«Lo que quise de pelao»: los sueños de un rapero y un cineasta cucuteños

Por Andrés Ricardo Carvajal Castro

«Un día me di cuenta que no era ni hindú ni budista para poder reencarnar y en la siguiente vida y hacer lo que soñé en esta, así que me fui detrás de eso que quería hacer.» Cuenta Edwin Villamizar, quien de niño se sintió atraído por el cine y ahora homenajea ese hecho de perseguir los sueños que se tienen desde niño con el video musical de la agrupación cucuteña de rap Ahiman: «Lo que quise de pelao».

El estreno de este trabajo fílmico se hizo por lo grande, en el marco de la Octava Fiesta del Libro dentro de las instalaciones de la Biblioteca Pública Julio Pérez Ferrero el día jueves 6 de septiembre, según muchos asistentes fue el día que más gente se agolpó en la Biblioteca Pública y no solo para la Fiesta del Libro, hablando en términos generales, y es que Ahiman posee la habilidad de agolpar a las juventudes y atraer a oyentes y amantes de muchos géneros musicales, en una ciudad invadida por el reggaetón en las emisoras, Ahiman se muestra como una opción social , poética, artística y nunca denigrante sino verídica de la realidad.

Jorge Botello, el alma lírica de Ahiman, posee la habilidad de calmar a las juventudes como lo hizo el día de la protesta de los estudiantes de la UFPS, la Universidad a la que pertenece, el día que se cerraron las puertas por el escándalo de Radio Uno: como también la habilidad de enardecerlos y emocionarlos, rechazando así propuestas de las emisoras comerciales por mantenerse fiel a sus raíces.

Estos dos soñadores, Villamizar y Botello han tenido una relación artística que inició desde que Ahiman inició tal vez con el pie izquierdo porque Ahiman interpretaba reggaetón, pero que luego vio sus resultados con el videoclip de «El hombrecillo secuestrado» , siguiendo con «Las ovejas negras» y el proyecto de su unión más reciente «Lo que quise de pelao» que no es más que un documental que muestra como la unión de diversas personas que apostaron a la música alternativa en una ciudad llena de amantes del vallenato y el reggaetón, y muestra como con esfuerzos de pagar taxis, tocar puertas, grabar en estudios precarios, cargar los equipos, y eso sí, estrecharse las manos, se logra cumplir lo que se sueña desde niños, con la premisa de Ahiman : «Nadie dijo que era fácil eso de cumplir los sueños.»

El punto conmovedor del video son las tomas de un niño andando cicla en las calles de Cúcuta, con una hermosa fotografía digital girando por los tonos sepia, llevándonos a recordar nuestra niñez, un tema universal que funciona a la perfección con las audiencias.

Edwin Villamizar, director del videoclip, es profesional en dirección y producción de cine y televisión de la Universidad Manuela Beltrán en Bogotá, que creó su compañía «Carroñero FILMS» bajo la premisa de «Digerimos lo que sea…» fundada junto a su amigo y compañero profesional Camilo Suz, y como dice Edwin Villamizar :»Nos echamos la soga al cuello y decidimos dirigir videos musicales» una labor difícil en una ciudad que no está acostumbrada a lo audiovisual, estos son algunos de los trabajos ejecutados por esta compañía:

Cortometrajes:

Arraigo: Filme hecho con las premisas del Dogma 95 (No guión, no luces) con Julio Cesar Herrera, al que todos conocemos por la frase «Perdóneme pero discúlpeme» en Betty La Fea

Denarius: Animación similar a producciones como «Waking Life» «A Scanner Darkly» o el video de «La paga» de Juanes

Videoclips musicales de artistas de diversos géneros que habitan en la zona fronteriza como Tonika, Andrés Dizeo, La Triste Banda de Rock, Sick Decade (San Cristóbal – Venezuela) y por supuesto Ahiman, relación de amistad, trabajo, sacrificio y sueños, que cerraron otro capítulo de sus vidas la noche del jueves de 6 de septiembre cuando Jorge Botello le dice a su amigo Edwin Villamizar un sentido y apremiante: «Gracias.»

 

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