CONSTRUYENDO LA DEMOCRACIA

Exequíades Chirinos @exequiades

Precandiatos de oposición a la presidencia de Venezuela. Foto tomada de Internet.

Un acto sencillo transformado en extraordinario constituyó el debate entre los pre candidatos a las primarias de la Mesa de la Unidad Democrática.

Simple porque fue un diálogo abierto, sin cortapisas, de respuestas y propuestas y, sobre todo, civilizado al predominar el respeto al hombre y a la idea ajena.

Al mismo tiempo, resultó una acción política trascendental porque la Venezuela de la última década de gobierno estaba desacostumbrada a escuchar diversas opiniones, dado que sólo oía una sola voz dando órdenes, dividiendo, fomentando odios, como hizo el Presidente en la cadena que antecedió al debate pretendiéndolo boicotear, mas no pudo y fracasó en su intento.

Muy rápido se disipó esa nube presidencial de agresiones y vilipendios para concentrarse los venezolanos en una discusión necesaria entre Diego Arria, Henrique Capriles Radonsdky, Pablo Pérez, María Corina Machado y Leopoldo López, quienes demostraron, todos, ser gente de primera, al estar a la altura del compromiso y las circunstancias, tal como lo exige una sociedad moderna y democrática.

Fueron abordados tres temas indispensables para la vida de los venezolanos: la seguridad ciudadana, el empleo y la educación, asuntos que, por cierto, elude en todo momento el gobierno nacional en su incapacidad manifiesta de darles verdaderas respuestas.

Escuchamos a cada uno explicar sus propuestas para solucionarlos y, más que críticas, sus intervenciones revelaron la gran coincidencia en cuanto a la necesidad de que el próximo gobierno nacional de octubre del 2012 dé prioridad a estos tres asuntos claves, a fin de incorporar el país al progreso y modernidad del siglo XXI.

Quienes creían en la omnipotencia del Presidente se percataron de cómo el país unido, a través de las redes sociales, pudo ganarle la partida al defender la transmisión del debate, es decir, se le infringió al candidato enfermo Hugo Chávez un duro revés político porque él, sencillamente, era el único venezolano opuesto al debate, al diálogo.

Más allá de aquel candidato que más nos gustó, varias hipótesis se derrumbaron. Quienes estiman que “no tenemos un fuerte candidato”, descubrieron a cinco venezolanos totalmente calificados para asumir las riendas del país y gobernar para la gente, para los venezolanos y con políticas de inclusión y libertad.

El debate reveló que tenemos cinco grandes protagonistas del presente formados para ejercer el cargo de Presidente y cada uno con sus especificidades y excelentes cualidades: Pablo Pérez demostró conocimiento, experiencia, seguridad y convicción para el manejo de los asuntos del país; Diego Arria dominio de la esfera internacional y claridad en cuanto a la necesidad de insertar al país en el ámbito mundial, evitando su exclusión; María Corina Machado exhibió sagacidad en la palabra, astucia y garra para romper las barreras del odio; Leopoldo López el ímpetu de Martin Luther King al soñar con una Venezuela de todos y Henrique Capriles Radonsky ratificó el deseo de unir al país dedicándonos más al trabajo y menos a la política.

En el fondo, aunque pienso que Pablo Pérez demostró mayor calificación para ser el próximo Jefe de Estado, más de 30 millones de venezolanos tuvimos la oportunidad de ver como a través del debate de los precandidatos se construye la democracia en Venezuela.

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