Libertad flotante… ¡Libertad fluctuante! Vuelos en bicicleta de Elsa Victorios

Vuelos en Bicicleta de Elsa Victorios.

Vuelos en Bicicleta de Elsa Victorios.

Por: Jesús María Stapper –    La  impresión primera que se forma uno de Elsa Victorios, artista plástica,  es la de una mujer tenaz,  locuazmente persistente, trashumante de incansable ir (lo sabemos cuando miramos las heridas de sus zapatos gastados y cuando vemos sus maltrechos morrales) como si le faltara llegar a todas partes.  Amante de los colores y de las obstinaciones rubricadas por los sueños y la ventura sobre los suelos abiertos y los vientos intrincados y los cielos densos de rasgos crepusculares y matices claroscuros. A viva voz dice de sus múltiples colores como si su sangre fuera psicodélica. Imaginamos que su sangre es febril y deambula con golpes de cascada por los furentes conductos de sus venas inquietas. ¡Ave de múltiples aleteos! ¡Mariposa de trances infinitos que mantiene su rostro ileso! Pintora recaudadora de significados… y “glorias asumidas” a través de los ethos de sus símbolos y de sus gestos.

Elsa Victorios. Mi mundo, mi cielo....

Elsa Victorios. Mi mundo, mi cielo….

De buena fuente se entretiene uno en las sendas pictóricas de su camino evolutivo. La pintura –suya– como esencia de su decir plástico es de una búsqueda insaciable al igual que lo son sus caminos existenciales. Para pintar nació Elsa Victorios. Allende las escuelas de los “siglos viejos” y de los siglos XIX y XX (expresionismo-impresionismo-dadaísmo-surrealismo-cubismo-vanguardia) donde hubo cortejos a la imaginación de todo tipo. Vemos hoy plasmados como una ambrosía espiritual: atuendos de increíble maravilla… dimensiones de inigualables  hallazgos y de indecible descripción… y fantasías de presuntas esperanzas. Aprehende “nuestra artista”, estelas e imaginarios donde pululan tantas voces… tantos lenguajes… y los lleva con su cordura reminiscente a una conjunción plástica con su propio canto. Emerge su palabra latinoamericana como si hablara de la vastedad de la Manigua amazónica y de los Andes y de La Patagonia con precisas definiciones de sus alfabetos indelebles. ¡En nuestra América los cóndores vuelan! Así estampa su magia pura… con ciertos aires de inocencia… que indican percepciones  con la sensualidad de un ritual femenino… no en un diccionario de género que separa sino en la delicadeza de su expresión aguda y sublime y cautivadora.

Elsa Victorios, arte y oxígeno.

Elsa Victorios, arte y oxígeno.

Las aguas en la obra de la pintora colombiana también vuelan… las apacibles y las furiosas… las marinas y las fluviales… y las de los cielos rotos: gotas de lluvia… y las de las almas compungidas: lágrimas de diamante… pedacitos cristalinos de amor o de agonía. Algún día su caminar tiene visión de yermo: beige del erial… amarillo tostado del desierto… allá donde  trasiega enamorada aunque errabunda  la áspid… y los cactus mitigan las soledades de la duna… y los oasis desconocidos resucitan a los moribundos que van de paso. Surgen las torres hechas por las  manos de  los herreros acumulados en el olvido… aquellas varillas de oxidado hierro que exploran y sudan petróleo en el corazón de la tierra o

Elsa Victorios.

Elsa Victorios.

más allá de lo imaginado por el hombre. Una casa en un desierto es un hábitat de la razón perdida… de la locura insuperable. Una escalera y unos puentes móviles son peldaños que sirven para armar un viaje… volador. Va la artista con sus encomiendas a flor de piel… con la sabia iluminación de sus ojos en la praxis de sus visiones. Para hacerlo a diario monta en bicicleta y va por doquiera, como solitaria transeúnte… riendo y cantando… soñando y gritando… dolorida y gimiendo… y para pernoctar a la sombra del firmamento, recuesta su vehículo “bípedo”  con llantas de cuero lacerado contra el lienzo y lo salvaguarda con la destreza asegurada de sus pinceles y sus paletas. Así prosigue pedaleando por el mundo sobre las travesías de su obra, sea por América, sea por Europa, o por donde fuere. Así es la libertad flotante… así es la libertad fluctuante en las dimensiones  del  mundo creativo de Elsa Victorios.

Jesús María Stapper. Escritor, periodista y artista pástico.

Jesús María Stapper. Escritor, periodista y artista pástico.

 

Jesús María Stapper Stapper

Abril 26 de 2013

Bogotá, Colombia, Sudamérica

 

8 comentarios para "Libertad flotante… ¡Libertad fluctuante! Vuelos en bicicleta de Elsa Victorios"

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