NABUSÍMAKE, LA TIERRA DONDE NACE EL SOL

Nabusímake, pueblo donde nace el sol. Foto tomada de viajeros.com

Por: Lina María Aristizábal

En un pedacito de la Sierra Nevada de Santa Marta,  existe un lugar escondido y maravilloso llamado Nabusímake, la capital de los Arhuacos. Pocos seres humanos tienen el privilegio de llegar hasta este lugar protegido por los mamos y los indígenas; solo,  aquellos que buscan calidad de vida para este pueblo,  pueden acercarse a esta comunidad.

“Hace 400 años cuando el sol ya iluminaba este pueblo, llegaron los españoles. Ellos  prohibieron a nuestros antepasados vestir con los atuendos tradicionales y hablar nuestro dialecto, hasta les cortaban la lengua si lo hacían”, cuenta Neiba Torres,  una de las indígenas que más lucha por conservar las costumbres de su gente.

En 1750 la comunidad de los capuchinos llegó a Nabusímake y comenzó la evangelización.

“La educación hacia mucho daño, pero tengo que reconocer que fue la única forma como algunos salieron de bachilleres. Luchamos por años nuestros derechos,  hicimos una revolución y nos organizamos. Expulsamos a los capuchinos. De ellos solo quedan  rastros de una iglesia que se cae poco a poco”, agrega.

Este pueblito, rodeado por montañas  y donde solo se escucha el paso del agua y el sonido de los pájaros quiere mejorar su infraestructura física, entrar en la tecnología, adquirir más conocimientos y proteger sus derechos fundamentales. Los Arhuacos quieren mostrar a los hermanos menores, es decir a los que no somos indígenas,  que todo esto es posible protegiendo los más sagrados para ellos: el medio ambiente

Por ello el Gobierno Nacional desde el año 2007 decidió apoyar a los Pueblos y Organizaciones Indígenas por intermedio del proyecto Cordón Ambiental y Tradicional de la Sierra Nevada de Santa Marta que lidera del Departamento para la Prosperidad Social- DPS-. El proyecto es el gran sueño ancestral de los cuatro pueblos indígenas (Wiwa, Koguis, Arhuacos y Kankuamos) para despejar los nacederos de agua, los páramos y guardar la armonía entre el hombre y la naturaleza.

En la actualidad se han construido desde el 14 de abril del 2007, diez pueblos indígenas, en igual número de cuencas hidrográficas de la Sierra Nevada de Santa Marta. En esa fecha se inauguró con la entrega de Gunmaku, luego el 18 de julio de 2008 se hizo entrega de Dumingueka, pueblo indígena de la comunidad Kogui, el 20 de diciembre del mismo año se entregaron para los Arhuacos los pueblos Umuriwa y Seykun, en el municipio de Valledupar, el 19 marzo de 2009 Kankawarwa y Kantinurwa en el municipio de Fundación para la misma comunidad indígena y el 23 de julio de 2010 se entregó Seywiaka, pueblo indígena Kogui, en el municipio de Dibulla, departamento de La Guajira. En el mes de marzo de 2010 se terminó y se encuentra en funcionamiento el pueblo indígena de Makugueka para la comunidad indígena Kankuama en el municipio de Valledupar. Ya se terminó Anchintukyua el pueblo sagrado de los Koguis y Mukuankungui que se esperan entregar este año.

La segunda fase de intervención incluye la ampliación y saneamiento de los resguardos, mediante la ejecución delproyecto “Guardabosques Corazón del Mundo”, que busca apoyar la recuperación ambiental de la Sierra Nevada de Santa Marta, a través de la conservación de áreas estratégicas de acuerdo al modelo de ordenamiento ancestral indígena. En este sentido se ha ejecutado hasta el momento con éxito este proyecto liderado por el EL DPS, con el respaldo de la gobernación  de La Guajira, la Corporación Autónoma Regional de La Guajira, FONADE y los Resguardos Indígenas Kogui, Arhuacos y Wiwas. Hasta el momento se ha ejecutado aproximadamente 15.000 millones de pesos, para la adquisición de 14.000 hectáreas.

El Departamento para la Prosperidad Social- DPS- en sus visitas a  Nabusímake ha concertado proyectos de impacto que las mismas comunidades han solicitado.
Allí han llegado altos ejecutivos de la empresa Microsoft y La Fundación Santo Domingo, entre otros.

Actualmente se está mejorando la infraestructura del internado y del centro nutricional y se iniciará la construcción de una micro central eléctrica con páneles solares donados por la Comunidad Internacional.

Nabusímake o tierra donde nace el sol seguirá entre las montañas cuidando los nacederos de agua y los páramos y esperando que sus próximos visitantes lleguen con la energía suficiente pero que se vayan con la mente protectora de sus recursos naturales.

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