DOBLE CELEBRACIÓN EN CÁCHIRA: LOS 200 AÑOS DE FUNDADA Y 100 COMO MUNICIPIO

Parroquia de Cáchira, casa cural y plaza principal.

Cáchira celebra 200 años. Pujante, fuerte, vigoroso, con ganas de vivir y lleno de paisajes que inspiran al más romántico de los poetas. Porque el azul y el verde se entrelazan para mostrarlo en todo su esplendor. Cáchira, pueblo lleno de sorpresas, no se deja amilanar por la adversidad y se crece ante cualquier circunstancia. Es una cajita de música porque su gente vive alegre, quizá porque cada día puede disfrutar del canto de los pájaros de mil colores, gozar de todos los climas, sentir el aire puro y ver las noches estrelladas cual farolas que lo iluminan.

Jorge Omar Velandia Vivas nos hizo llegar una monografía sobre esta población nortesantandereana  que el 7 de marzo cumple 200 años de fundada y 100 como municipio. Su actual Alcalde Rafael Landazábal, así como sus habitantes, esperan que se reparen cuanto antes las vías que el invierno destruyó y que los damnificados reciban los auxilios correspondientes para reconstrucción y reubicación de viviendas.

También consultamos documentos escritos por  Jesús María Stapper, quien afirma, «el hombre precolombino en nuestro territorio no existe. Se perdió en algún lugar del tiempo y de la historia (es un limbo histórico que tenemos a través de algunos siglos o milenios). En la actualidad no conocemos de asentamientos indígenas o de existencia de algunas de sus comunidades o familias; sin embargo, si existen les presento  disculpas, y con el corazón, les ofrezco mi admiración. Se atisba un poco más al hombre cachirense post-conquista, el hombre “mestizo” que abrió sus ojos nuevos a partir del siglo XV, quien por sus rasgos físicos, se nos presenta “más histórico”, más presente, más nuestro, más “nosotros mismos”. Encierro “mestizo” entre comillas porque en la fisonomía de “nuestro hombre”, aunque campesino en su mayoría, es un hombre blanco y puedo decir con seguridad que su ascendencia es europea, esencialmente española. Otro componente que me lleva a hacer tal aseveración, son los apellidos de nuestra gente.
No conozco de cachirenses con apellidos indígenas, creo que infortunadamente se perdieron entre las brumas del pasado. Además de la ascendencia española encontramos en Cáchira otras raíces entre ellas: Alemana: Stapper, Italiana: Morinelly, Francesa: Montagút(h), Rolon(g), Lizarazo, si estoy equivocado al respecto les invito de manera solícita y deferente para que me corrijan, sobre todo con los apellidos que “considero” franceses. Sé  de otras nacionalidades europeas de las cuales también existen raíces. Apellidos otomanos y del Medio Oriente han trasegado por nuestro suelo. De la España reciente hemos recibido nuevos apellidos, y cito para tal caso al apellido: La Torre. En los últimos tiempos, con la necesaria trashumancia del hombre, han llegado a nuestro territorio algunas familias afro colombianas.
He aquí un leve recorrido por algunos apellidos cachirenses que vienen a mi memoria, no obstante, quiero aclarar que son muchos más y que no desconozco a ninguna familia, ya que el presente comentario es solamente una leve nota que escribo por una gentil invitación de nuestro amigo y coterráneo Jesús David Hernández para la página web que tan generosamente nos regala.  No es una reseña, no es “una verdad”, es algo para enriquecer y para enseñarle al mundo de nuestra existencia.
Son algunos  de tantos apellidos, los siguientes: Acevedo, Cáceres, Blanco, Camargo, Durán, Rivera, Rincón, Reyes, Páez,  Flórez, Rodríguez, Camarón, Guerrero, Ortega, Sepúlveda, Landazábal, Vega, Lizaraso, Castro, Pabón, González, García, Rojas, Torres, Silva, Hernández, Moreno, Rangel, Manrique, Tarazona, Corredor, Mora, Araque, Villamizar, Beltrán, Velandia, Cañón, Anaya, Gama, Torrado, Dueñas, Briceño, Nuñez, Beleño, Jaime, Muñoz, Jaimes, Cuadros, Sánchez, Fajardo, Urquijo, etc «.
MONOGRAFÍA
En la monografía escrita por Rafael Ángel Montagut y que hizo llegar a nuestra página Jorge Omar Velandia Vivas, dice que Cáchira es un municipio nortesantandereano, habitado en otros tiempos por los indios cacharas, tribu chibcha, fundado por el español Antonio José del Rincón en 1811, y declarado Municipio en marzo 07 de 1911 según ordenanza N° 11, siendo Gobernador del departamento el doctor Justo Leonidas Duran.

