Desde el exilio, el padre Edwin Leonardo Avendaño Guevara se confesó con somoslarevista.com

Los reverendos Edwin Avendaño y Timoteo Anderson.

Por Mary Stapper- Nuestro personaje es un sacerdote católico de mediana estatura quien vive en algún lugar del mundo a causa de la persecución  religiosa de la cual fue objeto. Aún conserva en su rostro esa imagen de niño bueno que creció entre libros porque prefería una buena historia a salir a patear un balón de fútbol.

El padre Edwin Leonardo Avendaño Guevara se mueve, desde que tiene uso de razón, entre la religión, los libros y la historia. Religioso, escritor, poeta y contestatario. Esta entrevista, que no fue programada, resultó de una conversación que sostuvimos vía chat desde cualquier lugar del mundo donde se encuentra en el exilio. 

Padre, le debo tres notas: una de su perfil sacerdotal, otra de la Virgen de Torcoroma y la otra, sobre su exilio ¿Se le mide al reto? ¿Por cuál quiere que empecemos?

Sería para mí un privilegio… Jajajajajjajaja,  la del exilio, ya hablaremos de eso. Ahora  quiero hacerle una consulta…

Consulte padre. ¿Quiere que lo confiese? O quiere que matemos tres pájaros de un tiro. ¿Hablamos de su ocañerismo?

Ocañeridad…(corrige)

Eso, eso padre… Lo importante es que quedemos como reyes con esta entrevista.

¿Reyes? Bueno, yo soy primo de alguien que fue reina del festival de la panela, eso quiere decir que tengo sangre real.

Claro, jajajaja. Padre, le hago un cuestionario o qué… es en serio o me contesta en este chat en vivo y en directo.

Pues, yo creo que se va a poder en vivo y en directo.

Me dicen que usted es un rebelde sin causa. ¿Es cierto? Ya empecé a preguntar en serio.

Tranquila…despacio…  “sí, soy un rebelde, lo he sido y lo seré, pero con causa”

Una por ejemplo, o dos o tres… las que quiera confesar.

Enseñar la justicia a las gentes, y aquí debo recordar la lección de don Simón Rodíguez, el maestro del Libertador «A quien no sabe cualquiera lo engaña y a quien no tiene cualquiera lo compra».

Solo una. ¿El entrevistado puede interpelar?

Depende.

¿De qué depende?

De lo que quiera interpelar.

¿A usted quien le dijo que yo soy un rebelde sin causa?, esas son palabras mayores…

No es una recriminación.

Uno no se va al exilio por gusto.

Mi exilio no fue por gusto a nadie le gusta eso.

¿Por qué se fue entonces?

Fui amenazado y se me pidió abandonar Cúcuta en un lapso de 48 horas.

¿Qué sintió en ese momento?

Una mezcla extraña de sentimientos, un cóctel de tristeza y serenidad

¿Puedo saber quién o quiénes lo amenazaron?

No tengo la prueba pero sí la certeza moral, sin embargo eso debe ser materia de investigación de las autoridades competentes que en siete años de violenta y cruel persecución jamás respondieron satisfactoriamente a esa molesta circunstancia, la que como un espectro endemoniado hemos tenido que soportar. En otras palabras, no sé quién es el autor de la amenaza sino el escenario en que se ha presentado.

¿Cuál fue el escenario entonces…?

Es un caso de intolerancia religiosa cultivada por el ordinario de Ocaña, quien manipulando hechos del orden religioso y del resorte eclesiástico, queriendo él posar de «defensor de la fe» motivó a la región del Catatumbo, en dónde todo comienza generar animadversión, lo que degenera en un caso de intolerancia curtido de mentiras y engaños.

¿Cuántos años lleva en el sacerdocio?

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¿Y cuántos como historiador?

Será pretencioso, pero el estudio de la historia me apasiona, ella nos conduce a encontrar nuestros orígenes, saber de dónde venimos y para dónde vamos. Mi pasión por la historia viene desde mi más remota infancia; recuerdo con alegría cuando mi padre pasaba largos ratos contándonos historias reales o ficticias, una combinación de sus lecturas y de los acontecimientos cotidianos de un pueblo «macondiano».

¿Qué sentía cuando escuchaba esas historias?

Viajaba por esos mundos, vivía con esos personajes, los sentía reales; algunas veces me identificaba con ellos y siempre esperaba con ansia de niño que creciera más y más ese mundo más que imaginario.

¿Qué olor lo devuelve a la infancia?

La naranja.

¿Por qué la naranja?

