Gilda Pontbriand revela su evolución como artista en el mundo de los lienzos

Por Nohra Ibargüen – Corresponsal en Canadá. Gilda es una inmigrante mexicana, que se ha ganado el reconocimiento en la ciudad de Ottawa gracias a su trabajo creativo sobre los lienzos. 

Gilda

Obra de Gilda Pontbriand.

Estuvimos en el interior de su taller para charlar con ella acerca de su vida artística y también de sus actividades humanitarias.  Ella nos cuenta que nació en el distrito federal de México, en un hogar muy apacible y confortable.  Habla de su madre, como una mujer muy practica, de su padre como un hombre iluminado. «Un hombre espiritual por excelencia, bueno de todas las formas, con todo el mundo».  Con gran emoción, Gilda nos dice que su padre en sus últimos años, aun sin dinero era un hombre feliz.  Quiero emularlo… yo recuerdo que era un hombre inmensamente feliz porque lo había dado todo.  Él vivió y gozó cada minuto de su vida y ayudó a todo el que pudo y eso lo hacia feliz».

Por otro lado, Gilda recuerda que su madre siempre la presionó mucho.  Ella tenía que hablar idiomas, tocar el piano, nadar, bailar.  A diario, ella tenía que asistir a varios cursos. Gilda dice que ella tuvo la suerte de que su madre la expuso a muchas cosas, pero que definitivamente lo que más le gusta es bailar y pintar.  Eso intensidad de eventos enriqueció mucho su vida y le ha permitido poder disfrutar más de lo que percibe porque tiene algún conocimiento de cada una de esas actividades que hizo cuando niña.

Gilda

Obra de Gilda Pontbriand.

¿Cuándo comenzaste a pintar y cómo ha sido su evolución como artista?

Al principio lo que yo veía era lo que plasmaba en el lienzo, después comencé a interpretar las imágenes.  Luego, más adelante, dejé de copiar las imágenes  y empecé a hacer composiciones que la gente apreció y me animo a continuar haciendo.

Una vez, una fotógrafa profesional me dijo que en invierno yo cómo hacía para captar las flores, yo le dije que era a partir de las fotos que tomo cuando viajo.  Entonces me motivó a sacar las fotos, enmarcarlas y exponerlas. Luego, pues eso hice y la gente comenzó a comprarme las fotografías. Eran fotos que le decían algo a la gente. Ahí nació digamos, el que era yo fotógrafa, porque nunca tomé cursos de fotografía.

Seguí luego con la experimentación y me encaminé hacia la abstracción. Fue una etapa muy difícil porque siempre fui una persona muy apegada a la perfección.  Para mí el llegar a la abstracción, significaba no solamente un nuevo evento como artista, sino como persona.  Tenía yo que deshacerme de ese perfeccionismo que me había caracterizado.

Gilda

Obra de Gilda Pontbriand.

Copiar es ver una imagen y reproducirla, pero en lo que es abstracto no, ¿cómo va uno a perfeccionar algo que está imaginando?

Si fue un proceso difícil, porque tenía yo, aun dentro de la abstracción, que encontrar la perfección en cuestión de composición, en cuestión de técnica, en cuestión de color.  Me tuve que ir deshaciendo, digamos, capa a capa de todo aquello que estaba acostumbrada a hacer, para crear una obra un poco más serena, un poco más en paz.  Sin aquella estructura que siempre me había caracterizado.

Posteriormente empecé a investigar y leer lo que es la península de Yucatán en México y me interesó muchísimo todo lo que es el arte Maya. Y en los últimos ocho años toda mi obra se ha relacionado en dar a conocer a la gente todo ese simbolismo que ellos tenían, esa cultura que tenía un nivel mucho más elevado incluso de aquella que ya existía en Europa.  Cuando llegaron los españoles a México se quedaron maravillados al ver que los indígenas conocían las matemáticas, todo lo que eran las ciencias.  Luego, durante varios años me he estado enfocando en dar a conocer, sobre todo a los canadienses acerca de la cultura Maya. Ellos se han estado involucrando y conociendo un poco más acerca de Chichén Itzá y Tulum.  En cuanto los canadienses ven las pinturas y las compran sienten más curiosidad por conocer esta cultura.  Esto me satisface porque a partir de mis obras la gente quiere ir a ver todas estas maravillas de los Mayas.

