Reconciliación y perdón pidió Santos en canonización de la madre Laura

Presidente Santos y el Papa Francisco.

Presidente Santos y el Papa Francisco.

Colombia ya tiene su propia santa. Se trata de la madre Laura, una monja colombiana nacida en Jericó Antioquia, cuyo nombre de pila es Laura Montoya y Upegui (1874-1949).

Roma, 12 may (SIG). «Hoy lo que estamos viviendo en Colombia es una inmensa necesidad de reconciliación, de perdonar, si queremos lograr la paz», afirmó el Presidente Juan Manuel Santos luego de la ceremonia de canonización de la Madre Laura Montoya.

El Mandatario explicó que este es uno de los grandes legados de la Madre Laura Montoya, primera santa que tiene Colombia en su historia.

«El hecho, por ejemplo, de que su padre fue asesinado, víctima de la violencia, y a los dos o tres años su madre le enseñó a rezar para perdonar al asesino de su padre, ¿qué significa eso? La necesidad de la reconciliación, del perdón», dijo.

Así mismo, el Presidente Santos consideró que su pasión por la justicia social es otro de los legados de la Madre Laura.

«Otro de los legados que dejó la Madre Laura fue su dedicación, su pasión por la justicia social, por llegarles a los más vulnerables. Su vida con los indígenas para que tuvieran dignidad, para que la sociedad los apreciara, eso fue algo muy importante en el momento. Y hoy estamos también haciendo todo lo que está en nuestras manos para llegarles a los más vulnerables, para que Colombia sea un país más justo», sostuvo.

«Todo eso es muy relevante para el día de hoy, para nuestra Colombia de hoy, porque todas esas enseñanzas son las que nos pueden permitir lograr esa paz que tanto queremos», agregó.

El Jefe de Estado consideró que para todos los colombianos este es un día muy especial, lleno de alegría y que no se olvidará nunca.

«Por eso para mí, para todos los colombianos, esta ceremonia y este día fue muy especial. Creo que no lo olvidaremos por el resto de nuestras vidas. Porque además es único. La ceremonia, la emoción de la ceremonia, ver esa plaza llena, con miles y miles de colombianos emocionados también por este acontecimiento tan importante, le llena a uno el corazón de alegría», dijo.

«Por eso diría que en este día, toda Colombia, todos los colombianos tenemos que estar muy contentos, muy agradecidos. Porque, como decía el cardenal Rubén Salazar, este estado de gracia no es solamente para la Madre Laura, es para toda Colombia», puntualizó el Jefe de Estado.

Otros santos

Junto a a madre Llaura, el Papa Francisco de nacionalidad argentina, proclamó también a los primeros santos de su pontificado: dos religiosas latinoamericanas, una, la madre Lura Montoya, de nacionalidad coombiana y la mexicana la mexicana Guadalupe García Zavala, conocida como madre Lupita (1878-1963). Con ellas,  800 mártires italianos asesinados en 1480 a manos de los otomanos.

Tras las palabras del papa, sonó música sacra y las miradas de los miles de personas que se reunieron en la plaza se dirigieron a la fachada de la basílica donde cuelgan dos grandes retratos de las monjas latinoamericanas y un tapiz que representa a los ‘mártires de Otranto’, la ciudad del sur de Italia donde fueron asesinados.

Cabe recordar, la canonización de la madre Laura fue solicitada  a Francisco por el cardenal Angelo Amato, Prefecto de la Congregación de las Causas de los Santos.

Después, el papa Bergoglio procedió al rito de la canonización, una larga fórmula en latín.

“En honor de la Santísima Trinidad, para exaltación de la fe católica e incremento de la vida cristiana, con la autoridad de nuestro Señor Jesucristo, de los Santos Apóstoles Pedro y Pablo y la Nuestra, después de haber reflexionado largamente, invocando muchas veces la ayuda divina y oído el parecer de numerosos hermanos en el episcopado, declaramos y definimos santos a los beatros Antonio Primaldo y compañeros, a Laura Montoya de Santa Catalina de Siena Montoya y Upegui y a María Guadalupe García Zabala».

El Santo Padre afirmó que la Madre Laura Montoya fue un instrumento de evangelización como maestra y como madre espiritual de los indígenas, a quienes infundió esperanza y pedagogía, siempre respetando su cultura.

«En su obra de evangelización, la Madre Laura se hizo verdaderamente toda a todos, según la expresión de San Pablo. También hoy sus hijas espirituales viven y llevan el Evangelio a los lugares más recónditos y necesitados, como una especie de vanguardia de la Iglesia», agregó el papa Francisco.

Aseguró también que la Madre Laura enseñó al mundo a vencer la indiferencia y el individualismo, que en ocasiones «corroe a las comunidades cristianas».

«Esta primera santa nacida en la hermosa tierra colombiana nos enseña a ser generosos con Dios, a no vivir la fe solitariamente, como si fuera posible vivir la fe aisladamente, sino a comunicarla, a irradiar la alegría del Evangelio», puntualizó el Santo Padre.

Fuentes: Presidencia

Colombianos en la Plaza de San Pedro, en la Ciudad del Vaticano, en la canonización de la Madre Laura Montoya Upegui. Foto presidencia.

Colombianos en la Plaza de San Pedro, en la Ciudad del Vaticano, en la canonización de la Madre Laura Montoya Upegui. Foto presidencia.

 

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