Porque la maestra de escuela decía, la tierra es cómo una naranja, achatada en los polos. Y cada vez que subrepticiamente podía alcanzar el filo del cuchillo procuraba quitar la concha sin que esta se rompiera y siempre dando vueltas sobre su propio eje.

Esa respuesta me gustó padre.

A mí también y todavía lo hago.

¿Que mantiene en su mesa de noche?

Una fotografía familiar, la liturgia de las horas, un libro de algún premio nobel, el rosario, la crismera y un relicario con formas eucarísticas.

¿Y en la billetera?

Pocas cosas, los documentos personales y varias estampas de Nuestra Señora de las Gracias de Torcoroma.

¿A qué le teme?

A la intolerancia.

¿Qué lee además de La Biblia?

Mucha literatura regional, es decir nortesantandereana, novela histórica y procuro cada año leer algún libro de un Premio Nobel

¿Qué opina del celibato?

En nuestro caso es opcional, siendo así, no veo problema en que hombres casados alcancen las órdenes ministeriales. El celibato debe ser, a mi juicio, opcional. Las Iglesias de Oriente conservan esta tradición y de entre los sacerdotes célibes se elige con consentimiento del pueblo a los obispos, quienes se constituyen en verdaderos sucesores de los apóstoles.

¿Entonces, usted se puede casar?

No, explico; hombres casados llegan a ser sacerdotes, quienes se ordenan célibes optan permanecer así para resguardar la tradición apostólica. En la Iglesia Romana sucede que hombres casados son ordenados diáconos, lo que supone que el Concilio Vaticano II aceptó este método como una riqueza para la Iglesia

Pero el sacerdote vive muy solo…

(Más despacio por favor). Creo que el sacerdote no vive sólo, por el contrario es parte de una familia numerosísima, a la que debe cuidar, amar y educar. Nunca está solo, el ministerio sacerdotal se ejerce para beneficio de los fieles, que conforman la Iglesia; por ello, todo sacerdote que sea perseguido por causa de la justicia confirma al verdadero y único sacerdote que es Jesucristo, el Señor.

¿Qué le ha dado el sacerdocio?

El sacerdocio me ha dado todo, satisfacciones, apertura de horizontes, formación espiritual y académica y sobre todo una inmensidad de hijos espirituales que me han permitido, sin mezquindad ni lisonja, acercarme a sus corazones para observar en ellos la grandeza del amor de Dios.

Y de la Virgen de Torcoroma porque usted es un devoto de «la negrita» como la llaman los ocañeros…

Más que devoto me considero un “torcoromano” de «vida, alma y corazón»; el misterio de la Torcoroma y de su mariofanía es un evento religioso bastante desconocido para el pueblo católico universal, esto se debe a que nosotros le estudiamos poco y contemplamos menos su belleza. María de Torcoroma es un hermoso llamado a la protección de la ecología; además se desconoce que es la única aparición mariana en Colombia con aprobación pontificia desde la Colonia. Torcoroma es fuente, aire, trinos de pájaros silvestres, azucenas, orquídeas andinas y tradición milenaria.

Estuve allí. Es un lugar hermoso…

Lo es, sin duda alguna, todo el que tenga la fortuna de solazarse en ese recodo puede decir que es una portada celeste.

El padre Edwin, sus padres y sobrino en Ocaña.

¿Es cierto que el agua de la Torcorma cura las enfermedades y saca los «demonios»?

Es cierto que las mariofanías más reconocidas están ligadas con el líquido vital, cómo en Lourdes (Francia), es cierto también que el «Agua de la Virgen» como cariñosamente le llamamos, cura; cura el alma y el cuerpo, y si cura el alma en donde radican los demonios de la tristeza, el abandono, la nostalgia, la depresión, el odio, la envidia, el rencor, el resentimiento y demás, por supuesto que sí saca demonios.

Necesitamos que le saque los demonios a unos cuantos protagonistas de este país…

Eso se logra cuando los actores «endemoniados» quieran pasar por la experiencia de la metanoía, es decir, cambiar libremente y por gracia de Dios de su vida errada, pero un poco de agua de la Torcoroma sería un buen antídoto; el agua es como un espejo, es en su estado más natural cristalina, agradable al gusto y sobre todo sustento de vida.

Aquí interrumpe nuestra conversación para preguntar. ¿Qué tal están por el valle de los cujíes?

Con muchas lagartijas.

Galartijas, así decía de niño y mi mamá se preocupaba. Decía también,  pamola por paloma, chomporita por poncherita…

¿Y se quedó así?

No, mi mamá exageraba mucho. Todos los niños dicen cosas así.

