MARKETING NO MAGIA

Ingrid López Martínez. Especialista en Periodismo y Marketing.

Por Ingrid López. Se abre el telón y entre luces y humo,  el mago hace que un conejo salga del sombrero, con una varita mágica convierte el líquido en papel  y logra que las cosas y las personas  aparezcan  y desaparezcan, y además adivina la carta que elegimos, dejando  al público asombrado y feliz a base de ilusiones, en un show, en un escenario.

En el escenario del marketing no hay magos, hay gerentes de mercadeo, no adivinamos cartas, nos basamos en datos,  y no hay varitas, hay herramientas para ser usadas en  mercados reales, donde lo que se requieren son soluciones, no ilusiones. Pero algunas veces, sin darnos cuenta estamos pidiendo magia, no marketing.

Pensemos si alguna de estas situaciones nos parecen familiares:

·         Caemos en la tentación de pretender que con darle al lector un raspe y gane, las ventas crecerán y todo volverá a ser como antes…

·         Hacemos planes pero cambiamos día a día de opinión y por tanto las acciones ya no corresponden a las estrategias planteadas que tampoco responden a los objetivos que nos habíamos propuesto,  y aún así pretendemos que se logre lo que queríamos inicialmente…

·         Buscamos siempre una idea  genial que suba las ventas, que nadie más haya hecho, que nos dé buena imagen y que además no cueste un centavo…

·         Las investigaciones nos dicen que estamos fallando con el producto, que hay cosas que deben cambiar en la forma como hemos venido haciendo las cosas, pero las cosas se siguen haciendo igual…

·         Queremos que se haga marketing pero entendemos por marketing un departamento y no una cultura en la organización…

Entonces, lo que queremos es Magia, no marketing.

Magia, magia… Imagen tomada de nolodudo.com

Promoción no significa incremento en ventas

Por alguna razón hemos olvidado que las promociones son acciones temporales que tienen por objetivo  que el consumidor se acerque al producto, lo pruebe y en base a su experiencia con él  decida quedarse.  Las ventas no crecen porque hagamos promociones, si el producto no satisface las necesidades e intereses del lector, una vez desaparezca la promoción, también se irán las ventas y todo volverá a ser como antes.

Los planes son flexibles pero deben ser consistentes

Si lo que queremos es hacer cada día lo que se soñamos la noche anterior, entonces no es necesario desperdiciar tiempo y esfuerzo planificando.  Los planes no son camisas de fuerza pero precisamente los hacemos para enfocar los esfuerzos en dirección al objetivo planteado.  Ningún barco llega a su destino si todos los días cambia de norte.

 

Lo que sobran son ideas

Más que ideas geniales funcionan ejecuciones espectaculares.  Si analizamos detenidamente nuestro desempeño descubriremos que las grandes ideas nunca han faltado en la organización.  Buenas ideas generamos todos y las podemos encontrar con facilidad buscando a nuestro alrededor. Lo que generalmente falta es ejecutarlas con finura de detalle para que realmente funcionen.  De hecho esa es una de las razones por las cuales algunas ideas son tan exitosas en un periódico y un completo fracaso en otras.  La culpa no la tienen las ideas.  Ellas no son las responsables ni del éxito ni del fracaso.  Nosotros lo somos.

Descubrir lo que no queremos ver

Las investigaciones de mercado comúnmente nos revelan lo que no queremos ver.  Por eso escuchamos sólo lo que queremos escuchar y preguntamos a quien nos confirme lo que damos por sentado que es así.  Las investigaciones, los datos, hace mucho tiempo que nos dicen que si no hacemos las cosas de forma diferente, si no evolucionamos el producto, el consumidor nos castigará por medio de las ventas.  Todos lo sabemos pero no queremos ver.

 

Sembrar para cosechar

Hay etapas que no podemos quemar.  Se necesita tener la paciencia necesaria para el proceso de siembra si es que esperamos cosechar algún día los frutos de ese esfuerzo.  Más rápido no siempre es mejor.  Hay que darle su tiempo a las cosas.  Seguramente muchas cosas las puede hacer marketing de hoy para mañana, pero las probabilidades de que falle serán por lo tanto mayores.  Eso no significa ser lentos, significa ser juiciosos.

No hay retorno sin inversión

¿Lo quiero todo pero no quiero que me cueste nada? Hablamos de retorno sobre la inversión.  En marketing como en todas las áreas de la empresa, hay que invertir, hay que apostar y hacer las cosas lo mejor posible para obtener utilidades.  Cuidemos los gastos, pero sin olvidar que Marketing es una inversión.

Una cultura de marketing

Se hace marketing desarrollando un buen producto, prestando un excelente servicio, investigando e innovando, estando a la vanguardia en tecnología, vendiendo en lugar de tomar pedidos.  Mercadeo no es propiedad del Gerente de Marketing, n i éste es un mago todólogo que puede suplir el trabajo de todos los demás.  Su departamento es tan solo el engranaje motor que dirige los esfuerzos de la organización en un mismo sentido para lograr los objetivos  de la organización.

Entonces, no le pidamos que haga magia, saque su varita, traiga sombrero y abra y cierre el telón.

Hagamos marketing, no nos engañemos buscando magia.

 

Ingrid López

www.merkapress.com

 

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