«A Cúcuta le falta visión de ciudad», dice Rodolfo Torres Castellanos

Rodolfo Torres Castellanos. Foto somoslarevista.com

Por Mary Stapper. Rodolfo Torres Castellanos es un ingeniero civil, experto en gerencia financiera,  elegido recientemente como Presidente del  Concejo de Cúcuta, posición a la cual llega por una «jugada maestra» después de “heredar” la curul dejada por el ex Concejal Julio Vélez Trillos.  www.somoslarevista.com conversó con él sobre las buenas intenciones de los munícipes con relación al desarrollo de Cúcuta. Destaca lo bueno de la administración municipal pero critica lo que a su juicio es una gran falla del Alcalde de Cúcuta.

Así fue e diálogo:

¿Llegó a la presidencia por un “chiripazo”?

Yo no día que un “chiripazo” sino un acto de confianza de los concejales quienes vieron en Rodolfo Torres Castellanos, a una persona con conocimiento y experiencia y ganas de ocupar esa presidencia. Entonces no creo que haya sido tan fortuito sino algo que se vino analizando durante bastante tiempo y cuando se dio la oportunidad apliqué lo de más sabe el diablo por viejo que por diablo. Pues,me di cuenta que había una oportunidad y se la plantee a los compañeros del Concejo en momentos en que estaba una polarización  de fuerzas entre uno y otro candidato de los que había en ese momento y fue necesario que entrara una tercera opción, ocasión que se dio, gracias a la generosidad de 10 personas que votaron por Rodolfo Torres Castellanos para la Presidencia.

Teniendo en cuenta esa apreciación que usted hace sobre el que más vale el diablo por viejo que por diablo… ¿Qué tanto tiene usted de “viejo” y que tanto de diablo?

De viejo, pues no soy tanto como parece ni como a veces la gente piensa. Yo tengo 48 años y pues, con la experiencia en el ejercicio de Concejo de la ciudad de Cúcuta, creo que tengo esa capacidad para mirar donde hay las oportunidades y donde se presentan en algún momento las situaciones que favorecen el ejercicio político.

A mí me llama la atención un mensaje que hay en el recinto del Cabildo que dice algo así como “Un concejo que deja huella”.  ¿Cuántas huellas está dejando este concejo y cuántas usted?

La Corporación Concejo Municipal trabaja, según mi entender, cumpliendo lo que manda la Constitución Nacional y las funciones precisas que le da a los corporados. Por ejemplo, hoy 24 de diciembre estamos sesionando en el Concejo de Cúcuta por una petición que hizo el señor Alcalde de acudir a una sesiones extraordinarias para aprobar una cantidad de proyectos de Acuerdo que se necesitan antes de que finalice el periodo del año 2012, que de no quedar aprobados  sería entrar con punto negativo para la vigencia del 2013. Situaciones como ésta, hacen que uno analice el buen accionar del concejo de Cúcuta. Yo siempre he sido una persona demócrata, convencida de que a las instituciones hay que fortalecerlas. Que los concejos son de extracción popular, aquí tenemos representación de diferentes barrios de la ciudad, personas que vienen con expectativas de que el Concejo se ha renovado. Precisamente por eso, quisieron poner de manifiesto de dejar huella en lo que es la ciudad.

Soy muy positivo en mis cosas y pienso que la ciudad sale adelante, que vamos a tener una ciudad hermosa, una ciudad competitiva, una ciudad en pleno desarrollo del SigloXXI que nos va a permitir a cada una de las personas que vivimos acá, a nuestros hijos, desarrollar proyectos de vida que enaltezcan, que conlleven al bien común y hacer que la ciudadanía también se sienta orgullosa de sus instituciones: Alcaldía. Gobernación, Asamblea, concejos cuyos cambios nos permitirá ganarnos el aprecio de las comunidades. Hay una expectativas de quesea un Concejo más participativo y comunique más lo que se viene haciendo. Este año aprobó cerca de 90 proyectos de acuerdo. La Constitución nos señala unas sesiones extraordinarias pagas, cerca de 50 y llevamos más de 120 sesiones extraordinarias…

¿Esas son gratis?

No estamos haciendo el reclamo porque sesionamos gratis sino que es necesario contarle a la ciudad qué se hace en cuanto a esta corporación.

Rodolfo Torres Castellanos conversa con Mary Stapper.

¿Hay un buen matrimonio entre el Concejo y el Alcalde?