Se encuentra escondido en la cordillera Oriental, rodeada de lagunas, ríos y quebradas; adornando sus alrededores una hermosa flora y fauna que realzan su paisaje y que hacen escribir en letra de oro el título de “PARAISO NATURAL DEL NORTE DE SANTANDER”.
Su Territorio goza de los tres pisos térmicos: La cabecera municipal una temperatura promedio de 17º y una altura sobre el nivel del Mar de 2024 mts. La zona más alta correspondiente al páramo de Guerrero, temperatura por debajo de 0° centígrados y su altura sobrepasa los 3057 metros sobre el nivel del mar. La parte media con temperatura de 20º y la parte baja hasta 30; lo que hace que tenga una diversidad de Productos Agrícolas y Pecuarios de los cuales depende su sustento y economía.

LIMITES GEOGRÁFICOS: Por el Norte con el municipio de Abrego y Villacaro (N.S.), por el Sur con el municipio de El Playón (Sder.), por el Occidente con el municipio de La Esperanza (N.S) y por el Oriente con los municipios de Arboledas y Salazar de las Palmas (N.S.).
Su población aproximada es de: 3.000 habitantes en el casco urbano y 9.800 en zona rural.
La distancia a la carretera central vía de Bucaramanga a la Costa es de 35 Km. (Primavera), la cual la comunica con El Playón, Rionegro y Bucaramanga en Santander y al otro extremo con La Esperanza y San Alberto (cesar). La única vía que nos comunica directamente con nuestra capital (Cúcuta) es la carretera Alto Chiquito – Carmen de Nazaret.
Nuestro municipio fue un punto de caminos de Jurisdicciones que comunicaba a la ciudad de Ocaña con el Interior del País y en especial con la Región de Pamplona.

SU GENTE: Caracterizada por ser humilde, amable, hospitalaria, solidaria, alegre y trabajadora, de costumbres propias en su gastronomía, su modo de actuar y sus creencias; revive momento a momento las tradiciones y los recuerdos de antepasados que con su vocabulario propio mantienen sus palabras transformándose en ideas creando su propio diccionario (quiriu, sutico, cochambre, chirrisniar, cuches, solivie, enainas, calentura, descoyunto, alferecía, entre otras).

SU GASTRONOMIA: El placer al paladar es la tentación de sus gentes cuando en Semana Santa se degustan las deliciosas culatas. De igual manera en este bello Municipio no puede faltar permanentemente el Ovejo sudado, el pollito criollo, la trucha y lógicamente en Navidad los tamales, la chicha, el masato, los buñuelos, la mantecada y uno que otro “caldo de fique”.

SUS BELLEZAS NATURALES

EL CONDOR DE LOS ANDES: Ave insignia Nacional que con su majestuosidad y belleza adorna el horizonte Cachirense y con orgullo podemos decir que esta tierra es el privilegio escogido por él, para compartir su fidelidad y lealtad.

Templo de Cáchira y plaza principal. Foto antigua enviada por Manuel Stapper.

EL SANTUARIO DE LA LAJITA: Piedra en donde reveló su estampa la madre del creador, y una lavandera con su fe encontró el aliento y la fortaleza de la vida. Hoy venerada por fieles; en romería acuden a contemplarle y a dejar en sus manos las necesidades y promesas.

