A LAS 11 DEL 11 DEL 11 DEL 2011

Luis Raul López M.

Luis Raúl López M.

Señoras, se aproxima un momento supremamente importante, tanto que es considerado como un punto de quiebre de tendencias en la vida de cada quien.  Se trata de la hora 11 del día 11, del mes 11 del año 2011.

Si realmente desea un cambio hacia el rumbo que siempre ha querido darle a su vida, prepárese con la debida anticipación para que en ese preciso instante la conjunción planetaria la agarre como debe ser: en medio de un orgasmo cósmico. Apróntese con ese amante maravilloso que le dé plenas garantías de un viaje a las estrellas, haga de cuenta que ese fuera el último polvo de su vida y que quiere despedirlo entre sonoros clarines.

No es momento de inhibiciones, deje sepultados para siempre esos tabúes y temores y déjese llevar por el vértigo delicioso de las emociones desconocidas.  Tiene que ser todo un señor polvo, delirante, frenético, gritado, llevado al límite de la resistencia física y emocional. En lo posible para mayores garantías, procúrese un calvo.

Ahora, si usted ya es toda una experta, simplemente concéntrese en lo que sabe que alcanza su mejor desempeño y logra su mayor satisfacción. Todo vale, repetimos toooodo vale (sí, inclusive eso terrible que está pensando).  Dele rienda suelta a esa locura que ha tenido atada por tantos años. No espere a que la llamen, si le toca, hágalo usted: llame a ese príncipe sexual que tiene en mente e invítelo, pídale… o ruéguele si es del caso, pero entienda que el momento es irrepetible y si no lo aprovecha, su vida comenzará un rápido marchitamiento: sus jugos, antes deliciosos, se avinagrarán, su intimidad perderá irremediablemente esa fragancia seductora y se fermentará, haciéndola insoportable a corta distancia. Y lo peor: allá le saldrá el temido piojito y en su mirada todos notarán que desperdició la oportunidad de su vida, y sentirán lástima por usted.

Pero bueno, tranquila. Si por algún motivo le resulta imposible contar con ese hombre, no se preocupe: el universo es generoso. De manera que los recursos de la digitación serán igualmente válidos. Sólo que con un requisito: publicar en el Facebook el nombre del personaje real que le inspiró  el remedio casero (no se admiten estrellas de cine ni farándula).

A eso de las 11.30 comenzará a notar que su visión y sus demás sentidos alcanzan niveles de percepción nunca antes experimentados. Sentirá una luz y una paz interior jamás conocidas, una especie de deseo infinito de ser buena y dejar atrás esos vicios terrenales como la gastadera, la envidia y la maledicencia. Todo será más claro: sus nuevos retos y la forma de superarlos, así como los caminos para lograr ese nuevo concepto de felicidad que en adelante tendrá. Y si la echan del trabajo por faltar a sus labores por andar creyendo en estas carajadas, tranquila. Igual valió la pena.

lraulopez@yahoo.com

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