Crecer no es TAN malo…

Catalina Aldana - Corresponsal Canadá.

Catalina Aldana – Corresponsal Canadá.

Por Catalina Aldana Bitar. Corresponsal Canadá – Hace poco estaba leyendo en internet  de esos post que decía algo así como: 30 señales de que usted es un adulto, la primera no entiende de que están hablando los muchachos de ahora, hay más comida que cerveza en su refrigerador y  por ultimo decía, usted lee desesperadamente este post tratando de encontrar alguna señal de que usted no es del todo tan adulto.

Todos hemos estado en ese lugar donde tratamos de enfrentar la horrible realidad de madurar, crecer y ser un miembro útil de la sociedad ¡Oh complejo de Peter Pan!  Sin embargo, ser un adulto joven no es del todo tan malo como parece. Si yo sé, todo eso de mudarse fuera del nido (también conocido como hotel mamá), pagar por sus propias cosas, decir NO a noches de trasnocho y fiesta porque se debe madrugar al otro día y porque el cuerpo ya no aguanta esos trotes suena atemorizante. Pero a medida que he ido adquiriendo cierto nivel de madurez mental (digo cierto porque aún sigo peleando con la alarma cada mañana, me siguen gustando las caricaturas y sigo soñando con que quiero ser cuando esté más grande) me ha dado cierto sentido de libertad emocional y mental para expresar cosas que nunca antes pensé que fuesen a salir de mi boca y para replantearme muchas cosas con las cuales todos crecemos algo así como una forma de romper ese guión mental con el que nos programaron para recitar desde que nacimos.

De esas cosas que se aprenden cuando se decide asumir la vida en relativamente términos propios es, sacar de nuestra vida a esas personas nocivas que nos rodean (Todos tenemos esa persona que no es tan amiga ni tan querida y  que siempre nos recibe con su frase venenosa), pero como se ha crecido con esa persona cuesta sacarla del todo de la vida, gracias a esa tan amable costumbre de siempre querer quedar bien con todo el mundo. Le tengo noticas, no siempre es bueno estar ahí para soportar esa puya  pretendiendo que no nos molesta y simplemente mostrar esa medio sonrisa hipócrita (tranquilo yo sé usted y yo lo hemos hecho) para  tratar de ser lo más políticamente correcto y respirar para no querer desatar un shoah de proporciones atómicas.

No pretendo que después de que lea esto salga y le grite cuanta cosa se le venga a la mente a ese “frenemigo”( un anglicismo que proviene de la palabra frenemy  que traduce algo así como :amigo enemigo) si no que tenga un mejor forma de abordar esta situación a través del establecimiento de límites, respetándose primero a si mismo y a su salud mental … quizá dándole una pequeña lesión a esa persona contestando un comentario que previamente le haya hecho, usted no queda mal pero envía el claro mensaje de no cruzar mi cerca electrificada invisible, ningún intento de hostilidad será tolerado.

Así que crecer y ser adulto joven no es tan malo después de todo, es como un poder que la vida nos ha dado para cambiar cosas que están mal y que nuestros padres, abuelos y la sociedad en general ha tenido que tolerar, pero el hecho de que las cosas sean toleradas y hasta socialmente aceptadas, no quiere decir que sean correctas o que lo hagan sentir bien, así que no olvide: con todo poder viene una gran responsabilidad… disfrute la responsabilidad de poder de tomar decisiones para  adoptar cambios positivos en su vida.

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