Algo que veo en particular es el color verde, tanto en sus obras de flores, de rostros y ahora de la cultura mexicana.  Tengo entendido que la piedra de los Mayas es el jade. ¿Es algo coincidencial en su obra?

Efectivamente, siempre he utilizado mucho el verde porque nos afecta sicológicamente.  Para mí es un color que me trae tranquilidad y paz.  Rarísimamente, se podría ver en una de mis pinturas un color lila o un morado porque esos colores pueden deprimir las personas.  Trato de que la pintura no solamente sea un mensaje que yo le estoy enviando al público, sino que cada vez que se vea, ésta dé una sensación buena, que la pintura les diga algo, que les cree un tipo de serotonina, de paz y de alegría. Ese es el motivo principal de mi obra, el que la gente tenga esas sensaciones.  El verde ha sido importante en mi vida porque crecí jugando en un gran jardín lleno de flores que tenía mi madre.  Entonces el verde no solamente me trae memorias de una niñez muy bella, muy rica en cosas naturales, sino que eso me da paz.  Yo trato de que eso se refleje en mis obras y la gente lo perciba así.

La gente que ha comprado alguna de sus obras es por lo general muy espiritual, es gente que es capaz de captar esos mensajes y no aquella que compra una pintura solo porque va con los colores del ambiente de su casa.

Yo empecé con colores como el siena, con un toque de amarillo sol.  Tengo una pintura donde utilicé solo la combinación de los tres colores primarios. Esta paleta la he  trabajado también con otras obras donde la gente se ha identificado con estos colores que han sido tratados de diferentes formas.  Unos con más lucidez, otros con mayor opacidad.  En esta última serie, quise reflejar toda la complejidad de la cultura Maya y los diferentes patrones.  Era una cultura tan diversa en tantos temas, como las matemáticas, la astronomía, la astrología y la ciencia.  Y justamente en estas pinturas vemos  diferentes capas.  Esto quiere decir que cada vez que te vas adentrando más, vas descubriendo esa magnífica civilización que está a la altura de cualquier otra en el mundo y que no se le ha dado la misma publicidad como sucede por ejemplo con las pirámides de Egipto.  Cada vez que se ven estas obras, uno puede ver algo nuevo, algo diferente.

Esta serie de pinturas tiene siete particularidades en común.  Ellas están disfrazadas, un poco ocultas para que la gente pueda ir descubriéndolas mediante su observación.

¿Hay novedades en esta exposición que acaba de salir al público?

Si, en la última exposición tuve un grupo de pinturas donde utilicé una paleta diferente.  Hablo del los tonos turquesas que representan el mar Caribe, tal y como lo ven las personas al visitarlo y tal como lo experimentaron los Mayas en su época. Es por eso, que utilicé el turquesa, los amarillos y el naranja.  Estoy contenta con este resultado porque me permití salir de los parámetros que había utilizado hasta entonces y el público lo aceptó muy bien.  Cada día, emplear algo nuevo, es para mí  un reto, me arriesgo y  la gente reacciona positivamente.  Eso hace que me levante en la mañana muy motivada. Me levanto y pienso en alguna sorpresa con la que pueda llegarle a la gente.

Gilda

Obra de Gilda Pontbriand.

De una exposición a otra, se encuentran cambios.  ¿Qué viene ahora?

