatibilidad con la incorporación inadecuada de un nuevo perro a su manada, tendremos la fórmula exacta para la triste y común historia de devolución del perro.

La selección de un perro consiste en tres fases fundamentales: autoevaluación, evaluación del perro y  el viaje a casa. En la autoevaluación, cuando decida tener un perro es una decisión que debe incluir a toda la familia, inspeccionen el espacio, considere su energía, considere de cuánto dinero dispone. Tiene que ser honesto y determinar si hay problemas no resueltos en la dinámica familiar porque los perros captan fácilmente cualquier energía desequilibrada al detectar problemas tratarán de asumir el liderazgo.

Evalúe al perro, si tiene tiempo para adiestrarlo, un cachorro es la opción ideal pero necesita dedicarles de 8 meses a un año. Los adultos son más propensos a estar domesticados. Si no tiene mucho tiempo, un adulto con menos de siete años es ideal. Si dispone de poco espacio y tiempo, un perro más viejo será la mejor opción para usted.

Investigue las razas y sea realista con las características de la misma.

Para llevarlo a casa es mejor que esté castrado o tenga extirpación de ovarios. Mejor q ue tenga un microprocesador de localización y el encuentro con la manada humana debe ser despacio, paséelo antes de llegar a casa, condúzcalo a la puerta por la que debe entrar, haga que espere hasta que usted le permita pasar, la familia debe entrar primero. Invítelo a pasar pero no le quite la correa y pongan en práctica la fórmula de ignorarlo. Usted lo lleva habitación por habitación haciéndolo esperar en la puerta. El recorrido debe hacerlo después de que haya comido y debe evitar aquellas habitaciones donde no quiere que entre.

Ingrid López Martínez. Periodista y especialista en Marketing.

Ingrid López Martínez. Periodista y especialista en Marketing.

Cambios en la vida, su perro y usted

Si va a salir, hágalo gastar energía con paseo y juegos de tirar y traer. En los ratos que vuelva, juegue con él. Coloque sus juguetes favoritos donde pueda encontrarlos en su ausencia.

Si tiene nueva pareja, lo primero es: No tocar, no hablar, no hacer contacto visual. Luego compartan  tareas como alimentar y pasear, primero juntos y luego cada uno. Si su nueva pareja no se lleva bien con el perro desde el principio, no discutan por el perro y menos enfrente de él.

2 comentarios para "César Millán: guía para un perro feliz"

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