En este momento sí están funcionando las cosas. La suerte del Alcalde está ligada a la suerte del Concejo y por encima de eso, la ciudadanía requiere que haya un buen Alcalde y una buena administración. Un Alcalde inteligente sabe que necesita del Concejo para trabajar y le da la importancia que requiere y también el Concejo debe admitir que el Alcalde fue quien ganó las elecciones, que de pronto no fue por el que votaron algunos concejales debe estar presto a colaborar, pero está investido de la autoridad legal que le permite direccionar una ciudad, por lo tanto, el Concejo debe estar presto a colaborar en la aprobación de proyectos de acuerdo y por la decisión mayoritaria que se tomó en las urnas por una propuesta de gobierno.

¿Usted cree que el  Alcalde lo está haciendo bien?

El Alcalde se preparó durante mucho tiempo y fue candidato en varias oportunidades. Ahora tiene el reto de demostrar que si sabía para qué quería ser Alcalde. En algunos aspectos lo está haciendo bien, en otros, deja algunas circunstancias que en mi concepto, podría ser mejor.

Por ejemplo…

Creo que debió conciliar con los vendedores ambulantes y hacer un programa con cada uno de ellos, saber cuáles son sus necesidades y lo que estaba ocurriendo con los informales para llevar un proceso de reubicación normal, concertado con cada uno de ellos. Tenemos una situación de espacio público completamente invadido, la ciudad sui generis que tenemos. Pienso que todavía no hemos tenido un Alcalde que interprete el palpitar de la ciudad. Muchas veces cada alcalde se encierra en el Palacio Municipal y son ajenos al palpitar de la ciudad. Es importante que los Alcalde que elijamos, tengan ese tinte de saberse involucrar con las comunidades.

¿Qué es lo bueno de Donamaris por ejemplo?

Lo bueno que le veo son esas intenciones que tiene de poner autoridad y respeto. También le veo mucha presencia en los medios. Eso me parece acertado porque la comunidad necesita saber que gestiones está haciendo, sin saturar porque a veces se satura con las noticias. No gerenciar tanto micro, sino hacerlo desde el punto de vita global. De las cosas micro, debe dejar a cada Secretario que haga su intervención  en lo que se refiere a cada dependencia. No es necesario que el Alcalde esté presente en la cortada de un árbol.

¿Qué le falta a Cúcuta para que crezca?

Le falta una visión de ciudad a mediano y largo plazo. Una visión que debemos elaborar entre todos donde se vea reflejada su verdadera vocación con todos los actores de la ciudad como gremios de producción, clase política, clase económica y todo lo que involucre a los diferentes medios de la ciudad nos pongamos de acuerdo y digamos que a Cúcuta la vamos a proyectar para el año 2030 ó 2040 con tal o cual vocación y elijamos un horizonte a cumplir.

Y podríamos, en lugar de cada vez que llegue un Alcalde a adaptar a ciudad al pensamiento de ese Alcalde, más bien voltear la manera de ver las cosas y elegir gobernantes que estén comprometidos o que se comprometan a cumplir esa visión de ciudad que tengamos entre todos. O sea, definimos una ciudad como la queremos, competitiva, desarrollada, que ofrezca un alto nivel de vida a sus habitantes. Que le ofrezca expectativas que puedan desarrollar su proyecto de vida y plasmamos esa visión en un documento o en un objetivo a cumplir.

Y cada vez que elijamos gobernantes cada 4 años, les exijamos que se ajusten a esa visión y no que cada cual venga a imponer su visión porque daríamos bandazos de un lado para otro sin obtener una idea central.

Afortunadamente a los cucuteños nos fue mejor que a los bogotanos con el Alcalde…

Bueno, yo pienso que en estos momentos nos está yendo mejor que a los bogotanos. Hay decisiones impopulares pero que a largo plazo se demuestra que sí servían.

Eso de las basuras en Bogotá ha sido un desastre…

Sí, realmente por lo que uno se entera por los medios a nivel nacional, ese problema del manejo de las basuras en Bogotá ha sido un completo desastre. Aquí, gracias a Dios, ese tema se está manejando de una manera acertada desde hace rato. Esperamos que las cosas se perfeccionen.

¿Qué le pide al Niño Dios?