Tuve la oportunidad de hacer contacto con una galería en Ámsterdam donde quedaron encantados con mis tres series sobre la cultura Maya las cuales están expuestas en mi página web.  La primera serie floral se llama Paraíso, la surrealista, Mirage y la última, que es abstracta, se llama Symbols.  Ellos me invitaron a exponer y a participar en un evento donde están incluidas tres mil escuelas.  Luego mi página web va a estar conectada al concejo de Educación de Ámsterdam y los maestros de arte van a poder tener acceso para mostrarles a los estudiantes lo que es el simbolismo, la composición, el color, etc. Lo importante es que se recree y se pueda identificar el mensaje a partir de los símbolos. Voy a exponer mis obras durante quince días en Ámsterdam.  Después mi página queda enlazada con el consejo escolar de Ámsterdam para que tanto los maestros de arte como los alumnos de esas tres mil escuelas participantes, tengan acceso a ella.

Cuéntenos un poco acerca de su blog y de su contenido.

El contacto directo con el público lo manejo a través de mi blog «Gildartist». Lo comencé en el 2010 para celebrar el aniversario de la independencia de México. Ahí están incluidos los premios que me han otorgado, las fotos de estos eventos. Por ejemplo, en el 2012, me gané el premio Ohtli por promover la cultura mexicana en Canadá.

Ohtli es la más alta condecoración dada por el gobierno mexicano a sus ciudadanos en el extranjero cuya labor es la de fomentar la cultura y la comunidad mexicana. En el caso de la artista Gilda Pontbriand, este trabajo se ha hecho a través de las exposiciones y de las actividades de solidaridad y recaudación de fondos para apoyar diferentes causas sociales.

Trabajé en la recaudación de fondos para prestar una ayuda humanitaria a las víctimas de la inundación en Bolivia, del temblor de Arequipa, de las inundaciones del Estado de Veracruz en México y de otras tantas.  Así mismo, recibí una condecoración de la ciudad de Ottawa en el 2011 por toda mi labor de voluntariado y este año me dio otro premio por la excelencia en artes visuales. En resumen, el blog cuenta un poco de mi historia como artista en los últimos 25 años.

Grandes amigos a través de la pintura y las actividades humanitarias.

En una primera ocasión, cuando hacia una recolecta de fondos para una actividad de solidaridad organizado por OCISO, una señora compró una de mis obras. Luego más adelante, en varias eventos donde he participado como voluntaria en recaudaciones de fondos  me he encontrado de manera coincidencial con ella y con su esposo, ellos adquiriendo alguna de mis obras y yo participando como expositora.  Eso nos ha dado para desarrollar una bonita amistad, que para estos momentos lleva ya más de veinte años.

Es agradable ver que varias de las personas que han recibido alguna ayuda a través de estos eventos de solidaridad se han puesto en contacto conmigo. Me escriben cartas, tarjetas y me agradecen la colaboración. De hecho, gracias a estas manifestaciones de gratitud, yo pude recibir el premio Ohtli.

Uno de mis próximos proyectos es viajar en enero próximo hacia San Miguel de Allende en México.  Allí voy a tratar directamente con un orfanato de niñas. Ellas son niñas que han crecido sin el amor de los padres.  Quiero mostrarles el arte, una salida, quiero inculcarles el amor por el arte, que tengan como expresarse, ya sea través de las letras o la pintura o el canto. Espero realmente tener la gran satisfacción de lograrlo.

Nohra Ibargüen. Corresponsal en Otawwa.

Nohra Ibargüen. Corresponsal en Otawwa.

Gilda Pontbriand estará exponiendo su última serie en Francesco’s coffe gallery de la ciudad de Ottawa hasta el día 30 de octubre y posteriormente, ella  viajará a Europa, específicamente a Ámsterdam donde parte de sus obras estarán dispuestas al publico por una corta temporada.

Un comentario para "Gilda Pontbriand revela su evolución como artista en el mundo de los lienzos"

  1. Magdalena Morataya  octubre 27, 2013 at 12:21 am

    Muy bonito Articulo, felicidades parati y Gilda yo tambien soy pintora yme encantan las pinturas de Ella.

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