BRIAN ANDREWS: EL REPORTERO GRINGO QUE SE ENAMORÓ DE COLOMBIA

Por Mary Stapper

Cuando me enteré por la “Negra Candela” a través de su programa de chismes “El lavadero” y después por la revista de farándula “Elenco”, que Brian Andrews había tenido que salir del país por amenazas de secuestro, no lo podía creer y sigo pensando que pudo haber sido un mal entendido y que faltó prudencia a los medios a la hora de emitir la noticia, sobre todo porque este contador de historias lo único que ha hecho por el país, es mostrarlo en positivo y no en negativo como nos tienen acostumbrados tanto en diarios y revistas  como en radio y televisión. Porque cada vez que Brian Andrews cuenta una historia sobre Colombia, lo hace con el corazón, despertando la admiración de quienes lo ven y escuchan.

Es fácil saber cómo piensa y que siente Brian porque su rostro lo delata. Si está contento, abrumado o emocionado por algo, se le nota. En Colombia lo conocimos a través de RCN porque Brian Andrews se convirtió en el cerebro y alma de RCN News que transmite noticias en inglés a todo el mundo a través de la red de Internet e impacta precisamente por su espontaneidad a la hora de informar sobre cualquier suceso: la crisis con Venezuela, el problema de los pimpineros, las delicias gastronómicas de las distintas regiones del país como las hormigas santandereanas o el cuy de Nariño o la lechona en Tolima que el presentador y periodista degusta con verdadero placer porque se ha metido muy de lleno en el corazón de la gente y sus costumbres. O cuando habla de nuestras montañas, ríos o mares, mostrado las bellezas naturales que poseemos y que no apreciamos por tenerlas ahí, siempre. Lo de él por Colombia fue amor a primera vista. Este amor es recíproco,  por el alto rating que tiene.

Desde el principio, Brian quiso enseñar al mundo lo positivo y no lo negativo  de este país consagrado al Sagrado Corazón de Jesús”.  Claro, este encuentro con nuestra gente también fue correspondido aunque ahora haya sido víctima de amenazas que no debieron trascender. De este tema el presentador prefiere no hablar para no contagiarse del estrés que venden los medios cuyo propósito es replicar todas las noticias sobre violencia. Ahora mismo está en Miami y desde allí sigue presentando y dirigiendo el noticiero con la esperanza de regresar muy pronto a casa, esta casa grande llamada Colombia para seguir haciendo, personalmente, lo que más le gusta: contar historias sobre todo lo que percibe a su alrededor de cada rincón que visita.

Cuando lo conocí, me cautivó su sonrisa, la pasión que le imprime a las cosas que dice o hace, la euforia con que habla de algo tan normal para la gente de Ábrego como son unas piedras negras o los Estoraques en La Playa y que a Brian le parecieron extraordinarios. O de la forma como se procesa el café en el viejo Caldas,  o de cuanto reinado y fiesta popular se realiza a lo largo y ancho de nuestra geografía y que con afecto muestra al mundo para que se entere como aquí se vive en una permanente aventura. Gracias a sus historias, muchos extranjeros vienen a Colombia para sentir en carne propia ese mundo maravilloso que descubre cada día, pues,  según él, aquí todo es distinto porque siempre estamos celebrando alrededor de una buena taza de café, o de un aguardiente de caña, desde un gol, hasta el cierre de un buen negocio o el inicio de una nueva amistad o la coronación de una nueva reina.

El “gringo” como le gusta a Brian Andrews que lo llamen, conoce nuestra patria de sur a norte, y de oriente a occidente. “El mundo ve a Colombia por mis ojos”, dice  con la mejor de sus sonrisas porque en más de 54 países lo sintonizan diariamente para ver las maravillas que muestra, despertando la curiosidad y el deseo de visitarlo sin temor a ser secuestrados, sino con el ánimo de descubrir cosas diferentes a las que encuentra en los países donde todo está hecho y falta muy poco por inventar.

En televisión, parece más alto de lo que en realidad es. Definitivamente es un come años porque personalmente luce más joven de lo que se ve en pantalla.

Haciendo un poco de historia es bueno recordar  cómo Brian llegó a Colombia por primera vez hace 8 años. Lo hizo con la DEA con el propósito de realizar un reportaje sobre las drogas en Tumaco. En ese momento le advirtieron que  Colombia era un país muy peligroso y que debía tener mucho cuidado. Además en el hotel en Bogotá también le decían que caminara con cautela  y veía equipos antisecuestros apostado por los alrededores. Después se dio cuenta que  todo era asunto de percepción porque en la capital del país la gente es muy agradable y uno sabe que no lo van a secuestrar en la calle como él mismo confiesa.

Los colombianos tenemos mucho que agradecerle a Brian Andrews, quien con su particular estilo, logró convencer a muchos extranjeros que Colombia es un país maravilloso y que no puede creer, aquí hablen en serio cuando le dicen “no hay que dar papaya” para indicarle cuando debe andar con cautela.

“Yo creo que los colombianos están un poco más asustados que los extranjeros y que si a la gente la roban es porque se muestra como víctima”, afirma. Y debe tener razón. Los colombianos debemos tener más confianza en lo nuestro como nos lo viene enseñando este reportero gringo que ha hecho el cubrimiento de noticias en el mundo entero y que un día, incapaz de convencer a sus jefes de CBS en Miami para que montaran una oficina en Bogotá, renunció mientras hacía el anuncio que su vida estaba en Colombia y que aquí vendría a vivir como un trabajador independiente con un riesgo grande: si no trabajas no comes. Y lo hizo contra viento y marea, tocando puertas, primero en Caracol donde no le prestaron la atención suficiente y luego en RCN, empresa que le apostó a la idea de este “gringo” medio loco quien  convenció a las directivas del canal sobre la importancia de ofrecer al mundo noticias positivas e historias interesantes que nada tuvieran que ver con violencia y corrupción. Esta percepción cambió totalmente la imagen de Colombia para el mundo que día a día sintoniza las noticias en inglés para ver las maravilla de Colombia contadas por un hombre rubio que mira al país con ojos de enamorado sin encontrarle defecto alguno y que piensa, la calidad de la televisión colombiana es diez veces mejor que la de los mercados de Miami o New York o los Ángeles. Entonces,  Brian Andrews  descubrió el momento de arriesgarse. Nunca los colombianos tendremos cómo agradecerle a Brian este impulso de querer vivir y trabajar por mejorar la imagen de nuestro país.

3 comentarios para "BRIAN ANDREWS: EL REPORTERO GRINGO QUE SE ENAMORÓ DE COLOMBIA"

  1. aNdReSk  agosto 2, 2010 at 4:51 pm

    😛

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  2. mauricio  agosto 2, 2010 at 8:12 pm

    En realidad es bueno saber que hay gente del exterior que cree en la calidad humana de el Colombiano es un merito mas para seguir luchando por el reconicimiento que nos merecemos y que por el comportamiento de solo unos cuantos nos generalicen

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  3. SANDRA  agosto 3, 2010 at 1:17 am

    Este reportaje es muy cierto, tuve la oportunidad de conocer a Brian en su visita a Cucuta y realmente es una maravillosa persona. Dios quiera que todo sea un mal entendido y todo se resuelva pronto. muchos saludos y abrazos Brian.

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