Piense antes de enviar una invitación

Catalina Aldana Bitar

Catalina Aldana Bitar

Por Catalina Aldana Bitar – Canadá. Los teléfonos inteligentes son un magnifico invento, nos mantienen en contacto constante con las personas importantes en nuestra vida, sin importar su ubicación, y eso abre un mundo de posibilidades; desafortunadamente, no todas esas posibilidades son tan buenas.

Con tanta información cambiando de manos tan rápido, cualquier cosa que se diga o haga en el dispositivo de uso, llámese Iphone, Galaxy, etc. El mal uso de la tecnología mezclado con nuestra falta de criterio al oprimir enviar puede tener repercusiones más allá de nuestro control. Los “pecados” que se llegan a cometer en estados o por individuos donde el sentido común o control mental no están presentes van desde fotos donde la ropa es la gran ausente, deplorables tweets / Facebook status, y el tema de anoche durante el cumpleaños de una de mis amigas, drunk texts.

Los drunk text messages son la consecuencia de salir de copas con los 3 amigos (José Cuervo, Johnnie Walker y Jack Daniels) donde el drunk texter  en un alto estado de alicoramiento, decide por una extraña razón que enviar un inocente mensaje de texto a las 3am (Generalmente) al ex, traga, es complicado o cualquiera que sea el lio entre las partes implicadas (no se juzga a nadie, vivimos en un mundo de relaciones muy modernas) es una brillante idea. Seguro, las incoherencias suenan mejor con alcohol después de todo ¿no?

Después de desatar el caos con declaraciones de amor inesperadas, auto invitaciones a la casa de la otra persona o cosas por el estilo que generalmente se dicen cuando se está bajo el control de los 3 amigos, es casi que ley que al otro día se va a sufrir de resaca física y moral.

¿Qué hacer entonces para minimizar el impacto de lo ya hecho y ejercer un efectivo control de daños? Anoche llegamos a dos conclusiones, la primera es simple: No lo haga, los teléfonos por más inteligentes que sean no vienen con alcoholímetro aún, y pese a una serie de apps disponibles, el hombre domina a la máquina, usted no manejaría en estado de embriaguez, ¿cierto? De la misma manera usted no debería conducir su vida social borracho/a. Pero si el caso es de a lo hecho pecho, le sugiero una muy sincera y sentida disculpa después de haber: dormido, tomado café y asegurarse de estar 100% sobrio, con la inquebrantable promesa que el “incidente” no se repetirá.

Todos cometemos errores y especial con tanto “aparato” al alcance de la mano, así que este fin de semana entregue las llaves del carro y el celular para que el guayabo sea solo físico.

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