Fedepalma pide apoyo del gobierno nacional para palmicultores del Catatumbo

Con el paro, los frutos se pudren.

Frutos de la palma de aceite.

La Federación Nacional de Cultivadores de Palma de Aceite, Fedepalma, mostró su preocupación por  la delicada situación de orden público que se viene presentando en el municipio de Tibú, extensiva al de Ocaña, en Norte de Santander, donde algunos grupos de la población campesina de esa región han acudido a las vías de hecho para presionar negociaciones con el Gobierno Nacional, dirigidas al establecimiento de una zona de reserva campesina.

Esta situación afecta de manera grave a la comunidad del Catatumbo, al igual que el normal desarrollo de las actividades económicas y sociales. Cientos de pequeños productores que encontraron en la palma de aceite una oportunidad de vida digna a través de proyectos asociativos exitosos de sustitución de cultivos, junto con un número significativo de medianos, se han visto perjudicados, así lo sostienen directivos de Fedepalma.

Aunque muchas de las peticiones son justas, el cierre de vías por parte de los manifestantes ha impedido la comercialización del fruto que es altamente perecedero, incidiendo de manera desfavorable sobre la generación de ingresos, el empleo y el cumplimiento de obligaciones crediticias y de otro orden; y amenazando la puesta en marcha de importantes proyectos agroindustriales complementarios.

Mediante comunicado la organización de palmiculores sostiene el resto de pobladores urbanos y rurales, han quedado prácticamente sometidos a una condición de rehenes por la acción ilegal, amenazando con ello su integridad, condiciones de subsistencia y derechos fundamentales.

Al respecto, reclaman una acción decidida del Gobierno Nacional con miras al pronto restablecimiento del orden y a la adopción de medidas de emergencia que mitiguen, al menos en parte,  la difícil situación por la que atraviesan los pobladores; y en el caso particular de los palmicultores, se adopte un tratamiento especial en lo que respecta a sus obligaciones con las entidades financieras.

Fue durante el gobierno del presidente Andrés Pastrana, cuando la palma de aceite llegó a Tibú y,  a principios del 2000, comenzó a cultivarse a grande escala, hoy son más de 20.000  hectáreas que se extienden por el Catatumbo, a través de alianzas productivas para sustituir los cultivos ilícitos.

Precisamente hoy, el gobernador Édgar Díaz, quien se reunió con los alcaldes del Catatumbo, solicitó a la entidades financieras, créditos blandos y prórroga en el pago de las cuotas. “Estamos bastantes preocupados porque esta mesa se ha vuelto un espacio de solo conversaciones pero no de definiciones. Esperamos que independientemente de las propuestas que hayan y de la metodología, a los campesinos les lleguen unas medidas de choque como créditos blandos, proyectos productivos e inversión social, que sustituyan los cultivos ilícitos en la zona para generarle mayor productividad a los campesinos de Norte de Santander”, puntualizó, el Mandatario Seccional.

Afirman que para la Federación, el diálogo abierto entre los ciudadanos y el Gobierno Nacional es un componente esencial del sistema democrático y es un derecho que encuentra pleno sustento en la Constitución yla Ley. No obstante ello, cada día se registran más manifestaciones violentas, que aún si tuviesen un propósito social, perturban el orden público para ganar un mayor espacio de interlocución con las autoridades.

En Fedepalma hemos puesto y seguiremos poniendo todo de nuestra parte para traer bienestar y convivencia a las comunidades marginadas, y a acompañar al gobierno en todas las iniciativas que conduzcan a este propósito.

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