LAS CUEVAS DE LOS INDIOS: Hacen honor a la herencia del patrimonio de estos habitantes llamados Cácharas dejado en «Las peñas», que fueron la habitación y el resguardo de sus épocas.

LA CASA DE LAS TAPIAS: Su estilo colonial y campestre enmarca el recuerdo de nuestros primeros habitantes, especialmente del huésped de honor, fundador Antonio José del Rincón.

LA CASCADA DE LA CARAMBA: Fuente de singular belleza, recibe al turista y visitante con la pureza de sus aguas, en cristales va formando la silueta del «Municipio del Futuro».

LA LAGUNA DE GUERRERO: En lo alto de la región cual obra de arte se muestra serena y orgullosa porque a sus alrededores le adornan frailejones y en sus profundidades juega y coquetea la trucha arco iris.

LAS SIETE LAGUNAS: Ubicadas en la parte alta del Corregimiento de La Carrera, cuál majestuosas son por estar seguidas una de la otra en un recóndito paraje de esta tierra. De sus cristalinas aguas brotan manantiales para albergar la mejor variedad de fauna piscícola de estos climas.

La Mesa. Sitio turístico en Cáchira. (Foto tomada de Internet)

LA MESA: Roca de monumental tamaño, emociona al visitante, al igual que su nombre se presenta para que quien la visite pueda constatar un regalo más de Dios y sienta su corazón latir y se estremezca al ver esta obra como única del mundo.

LOS PUENTES DE TABLA: Obras de ingeniería campesina que han visto pasar los años y han sentido el caminar de las mulas, plantando las huellas de las alpargatas de quienes recorren y transportan el sustento a sus veredas.

PIEDRA GORDA: En una cima de la población se erige cual monumento, una piedra sirviendo de mirador, testigo muda de amores y recuerdos.
No podemos terminar sin hacer mención a nuestros corregimientos y veredas, nuestros templos, nuestros parques, nuestro Palacio de Gobierno, nuestros Colegios, el Malecón y todos nuestros alrededores. Son sitios inolvidables. Ellos nos seguirán enseñando y le dirán a Colombia y al mundo, porque Cáchira es el “PARAISO NATURAL DEL NORTE DE SANTANDER.”

HABLEMOS DE NUESTRA GENTE CAMPESINA:
Recorrer el Municipio es pensar en levantarse con el alba y en imaginarse cuál de los caminos recorrer; en el peregrinar, se vive un sueño en cada una de sus 58 veredas y sus 2 corregimientos:

LA VEGA: El principal corregimiento, se encuentra a solo 12 Km. de la carretera central que conduce a Bucaramanga o a la Costa Atlántica, a 35 Km. de la cabecera Municipal. Su temperatura varía entre 24 y 28°; tiene un templo cuyo arte sorprende al visitante, su cultura y desarrollo le permite mostrar la plaza de mercado, su coliseo, y su bien dotado Colegio Reyes Ataque. Su gente entusiasta y trabajadora mantiene en su memoria la imagen constante del progreso.

LA CARRERA: Corregimiento que poco a poco, gracias al empuje de sus gentes, su unión y a su deseo de superación, busca un futuro promisorio. Este pedazo de tierra cachirense está aproximadamente a 5 Km. De la carretera principal Cáchira – Bucaramanga. Su templo humilde en honor a San Pedro y San Pablo reconfirma su fe católica. La labor campesina madruga a los huertos y a las granjas para ver el fruto que semana tras semana producen sus cosechas.

Fuentes consultadas: http://www.cachira.com

Jesús María Stapper y Rafael Ángel Montagut en «Cáchira, paraíso terrenal de Norte de Santander» y «Cáchira paraiso natural».

7 comentarios para "DOBLE CELEBRACIÓN EN CÁCHIRA: LOS 200 AÑOS DE FUNDADA Y 100 COMO MUNICIPIO"

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