LAS CAMPANAS DE LA IGLESIA ESTÁN SONANDO

Presidente Hugo Chávez

Por Exequíades Chirinos. Todos los años se pone de moda en Venezuela la canción “Faltan cinco pa’las doce”, tema que presagia el término del período y comienzo del Año Nuevo, nuevo lapso que augura esperanza, reconciliación, amor, paz, buenos deseos, aspiraciones y, en fin, una serie de valores positivos enmarcados dentro de metas y proyectos para la familia.

Lo viejo queda atrás cuando los minutos escasamente separan un lapso malo de otro que se vaticina bueno y la gente en sus casas le da más volumen al tema cantado eternamente por Néstor Zavarse, haciéndole muchas veces coro porque se identifica con su letra y melodía.

De acá al 7 de octubre 2012 apenas nos separan unos seis meses que, en el marco de 14 largos años de gobierno de Hugo Chávez Frías se convierten, en teoría, en sólo minutos, en esos “cinco pa las doce” que marcarán la culminación del período oscuro y trágico del gobierno nacional y el renacer de la esperanza en el próximo mandato de Henrique Capriles Radonsky, el hombre de la unidad.

El próximo gobierno de Capriles será una gestión apoyada por los gobernadores actuales Pablo Pérez (Zulia), Henry Falcón (Lara), César Pérez Vivas (Táchira), Henrique Salas Feo (Carabobo), Morel Rodríguez (Nueva Esparta), Liborio Guarulla (Amazonas), y otros líderes quienes saldrán electos en los comicios regionales y, por supuesto, del pueblo venezolano, el gran interesado en cambiar las condiciones del país: políticas, económicas, sociales, culturales, etc.

En la actualidad observamos como “las campanas de la iglesia están sonando, anunciando que el año viejo se va…, tal como dice la canción decembrina porque la actitud de los venezolanos cambió con relación al régimen de Hugo Chávez, quien rompió con sus promesas y condujo al país por el desastre y caos, elementos característicos del socialismo, del comunismo.

Existe en Venezuela un ambiente de armonía donde prevalece el interés por abrir un nuevo capítulo en el país, una nueva esperanza encarnada en la candidatura de Capriles Radonsky porque su opción significa progreso, inclusión e interés de solucionar problemas tan graves como la inseguridad y la escasez de alimentos, medicinas, gasolina, asuntos sobre los cuales se desentiende totalmente el actual gobierno nacional.

Después que los venezolanos cumplan con su ejercicio político de votar y sufraguen por Capriles, entonces podrán irse a sus casas “corriendo”, “a abrazar a mi mamá…”. El intervalo entre el largo lapso de mandato de un gobierno, de Chávez Frías, caracterizado por la división social y la violencia, por el arrebato a la propiedad privada y alianzas con grupos terroristas y de una nueva gestión centrada en resolver los problemas de las familias, de Capriles Radonsky, sólo restan seis meses, pocos días, pocas horas, pocos minutos. Mientras tanto, las campanas de la Iglesia están sonando en Venezuela.

@exequíades

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