Yo lo que le pido es que llene a nuestra ciudad de mucho optimismo, de pensar en hacer las cosas bien, de que los objetivos que se planeen trabajemos por ellos y cada cual ponga su granito de arena.  A nivel personal, que sea un buen año para el Concejo de la ciudad, que sea un buen año para el Alcalde y deseo también que mis hijas salgan adelante en cada uno de sus proyectos de estudios y el bienestar en la parte de salud de mi familia.

¿De los proyectos presentados para Cúcuta, cuál considera el mejor regalo para la ciudad?

Con mi formación de ingeniero civil yo le doy mucha credibilidad a la planeación estratégica. Creo que el plan de desarrollo como quedó planteado de “Cúcuta para grandes cosas” es un plan de desarrollo, que si nos dedicamos a cumplirlo en estos 3 años que quedan, seguramente a final del mandato del Alcalde Donamaris Ramírez París, se le entregará un parte satisfactorio a la ciudad del deber cumplido. Es decir, construcción de vivienda, recuperación de la malla vial, el entorno de la ciudad, desarrollado. Lo que son los servicios de salud y educativos que presta el municipio. Lo que es el área cultural y recreativa también que llegue a los ciudadanos. Esto,  quedó contemplado en el Plan de Desarrollo. Y si nos dedicamos a cumplir y darle satisfacción a la clientela que es la ciudadanía de Cúcuta podremos dar un parte positivo al finalizar el mandato.

No había escuchado hablar de los ciudadanos como clientela. Suena extraño.

Sí, suena extraño pero es que en ese tema, quienes ejercemos la actividad política, dependemos que nuestro ejercicio le arroje beneficios a la ciudad y todos en la ciudad son clientes potenciales en el ejercicio político. Nosotros tenemos que acabar con esa apatía que se genera en muchas partes donde no se actúa en una participación de los sectores populares porque muchas de las personas quienes tienen el poder económico no lo hacen. Entonces esa tarea también es la satisfacción al cliente. Si nosotros aplicamos los conceptos de la empresa privada a los sectores públicos, encontraremos que son perfectamente aplicables, obteniendo que las ganancias sean el bienestar común.

Rodolfo Torres Castellanos. Foto somoslarevista.com

Retomando el tema de su presidencia, para mí fue un “chiripazo” porque la gente no se lo esperaba.

Y estoy acá por la situación del Concejal Vélez y porque trabajé en las elecciones y por haber quedado de cuarto y no de quedado de 5 o 6º. El caso del doctor Julio Vélez quien está pasando por una situación incómoda en estos momentos, ocurre lo siguiente: los partidos políticos presentan 19 candidatos. Para sacar 3 curules como ocurrió con el Partido de la U, si hubiera sido por la votación de los 3 primeros, no hubieran alcanzado  a salir las 3 curules. Fue necesario sumar la votación de los 19 concejales para que el partido tuviera 3 curules. Entonces, yo lo que pedí fue el derecho que tiene el partido político  de tener en ejercicio las 3 curules, no 2 y una suspendida y ese es el ejercicio y un derecho político.

Eso me pareció inteligente y jugada política también.

Sí, así se dio y no es que haya sido a la fuerza ni nada, sino que la Constitución y la Ley lo prevén y opera el reemplazo como en este caso ante la ausencia del doctor Julio Vélez.

En medio de la conversación sale a flote Miguel Méndez Camacho quien en una clase de humanidades les dice a los estudiantes de ingeniería, “bueno, saquen una hoja y vamos a hacer el examen tal como estaba previsto y nos dice, pero hagan el favor y no saquen el papel cárcel porque el papel cuadriculado no me gusta. Saquen papel rayado. Entonces eso le da a uno idea de lo que es el pensamiento de Méndez Camacho. Nosotros, estudiantes de ingeniería civil, acostumbrados a presentar previos en papel cuadriculado, llega este profesor, con todo el respeto, y el cariño que se le tiene y nos dice, no me saquen hojas cuadriculadas sino hojas rayadas y nos tocó ser creativos y buscar las hojas rayadas que como ingenieros no teníamos».

¿Qué libro recomienda?

“Hasta el sol de os venados”, porque hay una escena  donde iban persiguiendo a los ladrones y habla de la importancia de la Diagonal Santander en la persecución que se plantea en la novela. De verdad que esa obra no tiene nada que envidiarle a otras novelas famosísimas de Colombia o de otros escritores internacionales, inclusive me atrevo a decirle, del mismo García Márquez. Esa novela es un realismo mágico que habla de Cúcuta, de la ciudad que tenemos. Yo invito a los cucuteños que busquen y lean esa novela.

 

 

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