Las mamás siempre exageramos un poco…

No, la mía fue sui generis, todo que no. Por aquellos tiempos no permitían en casa la “libertad de expresión”, pero sí decían:

Que se tome la sopa, que haga las tareas, que no coja los fósforos, que no coja los cuchillos, que no meta los dedos en el enchufe y todo que no…

Claro, la palabra tiene poder

Y cuando la muchacha que cuida al niño se descuida, como dicen en mi tierra, «el pegote» se descalabra

Así es mi estimado padre. Lo mismo pasa en el sector empresarial. La gente se queja de la mala situación y no hace nada por remediarla.

Ya vendrá el cambio.

¿Lo estoy trasnochando padre?

No, no me trasnocha, tranquila.

¿Qué pasó con su biblioteca?

Atesoré libros desde mi infancia, pero desafortunadamente las inclemencias de este extrañamiento forzado me obligaron a donarla a centros de educación y cultura. Confieso que sufrí mucho, pero hoy observo que un libro tiene alas y magia y mística. Ya volverán. No me arrepiento de haberlos dejado ir.

Al comienzo de nuestra conversación dijo que quería hacerme una consulta…y no lo dejé padre… Pregunte.

Sí, es esto: ¿totalmente gratis es un pleonasmo?

Sí padre. Se lo acabo de preguntar al doctor Google y me dijo lo siguiente: “El pleonasmo es una figura retórica que consiste en la adición de palabras que no son necesarias en una frase, pues su significado ya está explícita o implícitamente incluido en ella. No es un fenómeno necesariamente incorrecto, ya que puede servir para dar fuerza a la expresión”.

Padre, como ya lo confesé ahora si le doy la absolución, lo dejo descansar y yo me voy a dormir.

Son las 11 y 23 de la noche padre. “Oremos juntos”, dijo, “Sálvanos Señor despiertos, protégenos mientras dormimos para que velemos con Cristo y descansemos en paz”.

Perfil del sacerdote Eduwin Leonardo Avendaño Guevara:

Padre Edwin Leonardo  Avendaño Guevara.

Escritor  y Académico de la historia nacido en Convención, Norte de Santander el 10 de febrero de 1977 es hijo de Ramón Avendaño Salazar y Betsy María Guevara Contreras. Cursó estudios de bachillerato en el Colegio Guillermo Quintero Calderón y adelantó estudios filosófico-teológicos en los seminarios “El Buen Pastor”, de Ocaña; y “Cristo Sacerdote”, de La Ceja (Antioquia). Ordenado presbítero en Convención, el 11 de septiembre de 2004, en el templo parroquial de Nuestra Señora del Monte Carmelo por imposición de manos y oración consecratoria de monseñor Roger Leroy Bloomfield. En su haber se encuentra la fundación y dirección  de la Gaceta ‘Reminiscencias’, publicación cívica, histórica y cultural de San José de Convención y editor de la ‘Biblioteca José María Estévez’. Miembro de Número de la Academia de Historia de Norte de Santander, y Correspondiente de las de Ocaña y del Estado Táchira (Venezuela), además, secretario del Centro de Historia de Convención. Miembro de la Sociedad Bolivariana, de la Asociación de Escritores de Norte de Santander y de la Sociedad Santanderista. Se ha destacado en el plano de la investigación literaria, especialmente en el de la historia bibliográfica del departamento Norte de Santander, por lo cual ha propendido por la creación de la Biblioteca de Autores Regionales. Ha publicado varios libros: ‘José María Estévez Ruiz de Cote. Pastor, prócer, educador, legislador y fundador de esperanzas. Estudio biográfico’ (dos ediciones); ‘Mariofanía. Fenómeno Universal’; ‘Monumentos, esculturas, bustos, medallones y placas conmemorativas de San José de Cúcuta’, ‘Historia Eclesiástica de San José de Convención’, ‘Poemario convencionista’ (Compilación), y del repertorio de versos ‘Pronombres – Micro poemas’. Fue director de la Gaceta Histórica de la Academia de Historia de Norte de Santander. Y ha colaborado con artículos y ensayos en diversas revistas y publicaciones periódicas de la región.

Despidiendo al historiador, escritor y poeta, don José Tolosa.

 

Durante su ordenación sacerdotal hace 8 años.

Con la ex ministra de Cultura Paula Marcela Moreno.

Con Raúl Amaya Rovira, nieto del historiógrafo  ocañero, Alejo Amaya.

Padre Edwin Leonardo Avendaño, Pilar Ramírez y Ernesto Becerra Galindano.

 

 

46 comentarios para "Desde el exilio, el padre Edwin Leonardo Avendaño Guevara se confesó con somoslarevista.com"

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