¿En cuánto me lo deja?

Andrés Camilo Nigrinis Stapper - Comunicador social.

Andrés Camilo Nigrinis Stapper – Comunicador social.

Por Andrés Camilo Nigrinis Stapper – Hay un problema que muchos colombianos tienen, o tenemos, en el extranjero: estamos acostumbrados a no pagar el valor real de las cosas, siempre esperamos un descuento, regateamos por todo, pedimos descuento en todo lugar y no siendo suficiente pedimos «ñapa».

En el caso de las propinas, según he visto, no tenemos muy buena fama. Mientras el resto del mundo está acostumbrado a dar propinas, nosotros no. No creemos que una persona que se mata todo un día o una noche trabajando en un lugar, para servirnos,  merezca una propina solo porque no sonrió.

Es una situación bastante grave, tenemos fama de ser tacaños.

Aunque en Colombia sea normal, en el resto del mundo nos vemos muy mal.  Un amigo argentino que hace transporte privado a extranjeros que llegan al país me contó que los colombianos somos los más difíciles a la hora de negociar. Y es que en un transporte del aeropuerto que cuesta 200 pesos argentinos, unos 50,000 pesos colombianos , le han pedido descuentos hasta de 5 pesos, 5 pesos que no valen nada…  no llegan ni a los 1000 pesos colombianos. Y es que ¿En serio hay mucha diferencia entre 49,000 pesos a 50,000 pesos para que pidamos ese tipo de descuento?  Y ni hablar de darle propina a alguien que nos cargue las maletas, sin ser su deber…

Si pensáramos en que nosotros podemos estar en la situación de la persona que nos está atendiendo, pensar que una pequeña propina puede sumar una gran diferencia en el día a día de un trabajador, de pronto seríamos más flexibles a la hora de meternos la mano al bolsillo.

Y la tacañería no se detiene en propinas y regateos…

En el caso de la frontera, mucha gente va a hacer mercado en Venezuela, aprovechando que el Bolívar está en su peor momento, muchos colombianos compran allá porque todo es más barato, sin pensar en las consecuencias.  La situación en Venezuela no es fácil, quitarles el mercado a los venezolanos es imperdonable.  Alguien que gana en bolívares no puede venir a Colombia y comprar a buen precio. Pero no piensan en eso, piensan en ahorrar, vaciar los estantes de los supermercados y tiendas venezolanas con el fin de llevar todo al mejor precio.

Lo peor no es que la gente haga mercados, tiendas y supermercados compran TONELADAS de productos, productos venezolanos que se consiguen fácilmente en Colombia pero que en el vecino país es casi imposible encontrarlos.  Todo a causa de nuestra tacañería.

¿Cómo podemos erradicar esa cultura miserable de ser tan duros con el bolsillo?

Siempre pensando en el beneficio propio no nos va a llevar a ningún lado.

Haciendo negocios con amigos o familiares es terrible, preguntas como ¿Cuál es el precio para los amigos?, no respetamos ni el trabajo de nuestras propias familias.

Otro caso de tacañería se ve en contratos gubernamentales,  usan materiales baratos, se ganan unos pesos extra comprometiendo la infraestructura.  No queremos pagar impuestos porque están muy caros, pero si exigimos que el gobierno cumpla nuestro más oscuros deseos. Creo que la gente desearía vivir en un país donde no hay escasez  donde las carreteras estén bien pavimentadas, sin un hueco, donde los parques y todo lugar público se vea bien, a cambio de no aportar ni un centavo, eso nos encantaría… porque somos tacaños a morir.

Hagámosle la vida agradable al mesero que nos está atendiendo a las 3 de la mañana, mientras nosotros comemos o nos embriagamos, esa persona está trabajando. Recordemos que nuestros hermanos o hijos pueden estar en la misma situación, ¿No le gustaría que fuesen tratados con dignidad?

Si dejáramos de ser tan tacaños hasta embarazos no deseados prevendríamos.

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