Ayudas para colombianos damnificados en Argentina: un mes después y nada…

Nadie sabe lo que es una tragedia invernal, hasta que le toca vivirla en carne propia.

Por Andrés Camilo Nigrinis Stapper

Por Andrés Camilo Nigrinis Stapper

El pasado 2 de abril, las ciudades de La Plata y Buenos Aires fueron afectadas por una inundación a gran escala, en tan sólo 2 horas, 155 milímetros de agua cayeron en la capital, marcando un récord histórico, mientras que en La Plata llegó a más de 180 mm, una cantidad superior a la estimada para todo mes de abril.

Muchas personas murieron, muchas personas perdieron sus pertenencias y los colombianos no estuvimos exentos de la situación.

Ese día nos acostamos a dormir bastante tarde, a eso de las 4 a.m, estábamos diseñando un libro. Llovía y nos pareció excelente, no hay nada mas cómodo que dormir con el sonido de la lluvia. A eso de las 5 a.m, Sabrina, la argentina con quien vivo, me despertó gritando, «¡Andrés, nos inundamos!», me desperté y lo primero que sentí fue el agua fría cubriéndome las piernas y al levantarme de la cama, esta empezó a flotar… No es la mejor forma de despertar pero es más eficiente que una alarma de un reloj.

Lo primero que hice fue buscar mi teléfono. Lo había dejado en el piso sobre una maleta, cargando en la noche, afortunadamente esa mañana aprendí que mi maleta flota, y pude rescatar el aparato y mis documentos que estaban en un escritorio. El resto de cosas no tuvieron la misma suerte.

Nos fuimos a la terraza, a esperar a que dejara de llover… todo era bastante caótico, los carros estaban siendo arrastrados por el agua.

El riesgo de la inundación, no era el agua como tal, pues las corrientes eran fuertes pero yo no soy bobo como para meterme en una solo, y sin protección alguna, el problema de estas inundaciones radica en que la electricidad fluye por toda el agua, la gente no va a cerrar las conexiones eléctricas por miedo, y la gente que esta en el agua, puede morir electrocutada o de un infarto, no soy doctor pero tengo sentido común. Y sino era esto, una culebra venenosa, puede sentirse amenazada y atacarme, le pasó a varias personas.

Sí, pude salir de la casa, a otra casa gracias a Sabrina, la argentina con quien vivo, y a Ezequiel y Gaby, sus primos quienes nos buscaron de manera heróica.

Perdimos todo en la casa. Hice lo que cualquier persona haría, avisar en Colombia que estaba bien, y empezar a buscar ayuda.

Gracias a que mi teléfono se salvó, y a que en Buenos Aires las redes de Internet inalámbrico están disponibles en muchos lugares, me pude comunicar con mi familia en Colombia. También pude hacerlo con Ingrid Hartmann, Vicecónsul de Colombia en Roma, quien rápidamente se puso en contacto con sus amigas argentinas, Carolina y Salvina Spota residentes en Buenos Aires  y la red de «cucuteños por el mundo» y sin estar obligada, me dio 150 euros a cambio de nada y a título personal. También le escribió al Cónsul de Colombia en Buenos Aires.

buenosaires

El gobierno colombiano en Buenos Aires (consulado y embajada), fue muy amable conmigo, el Cónsul me recibió en su oficina en privado, le conté la situación, pero al final no me ayudaron realmente en nada. Un funcionario, muy amable por cierto, me dijo que iba a haber una ayuda para los habitantes de La Plata (la cual aún no ha sido entregada), ¿pero a los de Buenos Aires qué? ¿Tiene que haber 2 metros de agua dentro de la casa, para recibir una ayuda? ¿1.30 metros de agua no es suficiente?

El cónsul me recibió en su oficina, le conté la situación. Luego me dio 4 pesos que tenía en su escritorio… en monedas de 1… para ir a un café Internet a escribirle una carta al consulado; esa fue toda la ayuda que recibí. Me sentí un poco ofendido pero no quería ser grosero.

Una semana después, cuando me iba a regresar a Colombia… me ofrecieron un préstamo de $1000 pesos argentinos… que por obvias razones no acepté, 1000 pesos argentinos (mas o menos unos $220,000 pesos colombianos) no alcanzan para nada en esta situación, y sí me iba a quedar con una deuda más.

Tuve que dejar Buenos Aires, en modo de emergencia porque me quedé sin nada, equipos destruidos por el agua, la ropa cubierta de gasolina y barro, así se lave, no quiero inmolarme si me paro al lado un fumador…

Representantes del ejército argentino, sabiendo que soy colombiano, no me negaron ayuda, los vecinos, argentinos, sabiendo que soy colombiano, no les molestó donarnos algo de mercado e implementos de aseo…

¿Cómo es posible que el gobierno argentino pase por mi casa a preguntarme que cosas necesitamos, que los vecinos pasen por mi casa llevando mercado e implementos de aseo, pero que el gobierno colombiano, teniendo mis datos, y estando en una lista de afectados, no solo nó me ayudó, sino que dejaron de responder los mensajes de ayuda?

El consulado colombiano, sabiendo que soy colombiano, dejó de responderme. No entiendo para que hay una embajada de Colombia en Argentina. ¿Para cobrar impuestos en pasaportes y estampillas? Yo no aspiro que el cónsul se meta la mano al bolsillo y me de plata, un colchón o una nevera, pero sí espero eso del gobierno nacional, que al parecer le importa cinco la suerte de los colombianos en el exterior.

Si estuviésemos en elecciones, seguramente habrían llovido las ayudas. hasta hotel 6 estrellas me hubiesen pagado.

Después de terminar la inundación, y mientras regresaba a Colombia, dormía en el suelo con mi compañera de casa y las perritas… Sin ningún plan de acción por parte del gobierno colombiano.

Al menos 25 personas murieron en la capital de la provincia de Buenos Aires y sus alrededores por unas torrenciales lluvias que dejaron cientos de evacuados, dijo el miércoles el gobernador del distrito. En la imagen del 2 de abril se puede ver un coche inundado en una calle en Buenos Aires. REUTERS/Enrique Marcarian

En la imagen del 2 de abril se puede ver un coche inundado en una calle en Buenos Aires.

¿Por qué los colombianos estamos tan desprotegidos en el exterior? ¿Por qué será que gobiernos de otros países nos ayudan más que el nuestro?

Me contaron de una colombiana que tuvo el mismo problema, estuvo buscando desesperada, entre otras cosas, un colchón en cuanto lugar podía. Fue al consulado y no la ayudaron, al final publicó una solicitud de ayuda en grupo en facebook de colombianos en Buenos Aires, y entre muchos compatriotas, le consiguieron un colchón y se lo enviaron en un camión a su casa. Me parece espectacular el gesto, pero de nuevo, no fue por parte del gobierno colombiano.

Los problemas en la casa no se han solucionado y tampoco voy a salir corriendo de la casa de mi amiga, quien me abrió sus puertas y en ningún momento me abandonó, ni de un país que me recibió con los brazos abiertos y siempre me ha tratado bien.

¿Dónde está el gobierno colombiano?

 

Estragos causados por la inundación dentro de la casa. Click para ver más grande.

Estragos causados por la inundación dentro de la casa. Click para ver más grande.

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