LA EMERGENCIA QUE SE PREDIJO PERO NO SE PREVINO

A raíz de los estragos causados por las excesivas lluvias, de finales del año 2010, se tomaron medidas de emergencia para remediar los grandes daños ocasionados en vías de comunicación y bienes de toda una comunidad. Fue grande el alivio porque creímos que la emergencia declarada y consignada en diferentes documentos serviría para actuar en concordancia con la gravedad de lo ocurrido.
Poco tiempo después, incrédulos oíamos a los transportadores quejarse de que para arreglar el paso de La Miguelera solo estaban trabajando con “una pajarita”.  (retro excavadora muy pequeña). Escribimos sobre la necesidad de agilizar la tarea  para conseguir la ejecución de una buena parte de los 12 billones de pesos que estaban disponibles para solucionar los daños ocasionados por el duro invierno. No encontramos eco a nuestras palabras y más desconcertados nos sentíamos cuando oíamos los pronósticos alarmantes, incluso de boca del mismo Presidente de la República,  de lo que ocurriría muy pronto  a causa de las lluvias venideras. Incluso nos llegaban los correos del ex alcalde del Zulia, Luis Alberto Gómez,  solicitando que se hiciera algo para evitar quedar incomunicados con Sardinata y con Ocaña por el mal estado del sitio denominado La Marmolera. No se hizo nada, en tantos días de sol,  en la Marmolera y muy poco se hizo en La Miguelera y hoy sufrimos el aislamiento total. Estos dos sitios son solo el ejemplo de la ineficiencia e irresponsabilidad con que las dependencias del Ministerio de Transporte manejan nuestra grave situación vial. Cuando se habla de establecer la responsabilidad de las Corporaciones Autónomas tenemos que admitir que CORPONOR sale bien librada ya que sin su previsión y trabajo, no existiría hoy un buen tramo de la avenida Los Libertadores. No es bueno generalizar y no dudamos en salir en defensa de nuestra corporación; quisiéramos sí que se establecieran las responsabilidades de los encargados del mantenimiento de las vías. Contrasta el estado de la vía Cúcuta a Bucaramanga con el estado de la vía Pamplona a Toledo  que ha servido para superar en algo la emergencia; la diferencia,  es que la una es manejada por una concesionaria y la otra la tiene a cargo los ingenieros del Ejército Nacional.
Contrasta también el estado en que nos encontramos con las palabras del doctor Jorge Londoño, Gerente de Reconstrucción Nacional, cuando al afirmar que hay 16 billones de pesos para reconstruir el país dice:  “No es una cifra que estemos soñando. Sino que esos dineros existen”. Esas palabras confirman lo que   tanto   hemos  dicho  sobre nuestra capacidad de ejecución y tendrá que enfrentarse el doctor Londoño a ese hecho o de lo contrario esos dineros quedarán en mercados y subsidios de vivienda por muchos años y eso no es lo que persiguen los damnificados ni el  pueblo colombiano. Queremos es demostrar nuestra capacidad de reacción ante la adversidad.  Entendemos que tanto el Fondo Nacional de Calamidades, como el Fondo Nacional de Reconstrucción deben ser manejados con apego a la legislación existente para el derecho privado de contratación. Como el doctor Londoño manifiesta su interés en oír a la comunidad, nosotros le pedimos conformar en las regiones una réplica del comité que él  preside para agilizar la ejecución de las obras que esperamos minuto a minuto y que él como empresario comprende que  serán más costosas en la medida que más se demoren.  Para hablarle en términos bancarios que el tanto domina, queremos gerentes de zona  y gerentes de sucursales para la reconstrucción, asesorados por entidades con tanta credibilidad como La Iglesia Católica,  FENALCO, Federación de Cafeteros, CORPONOR y tantas otras tan confiables en nuestra región.
Para hablar de soluciones rápidas para el abastecimiento, consideramos acertada la gestión del doctor Bautista, Embajador de Colombia en la República Bolivariana de Venezuela para que se nos permita el tránsito de mercancías por su territorio. En cuanto a productos perecederos, nos parece lo más justo que se envíen camiones  por cuenta del estado para recolectar los productos         que nuestros campesinos producen en las diferentes veredas y municipios, pero que no pueden sacar por el altísimos costo del transporte. Reiteramos la solicitud de recurrir a los ingenieros del Ejército Nacional  para solucionar el problema en los sitios más críticos tanto de la vía a Bucaramanga como a Sardinata y Ocaña.
FENALCO-RODOLFO MORA MORA, Presidente Junta Directiva   San José de Cúcuta, 26 de Abril de 2011

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